Ximo Puig y Carmen Montón, en el núcleo duro del PSOE

El secretario general del PSPV dirigirá el área que fije la postura del partido en temas como la supresión de las diputaciones o las funciones del Senado

resizerEl secretario general del PSPV, Ximo Puig, ha calificado hoy de «proceso histórico, cargado de emoción, sentimiento y razón» la elección del nuevo secretario general del PSOE durante el Congreso Federal del partido, y ha asegurado que «cualquier socialista querría estar en un proyecto de cambio como el impulsado por Pedro Sánchez.

Según han informado fuentes del partido, Puig ha reivindicado «una nueva forma de hacer política y un cambio profundo desde lo más interno del partido para poder dar solución a los graves problemas que sufre la sociedad española».

El líder del PSPV ha insistido en que cualquier socialista «querría formar parte de un proyecto ilusionante y de cambio como el que plantea la nueva dirección», a quien ha pedido que realice un esfuerzo «para escuchar a todas las personas que tengan algo que aportar».

Ximo Puig ha insistido, en cualquier caso, que con la elección del nuevo secretario general a través del voto directo de la militancia se ha abierto «una nueva forma de hacer política con la que se pretende hacer un ejercicio de regeneración democrática».

«La política debe cambiar y el cambio ha empezado por el Partido Socialista, pero este es sólo el primer paso de muchos que vendrán después encaminados al incremento de la participación democrática, la reconversión de las instituciones y la lucha definitiva contra la corrupción», ha reiterado.

Para el dirigente del PSPV, la crisis social, económica y territorial que sufre España «deben convertirse en las prioridades de la nueva dirección» del partido.

El dirigente del PSPV ha reivindicado una dirección «fuerte, potente, valiente y capaz de mirar hacia el futuro con esperanza para superar la situación de bloqueo y atasco democrático que sufre la sociedad española».

«Ha llegado la hora de que todos los socialistas trabajemos unidos por un proyecto común que sepa dar respuestas, que apueste por el cambio y, sobre todo, que piense en la ciudadanía y en sus necesidades», ha concluido Ximo Puig.

El secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, estará en el núcleo duro del nuevo líder del PSOE. En un principio, Puig iba a ser nombrado hoy secretario de Relaciones Institucionales, pero su cartera en la dirección del PSOE recibirá otra denominación más cercana a Secretaría de Regeneración Institucional. Fuentes del partido trazaron ayer las líneas básicas de lo que será desde mañana el nuevo cometido de Puig en Madrid. Desde su área, dentro del equipo más cercano de Sánchez, coordinará las labores que permitirán que el partido fije su postura en temas como la posible supresión de las diputaciones provinciales o las funciones del Senado.

El nuevo cargo de Puig supondrá aumentar su presencia nacional, ya que el área, «de las de primer nivel político», como apuntaban ayer desde el PSPV, le permitirá tener un altavoz para darse a conocer en Madrid y, reforzar su presencia en la Comunitat a nueve meses de las elecciones autonómicas. A partir de ahora, Puig acudirá cada lunes a las reuniones de la ejecutiva y fijará la posición del PSOE, por debajo del secretario general, en importantes temas políticos, como el nuevo diseño del federalismo por el que apuesta el partido como modelo de Estado. También se da por segura la entrada de la valenciana Carmen Montón en ese círculo de confianza de Sánchez, como secretaria de Igualdad, un área en el que ya era vocal en la anterior ejecutiva con Rubalcaba.

Eso sí, si un riesgo corre Pedro Sánchez desde que ganó las elecciones directas a la secretaría general del PSOE con el 48,69% de los votos de los militantes pero, sobre todo, con el apoyo crucial de Susana Díaz y de la mayoría de los barones del partido, es el de aparecer como un líder tutelado por la dirigente de la federación más poderosa del partido . Y es el intento de desmontar esa imagen el que explicará, en buena medida, la composición de su nueva ejecutiva. Entre otras cosas, porque así se lo planteó desde el primer momento la propia presidenta de la Junta de Andalucía.

«Lo que no quiere bajo ningún concepto Susana es aparecer como quien lo decide todo», afirmaba hace sólo tres días uno de los dirigentes territoriales que más sintonía tiene con la líder de los socialistas andaluces. «Tiene que ser creíble que apostamos por Pedro, porque lo contrario sólo puede perjudicar nuestras posibilidades de recuperación electoral», apostillaba también otro de los barones implicados, en su momento, en la operación fallida para que la dirigente de más peso institucional del partido sustituyera a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Dos nombramientos conocidos ayer plasman ese espíritu de manos libres para el nuevo secretario general. Tendrá un secretario de Organización de su más estrecha confianza y no impuesto por Andalucía, como se especuló durante varios días: el líder del PSOE riojano, César Luena, que ya ejerció como jefe de campaña en la sombra enla fase final de la carrera por el liderazgo del partido. Además, Susana Díaz renuncia a ser la presidenta de la formación, como lo fueron sus antecesores al frente de la Junta, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. El puesto recaerá en Micaela Navarro, que ejerce (y mantendrá) ese mismo cargo en la federación de Andalucía.

Díaz ya había advertido de que no quería puesto alguno en la ejecutiva el primer día que se entrevistó con Sánchez en Ferraz, hace casi dos semanas, pero el líder de la oposición ‘in péctore’ trató en varias ocasiones de hacerle recosiderar la idea. El jueves, durante el larguísimo almuerzo que ambos mantuvieron en la sede del partido, puso de nuevo encima de la mesa la presidencia, tradicionalmente más simbólica que ejecutiva. Y ella lo rechazó. Pero pidió un tiempo para darle una respuesta. En la tarde del viernes llegó la solución definitiva. «Habría sido inevitable que acabara produciéndose un cierto ejercicio de tutela; Susana no es muy de liderazgo compartido», dice un socialista afín.

La baronesa puede presidir, en cambio, el Consejo de Política Territorial en el que los secretarios regionales debaten sobre aquellos asuntos que afectan a las competencias de las comunidades autónomas, según fuentes conocedoras de las negociaciones que se han producido estos días aseguran. Ese consejo pasará a llamarse ahora de Política Federal, conforme a la apuesta que ha hecho el partido por una reforma de la Constitución. «Al fin y al cabo -apuntan- es la principal líder autonómica».

En la nueva dirección socialista, que debe ser votada mañana en el congreso extraordinario que arranca hoy, sí entrarán, salvo movimientos de última hora, otros líderes territoriales que han forjado una clara alianza con Andalucía en los últimos tiempos . Además de Ximo Puig, repetirá, como vocal, el secretario general de los socialistas castellano-manchegos Emiliano García-Page y podría entrar el líder madrileño, Tomás Gómez.

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About: Juan Guill

Fundador y administrador de Radio El Campello.

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