EL BUCLE SOCIALISTA DEL CAMPELLO

Ángel Sánchez
Opinión sobre: EL BUCLE SOCIALISTA DEL CAMPELLO

La agrupación socialista de El Campello parece haber entrado en un bucle de difícil solución. La designación de candidato para las pasadas elecciones municipales se dilucidó por apenas unos votos, las sorpresivas primarias para la composición de la candidatura, más de lo mismo, y la elección de dirección local, con empate matemático. Lo cierto, es que sí podría atreverme a decir que ésta es la peor de las crisis que ha atravesado el socialismo local. Y sin caer en el catastrofismo, pero sí teniendo en cuenta el actual escenario (donde somos y parecemos irrelevantes a nivel político e institucional), los augurios para la nonagenaria agrupación son poco halagüeños.

Tras la conocida dimisión de la práctica totalidad de los miembros de la dirección política local, se produjo el no menos conocido empate entre los dos candidatos a la secretaría general. Lo lógico, o al menos lo más racional, hubiese sido que ambos candidatos, valorados los apoyos con los que en principio partían, hubieran iniciado un proceso de dialogo, de conversaciones dirigidas a explorar vías de solución a una situación que difícilmente tendría arreglo en una asamblea donde cualquiera de los candidatos, ganando por dos o tres votos, no habría adquirido la legitimidad para dirigir una agrupación dividida y en peligroso proceso de autocombustión. Pero la realidad es que solo una de las partes realizó ese necesario intento de acercamiento encontrando en la otra una actitud absolutamente negativa como si esperase una decisión de terceros que, lejos de componer la cuestión, decantase la balanza hacia sus intereses, sin importar un ápice lo que a la sufrida agrupación socialista pudiera esperarle.

La historia no es nueva. Ya en 2011, tras el empate en la asamblea para la elección de la candidatura que debía concurrir a las elecciones locales de ese año, se produjo una situación idéntica. Situación que fue resuelta “manu militari” ( perdón por la exageración) por la que era Secretaria General de la provincia, y hoy excelentísima Consellera, Ana Barceló. La decisión de apoyar, arbitrariamente, a una de las candidaturas pese al empate y sin buscar un acuerdo, fue la forma más “eficaz” de quitarse de en medio a elementos “indeseables” provocando la ruptura del partido y la perdida de un cargo electo. ¿Será parte del bucle en el que estamos inmersos nuevamente una decisión de éste tipo?

La Agrupación Socialista de El Campello está bajo mínimos, y no solo por la coyuntura de desafección que viven los partidos políticos, sino por méritos propios. Desde la perdida del gobierno municipal, allá por 1995, y habiendo encadenado derrota tras derrota ( ¿hasta la victoria final?), la ausencia de análisis y, no digamos de la más mínima autocrítica, nos fue alejando del papel que, en mi opinión, sigue correspondiendo a la socialdemocracia local. Por historia, por principios y valores y porque pese a vivir en una realidad absolutamente endogámica, las ideas y propuestas de progreso colectivo, de justicia social y de solidaridad siguen estando vigentes y siguen siendo necesarias. Evidentemente, el mérito ( o demérito) tiene nombres y apellidos, pero no voy a ser yo (¡quien soy yo para señalar a nadie!) quien abra un debate que, por otro lado, únicamente hurgaría en heridas, y no ayudaría a coser las que, y a las pruebas me remito; siguen abiertas y supurando.

¿Cual es la solución?. Pues la reflexión personal de cada uno de los y las militantes sobre lo que quiere o pretende con su militancia: si la irrelevancia o intentar recuperar el partido para volver a luchar por nuestras ideas. Y una reflexión de los votantes, de los y las simpatizantes, de esos miles de votantes que elección tras elección siguen pensando que, al menos en el estado, los y las socialistas todavía tenemos cosas que decir y que hacer, pero que cuando hay que coger la papeleta del PSPV-PSOE de El Campello, no es que se lo piensen, sino que simplemente no lo hacen ( ¿porque 3388 vecinos y vecinas decidieron votar al PSOE el pasado 10N y sólo 1952 a la candidatura municipal el pasado mes de mayo?).

Creo que tras pasar la repetición de elecciones, la Comisión Gestora que dirige circunstancial y temporalmente el partido tiene trabajo por hacer, y espero que lo hagan bien, pese a que la agrupación socialista de El Campello parece ( y es una impresión personal) importar poco o nada a quienes dirigen el partido. Pero también los y las militantes tienen mucho que reflexionar: si seguir en ese bucle que, si nadie lo remedia se convertirá en un agujero negro que devorará al partido, o ser verdaderamente militantes y buscar una solución.

VOTAR EN POSITIVO O VOTAR A LA CONTRA

Ángel Sánchez
Opinión sobre: VOTAR EN POSITIVO O VOTAR A LA CONTRA

La aparición de un partido de extrema derecha populista en el escenario político español (que hasta hace unos años parecía inmune, pese a lo que estaba ocurriendo en Europa), va a condicionar el resultado de las elecciones del 10N, según se desprende de los datos demoscópicos publicados hasta ahora. El voto a “la contra” es, en mi opinión, expresión de la desafección de una sociedad enrabietada contra los partidos políticos tradicionales, a los que ya no considera como útiles por entender que representan más a sus intereses que a los de la ciudadanía. Y ese voto a la contra, con una carga emocional que ignora los riesgos que para nuestro sistema tienen los partidos extremistas, puede producir una ruptura en el avance de políticas de derechos y libertades que, pese a dadas por consolidadas, no lo parecen tanto.

Nuestro sistema electoral, bipartidista por definición y pluralista por la acción de la ciudadanía, corre el riesgo de inestabilidad recurrente. Y ésta no es únicamente fruto de la dispersión y la volatilidad electoral, sino de la imposibilidad de cumplir con uno de los objetivos que las elecciones tienen: formar gobierno, a causa de las actitudes de los dirigentes políticos.

El concepto de sistema representativo apunta a un modelo de democracia con capacidad explicativa sobre variables como el sistema electoral, el sistema de partidos o el tipo de gobierno. Y esas variables parecen, a la vista de los resultados previstos, contradictorias entre sí. El sistema electoral sigue manteniendo paradojas como la circunscripción (que afecta al concepto de representación) o la investidura de Presidente (que afecta a ese efecto relevante de las elecciones: formar gobierno). Nuestro sistema, de diseño mayoritario pero con características proporcionales ( representación de las minorías territoriales) se ha tambaleado ya en dos ocasiones. Tras las elecciones de 2015 y las de 2019 se produjo una repetición electoral al ser imposible acuerdos que propiciasen la formación de gobierno. No obstante, es importante señalar que en las segundas elecciones (2016) un partido político propició la formación de gobierno a pesar de que la decisión supuso una de las mayores crisis sufridas en 140 años de historia ( en el PSOE se abstuvieron un gran número de diputados y diputadas: los suficientes para investir al candidato del partido más votado). Ahora, la repetición electoral, dada la legislatura fallida surgida de las últimas elecciones generales posiblemente requiera de un nuevo acto de responsabilidad pero, ¿están dispuestos los actores implicados a un nuevo acto de responsabilidad con las instituciones democráticas del estado, o primará el interés partidista?.

Los datos demoscópicos apuntan nuevamente a un parlamento fracturado pero,en mi opinión, lo mas preocupante: a un parlamento donde los partidos extremistas pueden condicionar la formación de gobierno. Podemos condicionó su apoyo a la investidura a contar con ministros o ministras en el gobierno. Dejó de lado la capacidad de influencia, temerosos de que el torniquete practicado al PSOE no fuese lo suficientemente fuerte y el partido socialdemócrata buscase acuerdos transversales más allá del frentismo del partido morado. Por su parte, la derecha ha optado por contar como socio a un partido de extrema derecha representante de valores reaccionarios y claramente contrarios al marco de convivencia democrática construida tras más de cuarenta años de democracia,normalizando un hecho que en Europa no ha sucedido. En mi opinión, el PSOE, pese a las contradicciones manifestadas a lo largo del proceso de negociación, optó por la decisión que más se ajustaba a los intereses de una sociedad plural: un gobierno en minoría. Un gobierno sujeto a dialogo y negociación, en el que la vía de acuerdo con el independentismo más beligerante se desestimaba, por lo que un escenario de moderación y consenso parecía el más adecuado . Un escenario rechazado por la derecha que, junto a esa extrema derecha, socia ya en gobiernos autonómicos y municipales, podría convertirse en el eje de un gobierno que, a la vista de las actitudes autoritarias y claramente reaccionarias, propiciarían un retroceso social y democrático.

Creo que, al margen de las más que evidentes contradicciones que el candidato del PSOE ha expresado, el Partido Socialista es la opción que más y mejor se ajusta a los intereses del ciudadano medio, de esa mayoría que ha sido la más afectada por la crisis y que, si nada lo remedia, puede incluso optar por dar su voto de cabreo a aquellos que quieren retorcer nuestro estado social y de derecho sin valorar que ese voto no es contra el PSOE, sino contra sí mismos.

¿POR FIN PRESUPUESTO?

Ángel Sánchez
Opinión sobre: ¿POR FIN PRESUPUESTO?

El anuncio de la presentación del borrador de presupuestos me ha suscitado muchas preguntas, pero como desconozco su contenido, todavía ninguna opinión pues partir de una retórica preconcebida es una costumbre que dejo a los que construyen argumentos “ad hoc”.

Evidentemente algunas son sobre la estructura misma que va a debatirse; sobre las partidas, sobre las cantidades y, sobre todo, sobre los objetivos políticos que esas partidas y cantidades representan. Porque, pese a ese intento de vaciar de contenido político el documento presupuestario, pocas decisiones tienen, ni la trascendencia ni el contenido político ( e ideológico) que el plan anual detallado económicamente. No hay nada más ideológico que intentar sustraer a la política su sentido.

Pero también me ha suscitado preguntas como: ¿cual ha sido la aportación de cada uno de los grupos políticos que componen el gobierno municipal?. Y cuando me refiero a las aportaciones, no lo hago sólo en cuanto a las áreas que gestionan, sino como parte de una coalición de gobierno cuyo paradigma fue la “coincidencia” programática, para considerar innecesario un documento de acuerdo que diese sentido al pacto más allá del reparto del poder.

Por otro lado, siento también curiosidad por ver si entre el maremagnum de números y partidas se atisba la aportación del socio de investidura ( que no de gobierno) que no gestiona ningún área pero que asumió la “responsabilidad” de aportar en todas. Evidentemente me refiero a Vox, la tercera pata de una mayoría aunque no del gobierno. Si la aportación del grupo de extrema derecha populista no se ve con claridad, las críticas a su presencia casi olográfica estarán más que justificadas así como injustificada su posición de privilegio en la estructura política municipal. En cambio, si son visibles, podremos analizar hasta que punto tiene éste grupo influencia y sobre todo, que tipo de influencia en áreas como la que afecta, por ejemplo, a la lucha contra la violencia de género, uno de los aspectos más reaccionarios del ideario de ese grupo.

Abordar el análisis de una propuesta presupuestaria no es cosa menor, aunque en ocasiones,como antes decía, se quiera situar al Presupuesto como un mero trámite administrativo para seguir funcionando. El Presupuesto, detrás de los números y partidas, tiene políticas o al menos intenciones políticas. De ahí que la tercera pregunta sea: ¿estará el documento político económico sustentado por algún tipo de justificación, memoria o similar que exprese los objetivos que se persiguen con los incrementos o disminuciones presupuestarios?. En mi opinión, debería existir y, en caso contrario, se debería pedir una explicación pormenorizada antes de emitir un juicio de valor.

Otra pregunta es, ¿qué significa que el presupuesto se ajusta a la realidad?. Seguramente se estarán refiriendo a las actualizaciones de precios y, supongo, que necesidades prorrogadas de las partidas de mantenimiento. Si se ha actualizado el instrumento, tal y como declaran miembros del gobierno, deberemos observar en qué medida se ha realizado esa actualización y se han ajustado, no sólo las partidas, sino la necesaria eficacia de las mismas para que no choquen contra normas legislativas vigentes, como por ejemplo, la ley de contratos de las administraciones públicas.

Estoy de acuerdo en que, después de cinco años, es un hecho relevante, aunque no insólito. Lo insólito es que la pasada legislatura el gobierno no fuese capaz de presentar un borrador de presupuesto. Y la excusa de los equilibrios políticos no es suficiente pues un gobierno que, como he dicho en innumerables ocasiones, se autodefinió como “del cambio”, tenía la responsabilidad política de plasmar ese cambio a través de propuestas sustentadas por partidas, algo que no fue capaz de hacer y que el actual gobierno si parece que ha sido. Esto, propiciará que se puedan analizar las líneas políticas del actual presupuesto desde diferentes perspectivas ( políticas públicas, carácter ideológico de las mismas, encuadre de la gestión, etc), algo que con el anterior, fue imposible más allá de la inercia.

Las ganas y el sentarse a hablar, es un elemento necesario pero no suficiente. Y sobre esta apelación al diálogo, me surge una nueva pregunta: ¿existen ganas de sentarse a hablar con la oposición, a aceptar un debate sereno y sosegado más allá de equilibrios políticos coyunturales que no condicionen, como mínimo, el medio plazo?. ¿Y la oposición, más allá de la retórica, buscará racionalmente dar sentido a las necesarias alternativas?

Preguntas que a través del debate y, sobre todo, del conocimiento y análisis de los datos, espero poder responderme.

AHORA, GOBIERNO.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: AHORA, GOBIERNO.

La democracia se fundamenta en dos principios que pueden entrar en conflicto, máxime si nos ubicamos en un escenario tan fraccionado como el que han arrojado las urnas en las últimas elecciones. Estos principios son, el de representación y el de formar gobiernos estables y coherentes.

El principio de representación se ha manifestado en las urnas, propiciando un arco político municipal amplio: ocho grupos han conseguido representación. Ahora, concretar el principio sobre la formación de gobierno, parece que va a ser algo más complejo.

La pasada legislatura, con un pleno municipal igualmente fraccionado, se daban las condiciones para un gobierno coherente entre formaciones políticas de un espectro ideológico en parte compartido. Y esos anclajes ideológicos, además de propiciar una alternativa mayoritaria de investidura, impidieron que, tras la ruptura de la mayoría, se propiciase una alternativa igualmente coherente. La estabilidad, si con ello nos referimos a la permanencia, al “estar”, ha sido en la pasada legislatura, alta. Pero si hablamos de la eficacia, o la eficiencia en concretar políticas, posiblemente la legislatura no superaría un mínimo análisis crítico sobre hechos (que no sobre relatos). Pero en la presente legislatura, esos mismos anclajes ideológicos, reforzados por una representación fracturada, se han debilitado. La perdida de dos concejales del bloque de investidura de 2015 ( uno EUPV y uno Podemos), y la desaparición del concejal que Demócrates obtuvo, junto con la entrada de Vox y Red, plantean una perspectiva diferente.

En los últimos días se han publicado diferentes noticias respecto a la investidura que se producirá el próximo día 15 de junio. Las hipotéticas (porque, como se reconoce en la misma noticia, uno de los socios necesarios, “ni confirma ni desmiente”)conversaciones entre Ciudadanos y el Grupo Socialista han venido acompañadas de las declaraciones, tanto de Esquerra Unida como de Compromís sobre su apoyo a la investidura de un Alcalde socialista. Entre los cuatro sumarían los votos suficientes para la investidura, aunque el gobierno futuro, en caso de acuerdo, volvería a ser en minoría con toda probabilidad (Esquerra Unida o Podemos difícilmente entrarían en un gobierno de coalición con Ciudadanos). Otra noticia aparecida el 5 de junio, apunta a las “líneas rojas” que la dirección de Ciudadanos ha establecido con carácter genérico para negociar gobiernos. Pero si se lee bien a Villegas, éstas líneas se suavizan en lo local, por lo que el respiro que pudieran tener los más votados (como es el caso de nuestro pueblo), se pospone hasta ver como se desarrolla el dialogo abierto entre las formaciones políticas locales, a excepción del PP, que parece que esperará a que los que quieran se dirijan a ellos en una (en mi opinión) incomprensible actitud.

Las posibilidades están abiertas. Ahora es el turno de los representantes electos de, como decía, su altura de miras y su actitud para conformar un gobierno capaz, no solo de gestionar el día a día, sino de abordar los grandes retos que a corto y medio plazo tiene El Campello. Y en ésta coyuntura, será indiferente la etiqueta del gobierno pues parece que, haya o no una coalición mínima, todo dependerá de apoyos de terceros o cuartos actores para concretarlos en políticas públicas de interés colectivo.

Las preferencias en cuanto a acuerdos y coaliciones serán interpretadas por los representantes de la ciudadanía. Si aciertan o no, se verá, no en cuanto a los socios elegidos, sino, insisto, en las políticas acordadas. Aunque personalmente estoy seguro de que, sea de la forma que sea, el nivel de descontento de partida en uno u otro bloque va a ser alto, con lo que la legitimidad del proceso va a depender también del nivel de transparencia y participación que los actores involucrados sean capaces de desarrollar.

La legitimidad de los diferentes actores, como decía, vienen en origen de la decisión de las urnas, y será una cuestión a tener en cuenta. Creo que no se debería cometer el mismo error en el que se cayó con el pasado “equipo de gobierno”, constituyendo un gobierno supeditado al cargo, donde la legitimidad fue, o delegada incondicionalmente o absorbida. Del equilibrio en los acuerdos, de su proporcionalidad y de la capacidad de reconocer los argumentos de las partes, va a depender la estabilidad de un gobierno que, pese a, seguramente ser minoritario, puede y debe liderar un avance tras cuatro años de estancamiento político e institucional.

ESCENARIOS PARA UN DRAMA.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: ESCENARIOS PARA UN DRAMA.

Creo necesario, por dignidad intelectual, iniciar éste texto afirmando que la construcción de escenarios, como técnica analítica, no pretende predecir el futuro: conocer con certeza y anticipación lo que está por venir es sencillamente imposible, en especial en el análisis de la política.

El análisis de escenarios, al igual que otras técnicas analíticas estructuradas, es una herramienta que amplia perspectivas y, sobre todo, genera preguntas. El proceso de elaboración de escenarios se basa en el análisis. Se trata de plantear (y tratar de responder) a diferentes preguntas en clave de “qué pasaría si”, imaginando diversos futuros. La construcción de escenarios superpone posibles resultados en combinaciones esperadas e inesperadas con el fin de generar múltiples situaciones futuras, algunas de ellas sorprendentes, pero todas ellas verosímiles. Y ese es mi humilde objetivo respecto a la enésima crisis que sufre el PSPV-PSOE de El Campello en la actualidad. La finalidad sería recuperar la capacidad de acción política de la organización a través de medidas previsoras aceptadas y administradas en función del futuro o de los futuros posibles. No obstante hay que insistir que la cantidad de variables y de interrelaciones nos obligará a aproximarnos en las respuestas meramente a juicios aproximados.

La categoría básica de la predicción es a inferencia, entendida ésta como es la acción de deducir una cosa de otra. Personalmente, como militante, no me voy a inhibir en las conclusiones, pues creo que poseer un carnet es algo más que abonar las cuotas.

La probabilidad de que los resultados electorales planteen diferentes escenarios es evidente: si el resultado es malo, muy malo, bueno o muy bueno, éste condicionará el posible debate en beneficio o perjuicio de los sectores enfrentados en la actualidad. Y no voy a entrar en los pormenores del enfrentamiento porque considero que son claramente causales: la perdida de apoyo social y electoral ha sido constante desde 1995, año en el que se pierde el gobierno municipal. Entonces, ¿la actual crisis se inicia en 1995?. Simplemente se escenifica en un contexto donde la perdida de apoyos electorales por parte de la socialdemocracia es general. La crisis se concreta convocatoria tras convocatoria a causa de la aceptación inmovilista de una realidad electoral negativa: nunca se analizaron los resultados, ni por supuesto se tomaron decisiones al respecto.

Las hipótesis que personalmente planteo tienen que ver con dos dimensiones: la institucional y la orgánica. En primer lugar, dos hipótesis relacionadas con los posibles resultados en las elecciones del 28 de mayo. La primera: si el candidato obtiene el mismo resultado cuantitativo que en 2015, ¿que argumentos pueden cuestionar su papel y el de su candidatura?. Evidentemente los argumentos contra el candidato se pueden centrar en la gestión que ha echo en el proceso previo y en la campaña electoral, pero no en el resultado. La segunda: si el candidato obtiene peor resultado, ¿cual será la respuesta, no sólo del sector enfrentado sino de la totalidad de la agrupación?. La respuesta es evidente y no necesita exposición alguna.

En cuanto a las hipótesis orgánicas, que indudablemente van unidas a las referentes a los resultados electorales, planteo igualmente dos. La primera: si el candidato, que ha obtenido el mismo resultado cuantitativo que en 2015, decide presentarse a la reelección como Secretario General y lo logra, ¿en que situación queda el sector discrepante?. La segunda: si el candidato, que ha obtenido igual resultado decide presentarse a la reelección y la pierde, siendo otra la persona elegida, ¿qué tipo de relación se establecerá entre el Grupo municipal y la dirección política local?. En cuanto a la primera, el abandono de un indeterminado número de militantes está servido. En cuanto a la segunda, la espiral de confrontación hará irrelevante la presencia de los cargos electos en la institución.

Creo que la situación es dramática, pase lo que pase, tanto en lo que respecta al resultado electoral como al proceso de elección de la nueva dirección local, a menos que las partes en conflicto tomen la decisión de abandonar el subjetivismo basado en lo personal y afronten la reconstrucción de la agrupación socialista como un objetivo común. No se cual puede ser esa decisión, pero lo que si tengo claro es que la espiral de autodestrucción será imparable si el camino sigue siendo el del frentismo, sea por los motivos que sean. En definitiva, todos (y me incluyo) le estamos haciendo un flaco favor a un partido que ha formado parte de la historia de nuestro pueblo y que, por principios y valores, tiene todavía mucho que aportar políticamente. Pero solo es mi opinión.

GOTA A GOTA.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: GOTA A GOTA.

La tortura, continúa: gota a gota el daño político que se está infligiendo el PSPV-PSOE profundiza en lo que ya no es una crisis, sino algo más grave: la descomposición.

Mi opinión como militantes es eso, solo una opinión pero, ¿qué opina la ciudadanía?. Esto es lo importante, pues el partido,pese a todo lo que está ocurriendo, no vive para si, si no para intentar representar los intereses de la gente, para que nos utilicen como correa de transmisión entre la sociedad civil y la política.

Se podría hacer una proyección de la actual crisis comparándola con las anteriores,pero sería un ejercicio que, aunque interesante a nivel comprensivo, poco útil en un contexto en el que lo prioritario es plantear un proyecto electoral. Y llegados aquí, ¿cual es el proyecto político y electoral que se representa y se quiere plantear a la sociedad?. El candidato electo en primarias lo tenía claro: regeneración. Reconocer los errores y hacer un firme propósito de rectificación, junto a un grupo de personas donde la combinación de juventud y experiencia cimentase un proyecto de futuro. ¿Cual es la propuesta de la dirección actual del partido?.

Mientras el resto de organizaciones sigue presentando candidaturas, en el PSPV-PSOE no sabemos siquiera si seremos capaces de presentar una lista, aunque sea de circunstancias, y ésto puede dejar en una parte de la ciudadanía una huella insalvable que puede dejarnos a los y las socialistas en una posición testimonial o quizá irrelevante. ¿Eso es lo que quieren tanto la dirección local, la de País Valenciano e incluso la dirección federal?, ¿dónde queda aquello de «haz que pase o el pueblo que quieres?.

De momento sólo se ha oído a una parte del conflicto. El otro sector implicado no ha dicho nada; no ha intentado defender sus posiciones y, teniendo la responsabilidad política de la Agrupación, no ha planteado una salida, quizá esperando que las cosas se soluciones por sí mismas en una actitud poco coherente con la responsabilidad orgánica que se tiene. Por lo que personalmente llego a la conclusión de que la totalidad de componentes de la Comisión Ejecutiva, o reaccionan de forma urgente e intentan salvar la lista socialista o presentan su dimisión inmediatamente.

Creo que llegados al punto en el que estamos, lo que toca es asumir responsabilidades, y desde la que que tengo como militante socialista, exijo a la dirección de mi partido, no sólo en El Campello sino a la de País Valenciano, que demuestre que lo que nos está pasando les preocupa; que le preocupa que nuestro partido siga presente en el escenario político y electoral local: o impone ya una lista, o disuelve la dirección local y asume la lista que representaba hasta su renuncia el candidato electo en primarias. Si no lo hace, estará demostrando a la ciudadanía Campellera que no le importa lo que ocurra en la localidad y, por consiguiente, sólo quiere el voto en las autonómicas y generales.

En El Campello hay militantes suficientes para sacar adelante una candidatura, pero también para iniciar un proceso de reconstrucción que nos devuelva a los y las socialistas la confianza de una sociedad que nos mira de reojo, desconfiando de que apoyarnos sea un ejercicio útil y, por consiguiente, buscando acomodo a su voto en otras opciones políticas. Y estamos en disposición de asumir la responsabilidad siempre y cuando las diferentes estructuras del partido asuman igualmente la suya, tomando cartas en la crisis local y adoptando la decisión de frenar la degeneración y, si no se evita, desintegración del partido.

Estamos perdiendo la perspectiva de lo necesario enfrascados en una disputa interna que no aporta nada ni al partido ni a la sociedad, y la gente no va a perdonarnos fácilmente que no estemos pensando en sus problemas, por lo que, pongamos «pie en pared» y digamos: ¡se acabó!, y empecemos a trabajar por los demás, que es nuestra razón de existir.

PRIMARIAS A CONVENIENCIA

Ángel Sánchez
Opinión sobre: PRIMARIAS A CONVENIENCIA

Los procesos de primarias se han extendido entre los partidos políticos como el enésimo paradigma de la mejora en la democracia interna. Personalmente considero que, siendo positivos, se desarrollan en un contexto cultural ( en cuanto a cultura política) deficiente, por lo que el objetivo que se presume, se pervierte en el proceso. Los casos de elecciones primarias abiertas, donde los candidatos “luchan” por su nominación mediante la creación de redes clientelares que les apoyen con una simple inscripción, o el de organizaciones políticas que, pese a desarrollar éstos procesos de elección directa, los “desdicen” tomando decisiones en contra, son en mi opinión argumentos más que suficientes como para repensar un instrumento que, siendo útil para mejorar la transparencia y la participación, se pervierten en su proceso. No obstante, no es mi intención teorizar a favor o en contra de las primarias como elemento que enriquece la democracia de los partidos y organizaciones políticas (pues estoy de acuerdo), pero si poner el foco en el hecho contradictorio que suponen cuando, como decía, se pervierten a través de redes clientelares o simplemente son procesos formales pero sustancialmente las decisiones se siguen tomando de forma cupular.

Realmente, la responsabilidad de que éstos procesos de mejora democrática decaigan en meros rituales de reafirmación, recae en los militantes. Cabría distinguir, en cuanto a la militancia se refiere, dos tipos: los “creyentes” y los “arribistas” (Panebianco). Los creyentes actúan siguiendo un incentivo colectivo, identificados con la ideología del partido y luchando por la “causa”. En cambio los “arribistas” participan guiados por ambiciones materiales ( poder o estatus) buscando el beneficio propio. Los últimos son los que se sirven de los procesos de primarias para conseguir cuotas de representación que por méritos propios sería como mínimo difícil de lograr, escenificando la percepción de escasa meritocracia política y de elevado arribismo que, pese a la retórica, se percibe en muchas organizaciones.

Por otro lado están las primarias irrelevantes, o lo que es lo mismo: las primarias instrumentales, cuya realización no parte de una convicción sino de una mera operación de imagen pues finalmente, y al margen de lo que los procesos de primarias dictaminen, las decisiones se siguen tomando por un grupo reducido de dirigentes, desvirtuando y, por supuesto, poniendo en evidencia la voluntad real de democratización interna.

Finalmente, podríamos encontrar una combinación de los anteriores tipos, esto es: primarias instrumentalizadas a conveniencia de las ambiciones personales que son ratificadas por la cúpula dirigente. En esta combinación, la perversión se profundiza más si cabe y, evidentemente, las intenciones democratizadoras simplemente son un brindis al sol.

Como decía, sin cuestionar los procesos de primarias internas ( no soy en absoluto favorable a primarias abiertas pues, si un ciudadano o ciudadana desea participar en la vida interna de un partido, ¿no tiene la posibilidad de militar o afiliarse?), creo que la democracia interna de los partidos debería ser motivo de una seria reflexión, al menos para evitar caer en contradicciones que desacrediten más si cabe la figura de los partidos como instrumento de representación democrática.

Programa Participativo correspondiente al mes de FEBRERO con D. Pedro Mario Pardo, Concejal de EUPV de El Campello

Programa Participativo correspondiente al mes de FEBRERO con D. Pedro Mario Pardo, Concejal de EUPV de El Campello

Serie de programas participativos en Radio El Campello a cargo del Concejal de Izquierda Unida de nuestro Ayuntamiento de El Campello en los cuales se habla de temas de suma importancia para el futuro de nuestro municipio.

Los temas tratados en este programa versaron sobre; Piscina Municipal, vertedero 2º vaso, vial, Urbanismo, pago irregular de 340.000 €, productividades…

En cuanto a la serie de programas participativos cualquier ciudadano puede sugerir o preguntar al Concejal, Pedro Mario Pardo de EUPV, sobre cualquier tema que le inquiete, le preocupe o desee información a través de correo info@radioelcampello.es y en el programa siguiente procurará resolver las dudas que se le planteen

PROGRAMA PARTICIPATIVO DEL MES DE FEBRERO DE 2019….

EN CLAVE PREELECTORAL

Angel Sánchez
Opinión sobre: EN CLAVE PREELECTORAL.

Las elecciones son un proceso competitivo entre las alternativas políticas que proponen candidatos y propuestas para lograr, o alcanzar el poder, o la mayor influencia posible para colocar a sus representantes y su programa. Esta es una característica central de nuestro sistema democrático. Y en éste contexto reglado, nos encontramos con dos carreras y una sola meta.

Por un lado, la competición por la izquierda. Y en esta carrera, nos encontramos, por un lado, a los actuales componentes del gobierno municipal: CompromÍs, PSPV-PSOE y Podemos (hoy, PDC, pero mañana, una de las marcas de Podemos). Y por otro, Esquerra Unida.

En principio, la primera incógnita a dilucidar supone resolver una de las incógnitas que, por otro lado, definen una campaña electoral en su dimensión comunicativa y estratégica: la diferenciación. ¿Cuáles serán los rasgos que diferencien a los hoy socios de gobierno?, ¿sólo los candidatos?. Lo cierto y constatable es que al menos hasta el día los componentes del gobierno hablan con una sola voz: equipo. Por lo que la ciudadanía, sin duda, tendrá problemas para asignar individualmente responsabilidades.

En segundo lugar, el papel de Esquerra Unida, partido que participó como socio en la investidura pero que fue expulsado del gobierno municipal.

Esta coalición política ha mantenido una posición crítica respecto a la mayoría de actuaciones de sus antiguos socios por lo que ,en el supuesto caso de la repetición de resultados y la aritmética precisase de la participación de ésta agrupación en un acuerdo post electoral, ¿qué ocurriría?. La ventaja que los partidos coaligados (y principalmente el Alcalde electo a raíz del acuerdo de investidura) han tenido en ésta legislatura es la “incompatibilidad” de los partidos en la oposición para acordar una moción de censura. La estrategia de los miembros del gobierno ha sido intentar asimilar a Esquerra Unida a la derecha, siguiendo la vieja teoría de la “pinza”, ante lo cual, la respuesta de la coalición de izquierdas ha sido acusar a sus antiguos socios de investidura del incumplimiento sistemático de los acuerdos que sustentaron inicialmente la coalición, por lo que la repetición de un pacto similar parece, como mínimo, complicado.

Los datos de los sondeos que personalmente manejo apuntan a un claro desgaste de los partidos que componen el gobierno, lo que sumado a la “confusión” en cuanto a la asignación de responsabilidades, configura un escenario de complejo análisis, a menos que recurramos a la psicología política y a la personalización del voto circunscrita a los candidatos y limitada a determinadas zonas de la localidad. En éste caso la asignación de responsabilidades sería sustituida por una decisión electoral basada casi en exclusiva en lo emotivo, más allá de cualquier exigencia de responsabilidades o programa político, extremo éste que no beneficiaría una regeneración de la confianza ciudadana en la política al confiar por completo su decisión al factor personal.

En el otro lado del escenario, nos encontramos a PP y Ciudadanos. Uno, posicionado claramente en la derecha, y el otro, entre el eclecticismo y la indefinición de un modelo propio paralelo o complementario al que le dio el empujón electoral del que hoy gozan ( el factor “Rivera”).

Hasta ahora, Ciudadanos ha jugado a ser el elemento de equilibrio y sostenedor de la estabilidad de gobiernos tanto con la etiqueta de derecha como de izquierda en el estado y las comunidades autónomas. Pero ésta transversalidad parece que finalizó tras la ruptura del acuerdo con el PSOE en Andalucía y los óptimos resultados posteriormente obtenidos en conjunto por la derecha y la extrema derecha en ésta comunidad. En éstos momentos Cs podría postularse como alternativa local, pese a la debilidad de esa imagen propia que en determinadas zonas locales es relevante a nivel electoral. Si la tendencia estatal ( y, ¡ojo!, las elecciones locales coinciden con las Europeas) se consolida como el principal factor de la decisión electoral, podría propiciar que, al margen de esa debilidad en cuanto a la imagen local antes señalada, el resultado electoral pudiera facilitarles la influencia suficiente como para propiciar un cambio de gobierno. Pero éste cambio de gobierno estaría a expensas de los resultados del PP, un partido que goza de un sustrato electoral relevante en la localidad pese a haber sido el que más apoyo electoral perdió en 2015. Si la desaparición del Centro Moderado o la aparición de “otras” alternativas electorales no incide nuevamente en la dispersión del voto de derechas, la clave del próximo gobierno podría pasar por una nueva coalición, aunque en éste caso, de composición mínima (dos).

No obstante, la dicotomía izquierda-derecha parece agotada para un creciente número de electores que no mantienen fidelidades electorales al uso y que no otorgan una especial relevancia a éstos términos, en demasiadas ocasiones vaciados de contenido en la práctica política y únicamente relevantes a nivel simbólico. Si tuviésemos que centrarnos en nuestra localidad, un análisis de los acuerdos plenarios nos daría como resultado cualitativo una indiferenciación ideológica práctica, pero éste no es el único factor que influye en la decisión del voto, por lo que es difícil aventurarse a un temprano pronostico, a pesar de lo que los datos coyunturales auguran.

Programa Participativo correspondiente al mes de NOVIEMBRE con D. Pedro Mario Pardo, Concejal de EUPV de El Campello

Programa Participativo correspondiente al mes de NOVIEMBRE con D. Pedro Mario Pardo, Concejal de EUPV de El Campello

Serie de programas participativos en Radio El Campello a cargo del Concejal de Izquierda Unida de nuestro Ayuntamiento de El Campello en los cuales se habla de temas de suma importancia para el futuro de nuestro municipio.

Los temas tratados en este programa versaron sobre; Piscina Municipal, Inversiones 2,6 millones en el aire, Presupuestos, Archivo de la denuncia sobre subvenciones, Construcción de Coveta Fumá, Vados…

En cuanto a la serie de programas participativos cualquier ciudadano puede sugerir o preguntar al Concejal, Pedro Mario Pardo de EUPV, sobre cualquier tema que le inquiete, le preocupe o desee información a través de correo info@radioelcampello.es y en el programa siguiente procurará resolver las dudas que se le planteen

PROGRAMA PARTICIPATIVO DEL MES DE NOVIEMBRE DE 2018….

DOS COMPAÑEROS

Angel Sánchez
Opinión sobre: DOS COMPAÑEROS

En el PSPV-PSOE de El Campello, el candidato va a decidirse, oficialmente por primera vez, a través de un proceso de primarias al existir dos candidatos. Sobre los mismos, como militante (tengo que decir que con una militancia algo laxa, más simbólica que operativa) nada tengo que decir. Conozco a ambos y, evidentemente, cuando ejerza mi derecho a voto en la Agrupación se a quién tengo que elegir, sin necesidad de esperar a qué puedan decir o proponer. Y lo se, porque la cuestión es de personas y no de programas (los programas son una cuestión colectiva y no personal), aunque las actitudes cuentan.

La elección de un candidato es solo el paso previo a cuestiones como la composición de la candidatura o la elaboración del programa electoral, pero en mi opinión el contexto de partida no puede ser más complicado para un partido que ha olvidado, sino renunciado, al papel jugado a lo largo del primer decenio de la democracia en la que gestionó la mayor dotación de servicios e infraestructuras hasta la fecha. Y ese olvido ha ido paralelo a la pérdida constante, elección tras elección de la confianza de la sociedad local. En las elecciones de 2015 se perdieron casi once puntos porcentuales de apoyo y más de mil votantes decidieron que otras alternativas representarían mejor sus intereses que el Partido Socialista. La coalición que surgió de aquellas elecciones escenificó un acuerdo explícito contra el PSPV-PSOE que, siendo el partido más votado de los que formaban la coalición de investidura, tuvo un gesto que no ha sido puesto en valor: en beneficio del cambio de gobierno, asumió que, pese a ser la tercera fuerza política y la más votada de entre los miembros de la coalición, dejaría que otro representante (el de la segunda formación en número de votos de la coalición) asumiera la Alcaldía, en beneficio del cambio de gobierno que la ciudadanía había propuesto en las urnas. Pero ha llegado el momento de que nos volvamos a poner frente a la ciudadanía a rendir cuentas, pese a que es algo que deberíamos haber hecho a lo largo
de los cuatro años.

Y esa rendición de cuentas, no puede quedarse solo en un cambio de caras al frente de la candidatura o en la lista: debe ser fruto de una reflexión autocrítica que, sin necesidad de ser una autoflagelación pública, sí debe suponer un punto de inflexión que rompa con la dinámica del “totum revolutum”que nos hemos impuesto y que va a suponer un serio condicionante para poder explicar cuál ha sido nuestro papel y, sobre todo, cual queremos que sea a partir de ahora.

En mi opinión, el proceso de primarias es una oportunidad para el debate y la reflexión y no solo para elegir personas porque, ¿para que sirve elegir una lista si no tenemos argumentos?. Y ahí es donde se puede y se debería, creo yo, plantear ese punto de inflexión que pueda ayudarnos a reconstruir un proyecto que pueda ser referente para una mayoría de vecinos y vecinas.

Si todo queda en un procedimiento meramente instrumental; si no reflexionamos de forma abierta, sincera y humilde sobre qué hemos hecho, cómo lo hemos hecho y qué queremos hacer, nuestro papel seguirá siendo testimonial, y nuestra historia como partido político, como gobierno municipal que modernizó infraestructuras y servicios, solo será eso: historia.

Creo que los socialdemócratas tenemos un papel que jugar en la política local, pero para ello es necesario que perdamos el tiempo dialogando y debatiendo ideas y no solo liderazgos que, como decía, sin una cimentación, son solo hechos pasajeros. Y en ese debate, en ese diálogo es necesario que incluyamos a la sociedad a la que nos debemos, para la que existimos, pues un proceso como el que afrontamos, si es como decía un procedimiento meramente instrumental, no será útil para el sujeto central de nuestra existencia como partido: la gente.

Programa Participativo correspondiente al mes de OCTUBRE con D. Pedro Mario Pardo, Concejal de EUPV de El Campello

Programa Participativo correspondiente al mes de OCTUBRE con D. Pedro Mario Pardo, Concejal de EUPV de El Campello

Serie de programas participativos en Radio El Campello a cargo del Concejal de Izquierda Unida de nuestro Ayuntamiento de El Campello en los cuales se habla de temas de suma importancia para el futuro de nuestro municipio.

Los temas tratados en este programa versaron sobre; Ordenanza sobre Orina de perros, Bus Venta Lanuza, la NO Publicación de la ayudas supuestamente irregulares Piscina,Trapas y fecales, Grua…

En cuanto a la serie de programas participativos cualquier ciudadano puede sugerir o preguntar al Concejal, Pedro Mario Pardo de EUPV, sobre cualquier tema que le inquiete, le preocupe o desee información a través de correo info@radioelcampello.es y en el programa siguiente procurará resolver las dudas que se le planteen

PROGRAMA PARTICIPATIVO DEL MES DE OCTUBRE DE 2018….