El Campello estudia bonificar hasta el 50% el IBI a quienes instalen puntos de recarga para vehículos eléctricos

El Campello estudia bonificar hasta el 50% el IBI a quienes instalen puntos de recarga para vehículos eléctricos

A propuesta del PSPV, cuya propuesta obtuvo el respaldo del PP, PSPV, EU, Red y Podem, el rechazo de Cs y las abstenciones de Compromís y Vox, el Ayuntamiento de El Campello ha aprobado iniciar el procedimiento para establecer una bonificación de hasta el 50% de la cuota íntegra del impuesto a favor de los bienes inmuebles en los que se hayan instalado puntos de recarga para vehículos eléctricos. La aplicación de esta bonificación estará condicionada a que las instalaciones dispongan de la correspondiente homologación por la Administración competente.

De la misma manera, se acordó una bonificación de hasta el 50% de la cuota del impuesto de actividades económicas correspondiente para los sujetos pasivos que tributen por cuota municipal y que hayan instalado puntos de recarga para vehículos eléctricos en los locales afectos a la actividad económica.

Por último, la moción contempla una bonificación de hasta el 90% de la tasa a favor de las construcciones, instalaciones u obras necesarias para la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, igualmente condicionada a que las instalaciones estén homologadas.

Puntos negros en la zona norte.

OPINIÓN–Eduardo Ruiz–

Conocido es por todos la existencia de dos puntos negros que complican la existencia a los vecinos que vivimos en la zona norte de el Campello, uno el tráfico por la concurrida Nac.332 con sus innumerables curvas y las complicadas entradas y salidas de las urbanizaciones, el otro no menos grave que supone la cercanía a la Planta de Residuos de Les Canyades. Llegada la campaña estival estos dos puntos negros muestran su virulencia aunque cabe destacar la diferencia de medidas adoptadas por la administración, el primero, el tráfico con permanentes controles de velocidad, radares fijos y móviles con una Ordenanza severa y sancionadora que nos protege de los excesos, y el otro, las emisiones de olores de la planta, sin una Ordenanza Municipal de Olores, sin medidores fijos en la zona y sin dotar a al policía local de medidores de Olfatometros, pese a haberse aprobado todo ello en Plenos Municipales. Así, mientras los conductores se cuidan de cumplir la normativa, otros, los segundos liberan al ambiente los olores sin control de ningún tipo.

Eduardo Ruiz