En Madrid se da por hecho que Isabel Bonig será la presidenta del PPCV

Así lo expondrán hoy Císcar, Moliner, Betoret y Barberá al vicesecretario nacional de organización. Madrid aceptará a la persona consensuada

86060640--490x562La actual coordinadora general del PP de la Comunitat Valenciana, Isabel Bonig, se vislumbra como la persona de consenso para relevar a Alberto Fabra tanto como portavoz parlamentario en Les Corts como en la Dirección regional del partido. Así será propuesta, al parecer, hoy mismo al vicesecretario nacional de organización, Fernando Martínez Maillo, por los presidentes provinciales y la exalcaldesa de Valencia en la entrevista que mantendrán cada uno por separado.

Javier Moliner, José Císcar, Vicente Betoret y Rita Barberá cumplirán así los deseos de la Dirección nacional de designar una persona de consenso que, transitoriamente, releve a Alberto Fabra, de tal forma que Mariano Rajoy pueda llevar a cabo la campaña electoral de las generales sin tener al lado a los perdedores, según explicaron a LA RAZÓN fuentes del PP nacional.

Los representantes del PP valenciano saben que Madrid no va a imponer ni proponer al sustituto, que no se va a producir el tradicional «dedazo» y que aceptará a quien acuerden. Se trata de efectuar un relevo tranquilo, sin ruido interno ni mediático, ofreciendo una nueva cara para estos meses hasta que, finalmente, se decida de forma definitiva en el Congreso regional, ya en 2016, quién dirigirá al PPCV en los próximos años.

Por su parte, el expresidente Alberto Fabra, dijo ayer que «no era amigo de dedazos» para designar a quién debía ser su sucesor al frente del partido, y que estaría a disposición de la Dirección nacional del PP para hacer la transición de la forma más conveniente.

La renovación de NNGG

Las propuestas que ha trasladado Nuevas Generaciones de Alicante a la Convención Provincial que comenzó ayer incluyen la petición de incorporar la regulación de las Primarias en la Ley de Partidos para evitar «pantomimas». Piden también que se limiten los mandatos a un máximo de ocho años, reducir el número de aforados, una reforma de la ley electoral y de la financiación de partidos políticos y sindicatos.
Los jóvenes del PP no exigen la desmantelación del Senado, pero sí reclaman que éste sea «productivo y activo» y con menos representantes. De hecho, consideran que la Administración» debe tener su tamaño justo».

Císcar quiere presentarse a las municipales para aspirar a la Diputación y Fabra lo cuestiona

A escasos días de que se agote el plazo de presentación de candidaturas, con Mariano Rajoy silente y dañando al PPCV, existe una tremenda lucha. Fabra quiere que Císcar vaya al Congreso y el presidente del PP-Alicante busca colocarse para la Diputación

NERVIOS, TENSIONES, CODAZOS Y EXPECTATIVAS

ciscar--644x362A estas alturas continúa una impresionante disputa entre Alberto Fabra y José Císcar de cara a la conformación de las listas municipales y autonómicas en Alicante. Todo porque el impresionante mutismo, silencio, sigilo y desgarradora actitud de Mariano Rajoy con y contra el PPCV y la Comunitat Valenciana, que tiene tremendamente disgustados a todos los dirigentes del PPCV, ha fomentado, sobre todo en las últimas semanas, una excepcional lucha y pelea entre Fabra y Císcar.

Y es que Alberto Fabra que cuenta prácticamente ya con todas las papeletas para ser candidato a la Generalitat, salvo que el dedo divino de Mariano Rajoy haga lo contrario, antes de que se cierre el plazo de presentación de candidaturas, ya tiene completamente decidida su más firme apuesta por la continuidad de Luisa Pastor, que se ha pasado con armas y bagaje del ciscarismo al fabrismo, al frente de la Diputación Provincial, mientras trata de evitar la presentación de José Císcar en las listas municipales y frenar, así, de forma impetuosa, su candidatura a la Institucion alicantina.

Unos días ya de extrema tensión, de nervios, de deslealtades, de traiciones, de conspiraciones. Al tiempo que José Císcar ya trata de colocarse en la lista del Ayuntamiento de Teulada, donde el fabrista Antoni Joan Bertomeu no le aceptaría, salvo orden expresa, o en la de Alicante, donde Miguel Valor, casi casi candidato definitivo a la alcaldía, también apoyado expresamente por Alberto Fabra, tampoco quiere al presidente provincial del PP en su hipotética lista.

Las tensiones ya desveladas en las últimas semanas, han aumentado cuando hicimos público desde estas páginas que Alberto Fabra está tratando de enviar a José Císcar como cabeza de lista al Congreso de los Diputados en las elecciones de noviembre, y, de esta forma, alejarlo el máximo posible de Alicante.

No obstante, como ya hemos apuntado en otras ocasiones, el debate de la presidencia de la Diputación, si es que el PP se alza vencedor de las elecciones, se podría aplazar hasta después de las mismas. Porque lo que sí parece absolutamente claro es que la dirección nacional del PP, que ya ha proclamado por activa y por pasiva que la Comunitat Valenciana ya está perdida, tendría más decidida la inmediata sustitución de Alberto Fabra, si no se hace con las riendas de la Generalitat, y que sería sustituido por Isabel Bonig, Coordinadora Regional del PPCV, tras el consenso alcanzado entre Rita Barberá alcaldesa de Valencia, José Císcar, presidente del PP-Alicante, y Alfonso Rus, presidente del PP-Valencia.

Pero José Císcar también se encuentra de lleno en tratar de encabezar a la vez la lista del PP-Alicante a Les Corts y tratando de ser el sustituto de Fabra al frente del PPCV, si el mismo, como hemos señalado, no siguiera gobernando la Generalitat.

Toda una pelea interna que está generando severos desencuentros mientras Alberto Fabra ya ha insistido en que, si es designado finalmente candidato a la presidencia de la Generalitat está dispuesto a revisar con lupa todos los nombres de todas las listas del PP-Alicante.

Si Fabra no alcanza la Generalitat sería sustituido por Isabel Bonig al frente del PPCV

Mientras Mariano Rajoy sigue castigando con su silencio al PPCV, de forma impertérrita, lo que está quemando al partido, ya se habla de que la dirección nacional apoya a Bonig como recambio si Fabra no accede a la presidencia de la Generalitat

noticia_20570_izdaQue el PPCV está hecho un impresionante manojo de nervios, tanto por el durísimo comportamiento de Mariano Rajoy con los populares valencianos que tanto se juegan, como por los resultados de todas las encuestas, es algo que todos conocemos. Y mientras Alberto Fabra, que se está partiendo la cara desde hace meses, y que sabe que será el candidato a la Generalitat, salvo error, omisión u otra decisión de Mariano Rajoy, la dirección nacional del PP no tiene el menor empeño en seguir repitiendo hasta la saciedad, que si el presidente del PPCV no logra hacerse con las riendas de la Generalitat en los comicios del 24 de mayo sería sustituido de inmediato por Isabel Bonig, Coordinadora Regional de los populares valencianos, con el apoyo de Rita Barberá, José Císcar y Alfonso Rus, presidente del PP-Valencia.

Una situación que ha puesto carísima la campaña electoral que le espera a Alberto Fabra mientras, en medio de los mutismos de Mariano Rajoy, se alientan y avivan las conspiraciones, los codazos, los nervios, las deslealtades internas.

Porque ante los crueles silencios de Mariano Rajoy, las maniobras de la dirección nacional del PP y los resultados de las encuestas, que llevan poco camino de equivocarse, no parece si no que el PPCV, con Alberto Fabra a la cabeza, lo va a tener muy dificil, porque a estas alturas, con la que está cayendo, todo hace presumir que la Comunitat Valenciana, con datos a pie de muestreo, podría caer en manos de un Frente Popular de Izquierdas conformado por un Cuatripartito, con mayúsculas, entre el PSPV-PSOE, Compromís, Esquerra Unida y PODEMOS. Partidos que, hasta donde tenemos conocimiento, están trabajando ya bajo cuerda en un hipotético acuerdo que desalojara a Alberto Fabra y al PP de la Generalitat, a quienes no les bastaría ni una hipotética alianza postelectoral con Ciudadanos y UPyD si es que sobreviven a la dificilísima coyuntura socioelectoral en la Comunitat Valenciana, como en todas partes.

Y es que el impresionante cabreo ciudadano con las políticas económicas del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero y del PP de Mariano Rajoy, crujiendo a impuestazos a la clase media y más desfavorecidas, con cuatro millones y medio de parados, con decenas de miles de setecientos euristas, están pasando un ajuste de cuentas a las actitudes adoptadas por ambos gobiernos.

De aquí al 24 de mayo, fecha de la cita electoral, queda mucho camino por recorrer. Tanto que Mariano Rajoy, que intenta allarnar su camino al máximo hacia las elecciones generales, que se disputan en noviembre próximo, sabe que el voto y la ayuda de la Comunitat Valenciana es de una extrema necesidad para sus intereses personales y pereonalistas en detrimento, queda claro, de la imagen de Alberto Fabra.

Lo que saben los fabristas y los antifabristas, que de todo hay en la viña del Señor. Y mientras Mariano Rajoy, que necesitó tres elecciones, tres, lo que se dice pronto, trata de ganar terreno a costa de lo que sea es consciente de que la dirección nacional del PP en la que el mando supremo lo ejerce él mismo, tiene que cambiar a Alberto Fabra si pierde la convocatoria de mayo.

Mientras tanto, con los nervios por bandera y como denominador común, el PPCV es un auténtico polvorín, por mucho que Alberto Fabra y las direcciones provinciales traten de obviar un problema que les va a generar, a buen seguro, severas convulsiones tras los comicios, en función de muchos resultados y necesidad de coaliciones.

La presidencia, por ejemplo de la Diputación Provincial de Alicante, es un ejemplo significativo. Luisa Pastor, apoyada por Alberto Fabra, sría la candidata, pero si el presidente del PPCV no se mantiene en la Generalitat, podría serlo José Císcar. Lo que hace que la partida de ajedrez esté causando durísimos estragos en quienes ahora, cuando les hablas del complejo panorama del PPCV, tratan de poner cara de póker y decir que todos se llevan estupendamente, que son una piña y que van a ganar.

Las grandes mentiras de la política mientras Alberto Fabra por mucho que sepa que va a ser el candidato oficial al final, lo que ya apuntamos el pasado dieciocho de enero, sabe que se encuentra en medio de un durísimo escenario, con muy poca ayuda desde Madrid con mínima ayuda desde determinados ámbitos del PPCV y que, si todo va a peor a lo mejor no presiden la Diputación de Alicante por ejemplo, ni Luisa Pastor ni José Císcar si no alguien de otro partido.