RESULTADOS, A GROSSO MODO.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: RESULTADOS, A GROSSO MODO

Las elecciones, han pasado. Pero leyendo a los candidatos y candidatas valorar los resultados
obtenidos, podría pensar que todavía estamos en campaña, así, como si de un “dejavu” se tratase. No
obstante, y dado mi interés personal de poner negro sobre blanco mi opinión, allá va un análisis de los
resultados,” a grosso modo”.

Las elecciones no las ha ganado el PP, aunque se empeñe en ese discurso recurrente de que “tiene
que gobernar el más votado” (recurren a el cuando pese a perder la mayoría, ve posibilidades de recuperar
poder institucional a través de lo que antes, cuando las cosas le iban bien, denominaba “pacto de
perdedores”). Nuestro sistema electoral no funciona así, aunque se empeñen.

Lo que sí ha hecho el PP es demostrar su solidez local: frente al 24,5% del voto de las Europeas, o el
19 de autonómicas y Generales de hace poco más de un mes, en las elecciones municipales ha obtenido un
estable 28,9 % del voto (casi un punto más que en 2015), repitiendo el número de concejales y concejalas
pero sin lograr la capacidad para alcanzar en solitario la Alcaldía. Se podría decir que sufre un “estancamiento
estable”.

El PSPV-PSOE ha mejorado respecto a 2015 (2 puntos porcentuales y un concejal más), pero se ha
dejado por el camino hasta 11 puntos respecto, por ejemplo, a los comicios celebrados al unisono
( Europeas). La crisis del socialismo local ha impedido que el “viento de cola” de la marca, que en Generales
y Autonómicas les llevó a ser los más votados ( con un 25,4 y un 21,1 respectivamente) influyese todo lo que
habrían deseado los y las componentes de la candidatura. No obstante, el resultado obtenido legitima una
candidatura cuestionada por una agrupación dividida: no hay ningún dato objetivo que señale que una
composición diferente de la candidatura hubiera obtenido un resultado sustancialmente mejor.

Evidentemente, desde el terreno de la opinión, de la legitima subjetividad, cualquier argumento puede ser
válido, pero como es normal, siempre especulativo. Ahora el frente se traslada a lo orgánico, cuando así lo
considere la dirección provincial (elección de una nueva dirección política local).

Ciudadanos es el perdedor-ganador de entre los más votados. ¿Porqué?. No ha podido aprovechar la
“brisa de cola” (viento sería un exceso) que les llevó hasta el 20% en Autonómicas y Generales, repitiendo
casi matemáticamente el resultado de 2015 (12,2 en 2015 y 12,8 en 2019). Con ello consolida su posición
como tercera fuerza electoral además de jugar en el actual escenario de máximo fraccionamiento el de llave
para una investidura mayoritaria.

EUPV y Podemos se dejan uno de los dos Concejales obtenidos en 2015. La coalición de izquierdas
ha sufrido un cierto “jet lag” a causa de la abstención y el voto útil. El partido “morado”, se ha dejado más de
dos puntos, quizá a una doble causa: las contradicciones y controversias locales y las provocadas por su líder
nacional. En el caso de ambos partidos, la suma ( en las Autonómicas fueron en coalición y los resultados no
fueron nada positivos) no era posible y, por lo tanto, no se puedo comprobar si el resultado habría sido mejor.
Y, por otro lado, esa conjunción era una distopía para ambas formaciones dados los choques que ambas
formaciones han mantenido a lo largo de la legislatura que finaliza (Podemos ha acusado a EUPV de algo así
como de una “campaña de difamación, olvidando la controvertida actuación de su ex Concejala de
Urbanismo y la OPA que el Alcalde saliente y candidato de Compromis les lanzó, promoviendo la ruptura del
grupo y la salida de una de sus Concejalas electas).

La entrada de Vox y de Red tiene diferentes lecturas. Vox entra con el voto “prestado” del PP, que no
ha sido capaz de aprovechar que Vox haya perdido dos tercios del voto logrado en las Generales y
Autonómicas. Realmente no se sabe cual será su actitud, aunque parece claro que la de apoyar al candidato
popular es una alternativa más que plausible. La candidatura de Red, apoyada por organizaciones de la
sociedad civil estuvo cerca de obtener una representante en 2015, consiguiéndolo en 2019 con una campaña
marcada por la denuncia y un candidato que tendrá un arduo trabajo no solo institucional sino de cara a sus
representados directos. Ambos, a su manera, podrían ser determinantes para cualquier acuerdo mayoritario
de investidura, aunque con papeles y, seguro, actitudes institucionales diferenciadas.

Para finalizar, simplemente recordar que el Alcalde es proclamado con la mayoría absoluta o en su
caso, si no existiese un acuerdo, el más votado en las elecciones del pasado 26 de mayo. Así que, en un
escenario fracturado/fraccionado/plural o diverso ( como se quiera) la negociación será algo más que una
voluntad expresada de forma retórica, deberá ser una practica cotidiana en una legislatura que, pareciéndose
a la que hemos dejado atrás, es claramente diferente: la estabilidad fruto de la incompatibilidad ideológica
que la pasada legislatura garantizó la Alcaldía, ya no existe.

Seguiremos observado y, por supuesto, opinando.

ESCENARIOS PARA UN DRAMA.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: ESCENARIOS PARA UN DRAMA.

Creo necesario, por dignidad intelectual, iniciar éste texto afirmando que la construcción de escenarios, como técnica analítica, no pretende predecir el futuro: conocer con certeza y anticipación lo que está por venir es sencillamente imposible, en especial en el análisis de la política.

El análisis de escenarios, al igual que otras técnicas analíticas estructuradas, es una herramienta que amplia perspectivas y, sobre todo, genera preguntas. El proceso de elaboración de escenarios se basa en el análisis. Se trata de plantear (y tratar de responder) a diferentes preguntas en clave de “qué pasaría si”, imaginando diversos futuros. La construcción de escenarios superpone posibles resultados en combinaciones esperadas e inesperadas con el fin de generar múltiples situaciones futuras, algunas de ellas sorprendentes, pero todas ellas verosímiles. Y ese es mi humilde objetivo respecto a la enésima crisis que sufre el PSPV-PSOE de El Campello en la actualidad. La finalidad sería recuperar la capacidad de acción política de la organización a través de medidas previsoras aceptadas y administradas en función del futuro o de los futuros posibles. No obstante hay que insistir que la cantidad de variables y de interrelaciones nos obligará a aproximarnos en las respuestas meramente a juicios aproximados.

La categoría básica de la predicción es a inferencia, entendida ésta como es la acción de deducir una cosa de otra. Personalmente, como militante, no me voy a inhibir en las conclusiones, pues creo que poseer un carnet es algo más que abonar las cuotas.

La probabilidad de que los resultados electorales planteen diferentes escenarios es evidente: si el resultado es malo, muy malo, bueno o muy bueno, éste condicionará el posible debate en beneficio o perjuicio de los sectores enfrentados en la actualidad. Y no voy a entrar en los pormenores del enfrentamiento porque considero que son claramente causales: la perdida de apoyo social y electoral ha sido constante desde 1995, año en el que se pierde el gobierno municipal. Entonces, ¿la actual crisis se inicia en 1995?. Simplemente se escenifica en un contexto donde la perdida de apoyos electorales por parte de la socialdemocracia es general. La crisis se concreta convocatoria tras convocatoria a causa de la aceptación inmovilista de una realidad electoral negativa: nunca se analizaron los resultados, ni por supuesto se tomaron decisiones al respecto.

Las hipótesis que personalmente planteo tienen que ver con dos dimensiones: la institucional y la orgánica. En primer lugar, dos hipótesis relacionadas con los posibles resultados en las elecciones del 28 de mayo. La primera: si el candidato obtiene el mismo resultado cuantitativo que en 2015, ¿que argumentos pueden cuestionar su papel y el de su candidatura?. Evidentemente los argumentos contra el candidato se pueden centrar en la gestión que ha echo en el proceso previo y en la campaña electoral, pero no en el resultado. La segunda: si el candidato obtiene peor resultado, ¿cual será la respuesta, no sólo del sector enfrentado sino de la totalidad de la agrupación?. La respuesta es evidente y no necesita exposición alguna.

En cuanto a las hipótesis orgánicas, que indudablemente van unidas a las referentes a los resultados electorales, planteo igualmente dos. La primera: si el candidato, que ha obtenido el mismo resultado cuantitativo que en 2015, decide presentarse a la reelección como Secretario General y lo logra, ¿en que situación queda el sector discrepante?. La segunda: si el candidato, que ha obtenido igual resultado decide presentarse a la reelección y la pierde, siendo otra la persona elegida, ¿qué tipo de relación se establecerá entre el Grupo municipal y la dirección política local?. En cuanto a la primera, el abandono de un indeterminado número de militantes está servido. En cuanto a la segunda, la espiral de confrontación hará irrelevante la presencia de los cargos electos en la institución.

Creo que la situación es dramática, pase lo que pase, tanto en lo que respecta al resultado electoral como al proceso de elección de la nueva dirección local, a menos que las partes en conflicto tomen la decisión de abandonar el subjetivismo basado en lo personal y afronten la reconstrucción de la agrupación socialista como un objetivo común. No se cual puede ser esa decisión, pero lo que si tengo claro es que la espiral de autodestrucción será imparable si el camino sigue siendo el del frentismo, sea por los motivos que sean. En definitiva, todos (y me incluyo) le estamos haciendo un flaco favor a un partido que ha formado parte de la historia de nuestro pueblo y que, por principios y valores, tiene todavía mucho que aportar políticamente. Pero solo es mi opinión.

LA SINERGIA ELECTORAL

Ángel Sánchez
Opinión sobre: LA SINERGIA ELECTORAL.

El 26 de mayo estamos convocados todos y todas los vecinos y vecinas a la urnas para elegir a nuestros representantes municipales.

Pero previamente, hemos ido a votar a nuestros representantes en el Congreso y en el Senado y, conjuntamente a votar en las municipales, elegiremos a los diputados y diputadas que deberán representar al Estado Español en el parlamento Europeo. Una sucesión de convocatorias electorales cada una de ellas regidas por unas normas electorales que, pese a compartidas en parte, difieren en aspectos como la circunscripción, algo relevante en el contexto del debate sobre la representación y su calidad, cuestión que podríamos abordar en otro texto de opinión.

La coincidencia de los períodos electorales ha suscitado, en mi opinión, problemas añadidos a esa especie de escala donde se priorizan niveles institucionales. Las elecciones Generales son comicios de primer orden y así se ha demostrado con la alta participación. En cambio, los comicios autonómicos podríamos decir que son, importantes, pero no tanto. Los datos así lo señalan: en 2015 la participación en nuestro municipio en las elecciones autonómicas fue del 64,04% frente al 73,83 de las Generales que se celebraron ese mismo año. En 2019 la diferencia no fue tanta, pero sí favorable a las Generales: un 73,47 en las autonómicas y un 74,36 en las Generales.

Y frente a éstas elecciones de primer orden, y en una especie de “segunda vuelta”, apenas con un mes de separación celebraremos las municipales y las Europeas, que por primera vez coinciden, suscitándose algunas preguntas: ¿la baja participación histórica de las elecciones Europeas incidirá en la de las municipales?, ¿la movilización del electorado de las Generales se mantendrá?, ¿en qué niveles?, ¿se producirá una sinergia en cuanto al apoyo recibido por las candidaturas al Congreso en las municipales?.

Estas preguntas podrían ser el inicio de un estudio más profundo sobre los factores que afectan a la decisión del voto local y su relación con los que lo hacen en otro tipo de convocatorias, pero no soy, ni tan ambicioso ni tan presuntuoso como para abordarlo, aunque sí es cierto que, pese a que existe diversos estudios y trabajos académicos sobre el voto y sus motivaciones en el ámbito Estatal, en el contexto local se podría decir que existe un vacío analítico, quizá debido a esa escala que tácitamente se da a las convocatorias electorales (de primer o segundo orden). No obstante, creo que puede ser interesante adentrarse, aunque sea en cierto grado de forma especulativa, en un análisis genérico de voto prospectivo local teniendo como referente retrospectivo y posiblemente condicionante los resultados de las Generales y Autonómicas del mes de abril.

La primera cuestión es el nivel de la participación. La coincidencia con unas elecciones que históricamente no han movilizado al electorado podría incidir en una cierta apatía, aunque la proximidad de unos comicios con una alta participación podrían compensar esos datos históricos y beneficiarse de la movilización electoral de la ciudadanía. De la misma manera podrían beneficiarse (en cuanto a la participación) las elecciones municipales pero, ¿y en lo que respecta a los resultados?. En mi opinión, la sinergia de las elecciones Generales querrá ser aprovechada por algunos partidos y revertida por otros ( como decía en una especie de “segunda vuelta” de refrendo o rectificación) aunque la superposición de procesos puede restar relevancia a lo local frente a la opción partidaria, dejando en un plano secundario lo verdaderamente sustancial en unas elecciones locales: los programas y los y las candidatos y candidatas.

En las elecciones generales votaremos a listas que en una circunscripción única, representarán al Estado Español en el parlamento Europeo; en las municipales votaremos a los y las representantes que deberán gestionar la cotidianidad, abordar los problemas que afectan día a día a la ciudadanía local, mejorar la calidad de vida, etc. Las políticas europeas nos afectarán en gran medida pero las municipales incidirán en nuestro día a día, por lo que si se superpone esa sinergia la democracia local sufriría, en mi opinión, un cierto grado de irrelevancia, de ahí la importancia de que los partidos electorales locales se esfuercen por exponer sus propuestas y a sus candidatos y candidatas ante la ciudadanía. Evidentemente, es inevitable que en las zonas más periféricas el interés por las candidaturas sea bajo, pero no tendría que ser así en cuanto a las propuestas políticas pues en ese barrio o zona con toda seguridad se sufren problemas o se tienen necesidades que deben buscarse en las propuestas electorales y no en los relatos partidarios generales.

GOTA A GOTA.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: GOTA A GOTA.

La tortura, continúa: gota a gota el daño político que se está infligiendo el PSPV-PSOE profundiza en lo que ya no es una crisis, sino algo más grave: la descomposición.

Mi opinión como militantes es eso, solo una opinión pero, ¿qué opina la ciudadanía?. Esto es lo importante, pues el partido,pese a todo lo que está ocurriendo, no vive para si, si no para intentar representar los intereses de la gente, para que nos utilicen como correa de transmisión entre la sociedad civil y la política.

Se podría hacer una proyección de la actual crisis comparándola con las anteriores,pero sería un ejercicio que, aunque interesante a nivel comprensivo, poco útil en un contexto en el que lo prioritario es plantear un proyecto electoral. Y llegados aquí, ¿cual es el proyecto político y electoral que se representa y se quiere plantear a la sociedad?. El candidato electo en primarias lo tenía claro: regeneración. Reconocer los errores y hacer un firme propósito de rectificación, junto a un grupo de personas donde la combinación de juventud y experiencia cimentase un proyecto de futuro. ¿Cual es la propuesta de la dirección actual del partido?.

Mientras el resto de organizaciones sigue presentando candidaturas, en el PSPV-PSOE no sabemos siquiera si seremos capaces de presentar una lista, aunque sea de circunstancias, y ésto puede dejar en una parte de la ciudadanía una huella insalvable que puede dejarnos a los y las socialistas en una posición testimonial o quizá irrelevante. ¿Eso es lo que quieren tanto la dirección local, la de País Valenciano e incluso la dirección federal?, ¿dónde queda aquello de «haz que pase o el pueblo que quieres?.

De momento sólo se ha oído a una parte del conflicto. El otro sector implicado no ha dicho nada; no ha intentado defender sus posiciones y, teniendo la responsabilidad política de la Agrupación, no ha planteado una salida, quizá esperando que las cosas se soluciones por sí mismas en una actitud poco coherente con la responsabilidad orgánica que se tiene. Por lo que personalmente llego a la conclusión de que la totalidad de componentes de la Comisión Ejecutiva, o reaccionan de forma urgente e intentan salvar la lista socialista o presentan su dimisión inmediatamente.

Creo que llegados al punto en el que estamos, lo que toca es asumir responsabilidades, y desde la que que tengo como militante socialista, exijo a la dirección de mi partido, no sólo en El Campello sino a la de País Valenciano, que demuestre que lo que nos está pasando les preocupa; que le preocupa que nuestro partido siga presente en el escenario político y electoral local: o impone ya una lista, o disuelve la dirección local y asume la lista que representaba hasta su renuncia el candidato electo en primarias. Si no lo hace, estará demostrando a la ciudadanía Campellera que no le importa lo que ocurra en la localidad y, por consiguiente, sólo quiere el voto en las autonómicas y generales.

En El Campello hay militantes suficientes para sacar adelante una candidatura, pero también para iniciar un proceso de reconstrucción que nos devuelva a los y las socialistas la confianza de una sociedad que nos mira de reojo, desconfiando de que apoyarnos sea un ejercicio útil y, por consiguiente, buscando acomodo a su voto en otras opciones políticas. Y estamos en disposición de asumir la responsabilidad siempre y cuando las diferentes estructuras del partido asuman igualmente la suya, tomando cartas en la crisis local y adoptando la decisión de frenar la degeneración y, si no se evita, desintegración del partido.

Estamos perdiendo la perspectiva de lo necesario enfrascados en una disputa interna que no aporta nada ni al partido ni a la sociedad, y la gente no va a perdonarnos fácilmente que no estemos pensando en sus problemas, por lo que, pongamos «pie en pared» y digamos: ¡se acabó!, y empecemos a trabajar por los demás, que es nuestra razón de existir.

CAMPAÑA SOBRE CAMPAÑA.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: CAMPAÑA SOBRE CAMPAÑA.

Estamos metidos de lleno en dos campañas electorales para elegir diferentes niveles de gobierno: el del estado y el de la comunidad autónoma.

Las candidaturas y candidatos estamos viendo que han elegido lo que se denomina temas de campaña, en definitiva asuntos de interés general, pero abordados desde una perspectiva posicional, Por ejemplo, la unidad de España. Desde PP y Ciudadanos se mantiene que el actual gobierno es un riesgo para la unidad de España (cuando cualquier modificación constitucional requiere una mayoría cualificada que con toda seguridad nadie va a obtener), y éste tema divide a la sociedad pues pese a ser un asunto de interés general, se convierte en bandera, con la siempre interesada y sesgada colaboración de los medios de comunicación. Otro ejemplo es que, aunque afortunadamente hayamos superado los tiempos del “plomo”, el terrorismo de ETA, vuelve a ser argumento arrojadizo contra el gobierno, sin más datos que lo sostengan que el apoyo parlamentario de una fuerza proveniente del entorno abertzale. En definitiva, como decía estamos metidos de lleno en dos campañas donde los asuntos transversales, los que nos interesan y afectan a todos, están pasando de soslayo en beneficio de la “polarización” que tanto PP como Ciudadanos y Podemos quieren imprimir a ésta campaña. Asuntos como la fiscalidad, el empleo, la discapacidad, el blindaje de la educación, la sanidad o las pensiones, pilares fundamentales de nuestro débil estado del bienestar estén siendo secundarios o en su caso objeto de alguna que otra propuesta “cuasi folclórica”, cuando realmente nuestra vida cotidiana depende de ellos.

Interesándome la política de mi país, como no podría ser de otra manera, me considero un “opinólogo” de ámbito local, y consiguientemente, me interesa reflexionar sobre cuestiones que nos afectan cotidiana y diariamente. Creo que estamos de acuerdo en que, a parte de la presentación de algunos candidatos y candidaturas, todavía no ha surgido ninguno de esos “temas” con los que deben construir su propuesta política, pues solo las personas de una lista o unos candidatos más o menos conocidos o de prestigio, no son suficientes argumentos.

Los partidos, candidatos y candidatas, deben escoger unos temas dentro de la estrategia de campaña. Esos temas compondrán el programa electoral (que, seguramente están elaborando algunos a través de procesos participativos, algo que estratégicamente es incongruente si tomamos como referencia la legislatura que finaliza). Personalmente estoy sumamente interesado en analizar, no ya los temas, que seguramente serán recurrentes, sino cómo se abordan; cuales son las propuestas y, por supuesto, la viabilidad de las mismas en el marco competencial y presupuestario municipal.

Y digo que serán recurrentes, pero no estoy afirmando que sean las mismas, pues el contenido ideológico subyace de forma patente, contradiciendo, en mi opinión, esa máxima que de forma perversa se ha impuesto en el sentido común de la sociedad: todos son lo mismo. Yo no soy de esa opinión.

En una campaña propositiva (como es de esperar que sea la que se iniciará cuando así lo decidan los actores implicados), las propuestas deben contener una parte prescriptiva (el deber ser), pero también una descriptiva (el ser, la realidad). Pongamos un ejemplo: la gestión de la piscina. La realidad es que ha sido una actuación que podríamos definir como fallida pero, ¿de quién?. Si echamos mano de las actas de Pleno, la gran mayoría de grupos estaban a favor del proceso, con más o menos reparos, pero de acuerdo en lo sustancial: gestión privada. ¿Qué se va a proponer para éste asunto?, ¿un nuevo procedimiento de contratación?. La resolución de ésta cuestión en cuanto a la gestión tiene diferentes formas de abordaje si optamos, o por una posición conservadora o desde una progresista. Y sí, ya se que algunos dirán que lo importante es que se abra pero, ¿cómo, con qué efectos para el empleo, para el servicio a los que menos recursos tienen?. Son cuestiones sobre las que ponerse de perfil es una clara definición ideológica. Otro asunto: los servicios públicos. ¿privatizar o ampliar la plantilla?. Creo que siendo éste otro tema transversal, debería, como en otros muchos ( fiscalidad municipal, ordenación urbana, organización administrativa, etc.) contar con el suficiente consenso para dar un recorrido, como mínimo, a medio plazo y no pecar del cortoplacismo del que se ha hecho gala hasta ahora, valorado alternativas viables como el autoempleo.

A modo de síntesis, me gustaría terminar pidiendo que, a parte de las motivaciones personales, de la inevitable asignación de responsabilidades hacia unos y otros, la ciudadanía leyese los programas con una actitud, crítica pero constructiva, exigente pero racional en cuanto a qué se propone y el cómo se va a realizar, pero también a quien afecta y cómo: al empleo local, a las oportunidades de nuestros jóvenes, a la calidad de vida colectiva. Nuestros problemas casi siempre no son sólo nuestros, sino que son compartidos, por lo que, recuperar un cierto sentido de empatía social, no estaría de más si la perspectiva es ser algo más que la suma de diferentes asociaciones de interés: ser un pueblo.

EFECTOS INDIRECTOS

Ángel Sánchez
Opinión sobre: EFECTOS INDIRECTOS

La convocatoria de las elecciones autonómicas junto a las generales y, por lo tanto, la coincidencia de las locales con los comicios Europeos plantean, al menos en mi, algunas incógnitas.

La participación electoral ha mantenido una línea de continuidad que podría romperse: las elecciones autonómicas y locales, al haber coincidido siempre, han tenido, usando la terminología anglosajona, un efecto “bandwagon”, o lo que es lo mismo: la creencia en el votante de la previsión de los resultados. Si echamos un vistazo a los datos, quizá podamos ver con mayor claridad las correlaciones que podrían influir, tanto en la participación como en los resultados.

En las elecciones Europeas de 2014 la participación en nuestro municipio fue del 44,85%,en las Autonómicas 2015 la participación fue del 64,04%,en las locales 2015 la participación fue del 62,46% y en las elecciones generales 2016 la participación fue del 71,44%. Como se puede observar la “motivación” del voto en las Generales de 2016 fue casi diez puntos más que en las locales, pero en cambio las europeas fue 20 puntos inferior. Si nos atenemos a las coincidencias históricas, podemos observar que en las autonómicas que coincidieron en 2015 con las locales, la participación fue solo dos puntos superior. ¿Esto podría apuntar alguna tendencia?.

En cuanto a los partidos, es necesario señalar que la diferencia entre 2011 y 2015 es la aparición en escena de nuevas ofertas electorales: Ciudadanos y Podemos principalmente (en nuestro municipio Ciudadanos recoge el 16,04% de los votos en las elecciones europeas y el 13,66 en las locales, y Podemos, el 15,27 en las autonómicas y el 8,2 a la marca local de Podemos frente al 15,27 que se registra en nuestro municipio en las autonómicas).

La motivación podría ser una variable a tener en cuenta en la coincidencia de elecciones. La de autonómicas y locales en 2011 fue de 2 puntos a favor de las autonómicas ( 2011: 63,11 en las autonómicas frente al 61,9 de las locales. 2015: 64,04 de las autonómicas frente al 62,46 de las locales) aunque ésta diferencia es poco significativa si nos fijamos en las elecciones europeas ( que no había coincidido nunca con las locales). En 2009 participó el 48,57% y en 2014 (ya con la aparición de los dos partidos nuevos) del 44,85%. Vemos que la diferencia es, en el caso de las últimas celebradas, de 8 puntos menos que en las locales de las locales celebradas un año después.

¿Que tendencia tendrá la participación en la primera coincidencia de Europeas y Locales?. Podría darse un efecto arrastre con una posible disminución de la participación, aunque esto depende de otra variable, en éste caso, independiente a las locales: el resultado de Autonómicas y Generales. El resultado que obtengan los diferentes partidos y las posibilidades de formación de gobierno podrían tener un efecto directo.

En cuanto a los resultados de los partidos las incógnitas igualmente pueden ir asociadas a la participación y, como decía, ésta, asociada a la situación que se produzca en función del que los partidos hayan obtenido en Generales y Autonómicas.

Podríamos tomar como referencia los resultados que los dos partidos con mayor apoyo electoral en nuestro municipio obtuvieron en 2015 (PP y PSPV-PSOE). Ambos partidos obtuvieron en las Autonómicas dos puntos más que en las locales. Pero si los comparamos con los de las elecciones Europeas de un año antes podemos ver que la diferencia es, en el caso del PP de un punto menos en las locales ( Europeas 2014: 29,27, Locales 2015: 28,4), y en el PSPV-PSOE, casi cinco puntos menos ( Europeas 2014: 19,52, Locales 2015: 14,92). ¿Esto que podría significar?. Una hipótesis es que el resultado, con una participación más baja, beneficiaría cuantitativamente al PP al tener un electorado más fiel , y no así al PSPV-PSOE y otros partidos (Ciudadanos 3 puntos menos en las locales que en las autonómicas, Compromís, cuatro menos y Podemos casi 8 puntos menos)

Tanto la participación como la situación que propicien los resultados en cuanto a la formación de gobiernos y la consiguiente asignación de responsabilidades (tanto en caso positivo como en el negativo) influirán sin duda tanto en la asistencia a las urnas como al apoyo directo a cada candidatura. Los partidos locales tienen ante si un reto: movilizar a su electorado en un escenario local influenciado negativamente por la falta de motivación que las elecciones Europeas tiene en los y las votantes.

PRIMARIAS A CONVENIENCIA

Ángel Sánchez
Opinión sobre: PRIMARIAS A CONVENIENCIA

Los procesos de primarias se han extendido entre los partidos políticos como el enésimo paradigma de la mejora en la democracia interna. Personalmente considero que, siendo positivos, se desarrollan en un contexto cultural ( en cuanto a cultura política) deficiente, por lo que el objetivo que se presume, se pervierte en el proceso. Los casos de elecciones primarias abiertas, donde los candidatos “luchan” por su nominación mediante la creación de redes clientelares que les apoyen con una simple inscripción, o el de organizaciones políticas que, pese a desarrollar éstos procesos de elección directa, los “desdicen” tomando decisiones en contra, son en mi opinión argumentos más que suficientes como para repensar un instrumento que, siendo útil para mejorar la transparencia y la participación, se pervierten en su proceso. No obstante, no es mi intención teorizar a favor o en contra de las primarias como elemento que enriquece la democracia de los partidos y organizaciones políticas (pues estoy de acuerdo), pero si poner el foco en el hecho contradictorio que suponen cuando, como decía, se pervierten a través de redes clientelares o simplemente son procesos formales pero sustancialmente las decisiones se siguen tomando de forma cupular.

Realmente, la responsabilidad de que éstos procesos de mejora democrática decaigan en meros rituales de reafirmación, recae en los militantes. Cabría distinguir, en cuanto a la militancia se refiere, dos tipos: los “creyentes” y los “arribistas” (Panebianco). Los creyentes actúan siguiendo un incentivo colectivo, identificados con la ideología del partido y luchando por la “causa”. En cambio los “arribistas” participan guiados por ambiciones materiales ( poder o estatus) buscando el beneficio propio. Los últimos son los que se sirven de los procesos de primarias para conseguir cuotas de representación que por méritos propios sería como mínimo difícil de lograr, escenificando la percepción de escasa meritocracia política y de elevado arribismo que, pese a la retórica, se percibe en muchas organizaciones.

Por otro lado están las primarias irrelevantes, o lo que es lo mismo: las primarias instrumentales, cuya realización no parte de una convicción sino de una mera operación de imagen pues finalmente, y al margen de lo que los procesos de primarias dictaminen, las decisiones se siguen tomando por un grupo reducido de dirigentes, desvirtuando y, por supuesto, poniendo en evidencia la voluntad real de democratización interna.

Finalmente, podríamos encontrar una combinación de los anteriores tipos, esto es: primarias instrumentalizadas a conveniencia de las ambiciones personales que son ratificadas por la cúpula dirigente. En esta combinación, la perversión se profundiza más si cabe y, evidentemente, las intenciones democratizadoras simplemente son un brindis al sol.

Como decía, sin cuestionar los procesos de primarias internas ( no soy en absoluto favorable a primarias abiertas pues, si un ciudadano o ciudadana desea participar en la vida interna de un partido, ¿no tiene la posibilidad de militar o afiliarse?), creo que la democracia interna de los partidos debería ser motivo de una seria reflexión, al menos para evitar caer en contradicciones que desacrediten más si cabe la figura de los partidos como instrumento de representación democrática.

Ahora, la organización municipal.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: Ahora, la organización municipal.

Parece que el actual Alcalde esté abonado a la polémica. La enésima ( porque en los dos meses que restan de legislatura seguro que surgirán otras) ha sido un complemento retributivo de los empleados públicos que la ciudadanía desconocía pero sobre el que está teniendo extensa información.

El complemento de productividad, según dispone el vigente Estatuto Básico del Empleado público “tiene por objeto remunerar el grado de interés, iniciativa o esfuerzo con que el funcionario desempeña su trabajo, y el resultado o resultados obtenidos. Y aquí nos encontramos con la primera contradicción:¿ la acumulación de tareas o la propia desorganización administrativa estaría recogida en el enunciado?. Lo cierto es que las cifras son las que son. Pero para entenderlo mejor, hay que retroceder en el tiempo hasta 2007. En éste año, el difunto Alcalde Juan Ramón Varó y su concejal de Personal, Juanjo Berenguer, aprueban por decreto la concesión fija y periódica de una cantidad destinada a retribuir las jefaturas de servicio. Y aquí se abre la caja de los truenos: la sucesión de peticiones es tal que el complemento, tal y como asevera la intervención municipal en un informe, se “desnaturaliza”, pero no solo la productividad, sino incluso el acceso mismo a los puestos de trabajo, vulnerando otra norma: la igualdad, el mérito, la capacidad y la publicidad.

Previamente, el ya Alcalde Juanjo Berenguer, redacta un decreto que nunca llega a cumplirse y que posteriormente se anula en el que, a instancias de la secretaría municipal y “estando en grave riesgo jurídico” se anulaba el pago del complemento así como los servicios extraordinarios. Como decía, este decreto nunca llega a aplicarse. ¿Porqué?. La presión de un incipiente lobby interno de trabajadores públicos, ejerce la presión necesaria sobre la estructura política para que ésto no suceda. Y tras éste lobby, se constituyen de facto otros en diferentes departamentos, todos ellos apoyados por los diferentes sindicatos con representación en la Junta de Personal, los cuales defienden éste complemento, ya más competitivo que retributivo, como un “derecho adquirido pese a lo que dispone el artículo 5 del Real Decreto 861/1996 de 25 de abril por el que se establece el régimen de retribuciones de los funcionarios de la administración local, que en su punto 2 dice: la apreciación de la productividad deberá realizarse en función de circunstancias objetivas relacionadas directamente con el desempeño del puesto de trabajo y objetivo asignados al mismo. Y en su punto 3: En ningún caso las cuantías asignadas por complemento de productividad durante un periodo de tiempo originarán ningún tipo de derecho individual.

Y llegamos hasta la actualidad donde, en mi opinión, lo que sucede es que el gobierno que asume las riendas del Ayuntamiento sucumbe a dos cuestiones. La primera, la enorme complejidad de desmontar una estructura de retribuciones extraordinarias dada la enorme presión que, como decía, los lobbies de facto ejercen sobre la estructura política. La segunda, la incomodidad de tomar decisiones que claramente perturbarían el área de confort administrativo en la que tan cómodamente se instaló el gobierno.

En 2015, la Sindicatura de Cuentas ya advirtió en su informe anual, en el punto 2.3, cumplimiento de la normativa aplicable, en el epígrafe de personal, en el punto b: El complemento de productividad no está vinculado a un sistema de evaluación de objetivos (artículo 5 del Real Decreto 861/1986, de 25 de abril).

Y en éste contexto, ¿cuales son los argumentos sobre los que se mueve la justificación del actual Alcalde y concejal de personal?. Vaguedades. Que si la falta de personal “obliga” a un mayor trabajo, que al no disponer de presupuesto no se han podido crear plazas ( si repasamos los acuerdos plenarios, ¿no se han creado plazas?, yo creo que si…) que si la RPT, etc. Y aquí quiero detenerme.

La RPT es un mantra sobre el que se mueven los argumentos, cuando una nueva relación de puestos , como dice explícitamente la ley, no podría consolidar el complemento de productividad (objetivo tácito de todos). Y por otro lado, el último informe de intervención incluido en el último presupuesto municipal aprobado ( y prorrogado) dice literalmente: El complemento específico total del personal funcionario de la corporación supera el límite del 75% al que se refiere el artículo 7 del Real Decreto 861/1986, de 25 de abril, del régimen de las retribuciones de los funcionarios de la Administración local, incumplimiento, por lo tanto lo previsto en dicha norma. Entonces, ¿que RPT quieren hacer tanto el Alcalde como el candidato del PP?, ¿Una relación de Puestos a la baja, donde ninguna productividad se podría consolidar?. Un problema, efectivamente, pero cuya solución condiciona la futura organización de la estructura burocrático administrativa municipal y, por lo tanto, la calidad del servicio a la ciudadanía.

Creo que sí, que es necesaria una reorganización de medios y recursos. Pero previamente éste gobierno, como el que asuma la dirección administrativa municipal tras las elecciones de mayo de 2019, tiene que plantearse una pregunta: ¿para quién gobierna?, ¿a quién se debe?, ¿acaso la estructura administrativa debe estar al margen de la sociedad para la que existe?. No estaría mal que la primera decisión del próximo gobierno fuese la de elaborar, paralelamente a un documento organizativo donde se expresen sus prioridades e cuanto al servicio a la ciudadanía, un código ético destinado a ser cumplido de forma estricta en la relación de la administración con el administrado. Entonces, y solo entonces, quizá la ciudadanía no vería a la administración local como algo ajeno sino como SU administración a SU servicio.

LEGITIMIDAD Y LEGALIDAD

Ángel Sánchez
Opinión sobre: LEGITIMIDAD Y LEGALIDAD

Existe un cierto, y porque no decirlo, interesado interés en poner en un mismo plano dos conceptos que, pese a ser complementarios en muchas ocasiones, se han separado aplicándose de forma desigual en función del contexto, pero como decía, básicamente del interés en confundir básicamente la legitimidad con la legalidad.

El término legalidad se refiere, en un estado de derecho, al imperio de la ley pero, ¿y el de legitimidad?. Evidentemente éste término plantea dificultades operativas al estar cargado de connotaciones valorativas. No obstante la legitimidad es y seguirá siendo un elemento esencial para el buen funcionamiento de las instituciones políticas, pese a lesas confusiones interesadas.

Si tuviésemos que partir de un punto, habría que decir que el concepto de legitimidad, en el marco de la filosofía política está vinculado a la justificación misma del poder. En un determinado momento, la fuerza fue el argumento y razón para justificar y proteger la legitimidad de quienes ostentaban el poder, aunque siempre ha existido la necesidad de buscar otras justificaciones al ejercicio del poder. Diferentes autores han contribuido a una explicación del concepto de legitimidad, aunque quizá nadie haya aportado mejor a su categorización que M.Weber y sus tipos ideales de dominación legítima.

M.Weber parte del concepto de dominación entendido como “la probabilidad de encontrar obediencia en un grupo determinado para mandatos específicos”. Para M.Weber, en toda dominación la obediencia está ligada a cuestiones materiales y emocionales, aunque también a una tercera: la legitimidad.

Pese a la transversalidad de los tipos ideales expuestos, se podría afirmar que en la actualidad prácticamente ningún grupo social obedece la autoridad sobre la base de la tradición, el carisma o el atractivo personal de los dirigentes, ¿o sí?. ¿Cual es en concreto la legitimidad de un dirigente político que, fruto de un acuerdo, se arroga en función de las atribuciones legales del cargo que ocupa (fruto de ese acuerdo) la capacidad de decidir sin ajustarse a principio alguno de respeto a quienes le cedieron la legitimidad en origen?.

Desde el momento en que se acepta la cesión, o más bien, la delegación de legitimidad, se aceptan unos principios y valores que en origen han sido los inspiradores y sustentadores del cargo. Se pasa a un segundo nivel: de la legitimidad de origen a la de ejercicio o proceso. Este segundo nivel se sustenta en unos principios y, evidentemente, en un marco legal que confiere el derecho a ejercer el poder pero desde la necesaria satisfacción de principios y valores compartidos (por delegados): no basta con el sustento legal de origen, sino que se precisa un consenso que conecte el marco legal con el marco ético compartido. Pero nada mejor que un caso para explicar conceptualmente esa lectura interesada: el conflicto del actual Alcalde respecto al PDC.

Las manifestaciones del Alcalde del gobierno de coalición sobre la no delegación de las mismas competencias que ostentaba la concejala del PDC dimitida denotan ese uso interesado del concepto de legitimidad confundido con el de legalidad.

El Alcalde fue elegido tras una delegación de la legitimidad obtenida en las urnas por diferentes agrupaciones políticas que evidentemente no renunciaban a ella, sino que la usaban para designar a un representante para desempeñar el cargo de Alcalde. Remitirse ahora a las atribuciones legales para negar la legitimidad de otros es un mal síntoma: considerar que los principios y valores que representó la delegación de origen le pertenece personalmente.

Finalmente, a la pregunta que anteriormente formulaba sobre la obediencia o lealtad sobre bases carismáticas o personales, la respuesta es, creo, evidente. Ha existido una lealtad impuesta bajo coacción: o yo, o la derecha, pues ese “yo” no ha estado dispuesto a reconocer otra legitimidad que la que la ley le atribuye en exclusiva, al margen de acuerdos que, evidentemente, pasaron a mejor vida una vez ocupado el cargo.

Como el mismo Alcalde dice en referencia a otros grupos: sería necesario que ese subidón de estatus se lo hiciese mirar, pues su actitud le está abriendo las puertas a la involución, de la que inevitablemente formará parte, muy a pesar de sus más aguerridos fans.

EN CLAVE PREELECTORAL

Angel Sánchez
Opinión sobre: EN CLAVE PREELECTORAL.

Las elecciones son un proceso competitivo entre las alternativas políticas que proponen candidatos y propuestas para lograr, o alcanzar el poder, o la mayor influencia posible para colocar a sus representantes y su programa. Esta es una característica central de nuestro sistema democrático. Y en éste contexto reglado, nos encontramos con dos carreras y una sola meta.

Por un lado, la competición por la izquierda. Y en esta carrera, nos encontramos, por un lado, a los actuales componentes del gobierno municipal: CompromÍs, PSPV-PSOE y Podemos (hoy, PDC, pero mañana, una de las marcas de Podemos). Y por otro, Esquerra Unida.

En principio, la primera incógnita a dilucidar supone resolver una de las incógnitas que, por otro lado, definen una campaña electoral en su dimensión comunicativa y estratégica: la diferenciación. ¿Cuáles serán los rasgos que diferencien a los hoy socios de gobierno?, ¿sólo los candidatos?. Lo cierto y constatable es que al menos hasta el día los componentes del gobierno hablan con una sola voz: equipo. Por lo que la ciudadanía, sin duda, tendrá problemas para asignar individualmente responsabilidades.

En segundo lugar, el papel de Esquerra Unida, partido que participó como socio en la investidura pero que fue expulsado del gobierno municipal.

Esta coalición política ha mantenido una posición crítica respecto a la mayoría de actuaciones de sus antiguos socios por lo que ,en el supuesto caso de la repetición de resultados y la aritmética precisase de la participación de ésta agrupación en un acuerdo post electoral, ¿qué ocurriría?. La ventaja que los partidos coaligados (y principalmente el Alcalde electo a raíz del acuerdo de investidura) han tenido en ésta legislatura es la “incompatibilidad” de los partidos en la oposición para acordar una moción de censura. La estrategia de los miembros del gobierno ha sido intentar asimilar a Esquerra Unida a la derecha, siguiendo la vieja teoría de la “pinza”, ante lo cual, la respuesta de la coalición de izquierdas ha sido acusar a sus antiguos socios de investidura del incumplimiento sistemático de los acuerdos que sustentaron inicialmente la coalición, por lo que la repetición de un pacto similar parece, como mínimo, complicado.

Los datos de los sondeos que personalmente manejo apuntan a un claro desgaste de los partidos que componen el gobierno, lo que sumado a la “confusión” en cuanto a la asignación de responsabilidades, configura un escenario de complejo análisis, a menos que recurramos a la psicología política y a la personalización del voto circunscrita a los candidatos y limitada a determinadas zonas de la localidad. En éste caso la asignación de responsabilidades sería sustituida por una decisión electoral basada casi en exclusiva en lo emotivo, más allá de cualquier exigencia de responsabilidades o programa político, extremo éste que no beneficiaría una regeneración de la confianza ciudadana en la política al confiar por completo su decisión al factor personal.

En el otro lado del escenario, nos encontramos a PP y Ciudadanos. Uno, posicionado claramente en la derecha, y el otro, entre el eclecticismo y la indefinición de un modelo propio paralelo o complementario al que le dio el empujón electoral del que hoy gozan ( el factor “Rivera”).

Hasta ahora, Ciudadanos ha jugado a ser el elemento de equilibrio y sostenedor de la estabilidad de gobiernos tanto con la etiqueta de derecha como de izquierda en el estado y las comunidades autónomas. Pero ésta transversalidad parece que finalizó tras la ruptura del acuerdo con el PSOE en Andalucía y los óptimos resultados posteriormente obtenidos en conjunto por la derecha y la extrema derecha en ésta comunidad. En éstos momentos Cs podría postularse como alternativa local, pese a la debilidad de esa imagen propia que en determinadas zonas locales es relevante a nivel electoral. Si la tendencia estatal ( y, ¡ojo!, las elecciones locales coinciden con las Europeas) se consolida como el principal factor de la decisión electoral, podría propiciar que, al margen de esa debilidad en cuanto a la imagen local antes señalada, el resultado electoral pudiera facilitarles la influencia suficiente como para propiciar un cambio de gobierno. Pero éste cambio de gobierno estaría a expensas de los resultados del PP, un partido que goza de un sustrato electoral relevante en la localidad pese a haber sido el que más apoyo electoral perdió en 2015. Si la desaparición del Centro Moderado o la aparición de “otras” alternativas electorales no incide nuevamente en la dispersión del voto de derechas, la clave del próximo gobierno podría pasar por una nueva coalición, aunque en éste caso, de composición mínima (dos).

No obstante, la dicotomía izquierda-derecha parece agotada para un creciente número de electores que no mantienen fidelidades electorales al uso y que no otorgan una especial relevancia a éstos términos, en demasiadas ocasiones vaciados de contenido en la práctica política y únicamente relevantes a nivel simbólico. Si tuviésemos que centrarnos en nuestra localidad, un análisis de los acuerdos plenarios nos daría como resultado cualitativo una indiferenciación ideológica práctica, pero éste no es el único factor que influye en la decisión del voto, por lo que es difícil aventurarse a un temprano pronostico, a pesar de lo que los datos coyunturales auguran.

“Caballos de Troya”

Angel Sánchez
Opinión sobre: “Caballos de Troya”

En la Odisea, de Homero, ya se menciona al artilugio (como lo definen en Wikipedia) mediante el cual los griegos se introdujeron en la ciudad de Troya. Yo utilizo el término “caballo de Troya” en un sentido metafórico y aplicado a una estrategia política que no es nueva pero que ahora utiliza las nuevas herramientas para hacer lo mismo que históricamente hicieron (y hacen) los partidos políticos para multiplicar las opiniones favorables a sus posiciones o incluso influir directa e indirectamente sobre los temas a debatir.

En nuestra historia política, los partidos utilizaron la estrategia del “entrismo” en las asociaciones de vecinos y otras, en ocasiones hegemonizando los puestos directivos. De ahí salieron muchos y muchas cargos públicos. Pero no solo las Asociaciones de vecinos fueron el objetivo de ésta estrategia: deportivas, culturales, educativas, etc. El objetivo era que a través de la opinión de militantes y simpatizantes (en la mayoría de ocasiones con militancia partidista) se condicionase el debate y la acción de los colectivos en los que se participaba, la mayoría de ocasiones por mandato del partido. Eso, cuando la influencia era directa y personal era así, pero ahora se repite en las redes sociales como nuevos foros de discusión e intercambio de opiniones e información. Poniendo un ejemplo quizá me pueda explicar de forma más clara.

Pongamos que una persona con una adscripción política determinada es administrador o administradora de un de un grupo en redes sociales, principalmente en facebook. Evidentemente, la simbología que representa a esta persona normalmente está asociada a una determinada forma de pensar que, en la mayoría de ocasiones coincide con el simbolismo que utiliza como referente una organización política. Pero a parte de la simbología, está lo que podríamos denominar “las asociaciones específicas en virtud de metáforas”, que decía Lakoff. O lo que es lo mismo un ejercicio de encuadre o framing dirigido a activar esas asociaciones en función de tipos ideales de pensamiento sobre temas tan emocionales como la patria, la lengua, el origen étnico o cultural, etc. El desvío que se produce a temas que fortalecen el sentido de pertenencia a un grupo, a un sentimiento y en el caso a una organización política que explota este sentimiento psicológico, permite que, además de introducir “cortinas de humo”, éstas sirvan para afianzar lealtades o desactivar a las de los oponentes en virtud de esas mismas emociones. Se desvía el debate racional al puramente emocional con el objetivo de que algunas cuestiones, o pasen desapercibidas o simplemente queden solapadas tras esos legítimos, aunque condicionados, sentimientos emocionales.

¿Cómo se desactiva ésto?, ¿contrarrestando con otros caballos de Troya?. Es posible. Aunque en el marco de una pre campaña y una campaña electoral lo más productivo, en mi opinión, es que los candidatos y candidatas afronten una comunicación directa, sincera y en extremo pedagógica con los interlocutores, incluso con aquellos cuyo papel es más que evidente que son “caballos” del oponente. No sirven los “rifirrafes”, ni las argumentaciones unidireccionales: es necesario estar preparado para interactuar y, sobre todo, razonar, como decía e insisto, de la forma más pedagógica posible.

El ejemplo lo tenemos en cuestiones como la pertenencia a una comunidad cultural, a una lengua concreta, e incluso a una etnia. En un debate abierto en las redes sociales sobre la hipotética animadversión que los emigrantes produjeron en los habitantes de nuestra localidad, únicamente la polarización de posiciones es la salida, pues el razonamiento sobre el cosmopolitismo del municipio es rechazado de plano por muchos participantes ya que no les es útil a sus objetivos tácitos o explícitos. Y ésta polarización es aprovechada por una organización política en una “demostración de tolerancia extrema”, en la que el discurso de integración oculta los necesarios pronunciamientos sobre lo sustancial: las políticas (que no los políticos).

En definitiva, la observación participante es un instrumento válido en ocasiones, y en esas mismas ocasiones los grupos de enfoque que se organizan online de forma espontánea (o no tanto) sirven para hacer análisis, siempre en beneficio de la compresión de lo que pasa a nuestro alrededor, que es la mejor opción para, en su caso, intentar cambiarlo, reformarlo o intentar influir de la forma más racional posible.

DOS COMPAÑEROS

Angel Sánchez
Opinión sobre: DOS COMPAÑEROS

En el PSPV-PSOE de El Campello, el candidato va a decidirse, oficialmente por primera vez, a través de un proceso de primarias al existir dos candidatos. Sobre los mismos, como militante (tengo que decir que con una militancia algo laxa, más simbólica que operativa) nada tengo que decir. Conozco a ambos y, evidentemente, cuando ejerza mi derecho a voto en la Agrupación se a quién tengo que elegir, sin necesidad de esperar a qué puedan decir o proponer. Y lo se, porque la cuestión es de personas y no de programas (los programas son una cuestión colectiva y no personal), aunque las actitudes cuentan.

La elección de un candidato es solo el paso previo a cuestiones como la composición de la candidatura o la elaboración del programa electoral, pero en mi opinión el contexto de partida no puede ser más complicado para un partido que ha olvidado, sino renunciado, al papel jugado a lo largo del primer decenio de la democracia en la que gestionó la mayor dotación de servicios e infraestructuras hasta la fecha. Y ese olvido ha ido paralelo a la pérdida constante, elección tras elección de la confianza de la sociedad local. En las elecciones de 2015 se perdieron casi once puntos porcentuales de apoyo y más de mil votantes decidieron que otras alternativas representarían mejor sus intereses que el Partido Socialista. La coalición que surgió de aquellas elecciones escenificó un acuerdo explícito contra el PSPV-PSOE que, siendo el partido más votado de los que formaban la coalición de investidura, tuvo un gesto que no ha sido puesto en valor: en beneficio del cambio de gobierno, asumió que, pese a ser la tercera fuerza política y la más votada de entre los miembros de la coalición, dejaría que otro representante (el de la segunda formación en número de votos de la coalición) asumiera la Alcaldía, en beneficio del cambio de gobierno que la ciudadanía había propuesto en las urnas. Pero ha llegado el momento de que nos volvamos a poner frente a la ciudadanía a rendir cuentas, pese a que es algo que deberíamos haber hecho a lo largo
de los cuatro años.

Y esa rendición de cuentas, no puede quedarse solo en un cambio de caras al frente de la candidatura o en la lista: debe ser fruto de una reflexión autocrítica que, sin necesidad de ser una autoflagelación pública, sí debe suponer un punto de inflexión que rompa con la dinámica del “totum revolutum”que nos hemos impuesto y que va a suponer un serio condicionante para poder explicar cuál ha sido nuestro papel y, sobre todo, cual queremos que sea a partir de ahora.

En mi opinión, el proceso de primarias es una oportunidad para el debate y la reflexión y no solo para elegir personas porque, ¿para que sirve elegir una lista si no tenemos argumentos?. Y ahí es donde se puede y se debería, creo yo, plantear ese punto de inflexión que pueda ayudarnos a reconstruir un proyecto que pueda ser referente para una mayoría de vecinos y vecinas.

Si todo queda en un procedimiento meramente instrumental; si no reflexionamos de forma abierta, sincera y humilde sobre qué hemos hecho, cómo lo hemos hecho y qué queremos hacer, nuestro papel seguirá siendo testimonial, y nuestra historia como partido político, como gobierno municipal que modernizó infraestructuras y servicios, solo será eso: historia.

Creo que los socialdemócratas tenemos un papel que jugar en la política local, pero para ello es necesario que perdamos el tiempo dialogando y debatiendo ideas y no solo liderazgos que, como decía, sin una cimentación, son solo hechos pasajeros. Y en ese debate, en ese diálogo es necesario que incluyamos a la sociedad a la que nos debemos, para la que existimos, pues un proceso como el que afrontamos, si es como decía un procedimiento meramente instrumental, no será útil para el sujeto central de nuestra existencia como partido: la gente.