El legado de Elcano

Opinión. Pascual Rosser Limiñana

El legado de Elcano

Érase una vez un marino con ganas de conocer nuevos mundos, de echarse a la mar y realizar grandes aventuras. Erase un héroe y su legado. Un vasco al servicio de la Corona española en busca de una nueva ruta a las islas de las Especias, distinta de la que pasaba por el Cabo de Buena Esperanza que dominaban los portugueses. Se preguntará que tiene que ver esto con Alicante. No se apure, ahora se lo cuento.

Me refiero a Juan Sebastián de Elcano, quien dio la primera vuelta al mundo demostrando – entre otras cosas – que la tierra es redonda. En su escudo de armas concedido por el Rey de España Carlos I hay un globo terráqueo y a su alrededor una leyenda trenzada que dice “Primus circundedisti me”, “el primero que me circunnavegaste”.

Eche la vista atrás hacia aquella España del siglo XVI. Recuerde a Magallanes, quien convenció al Rey de España para buscar un estrecho en América del Sur que uniera el océano Atlántico con el Pacífico. Partió con cinco naves redondas desde Sevilla el 10 agosto de 1519 y de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de ese mismo año. Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago eran los nombres de estos barcos, con 239 tripulantes a bordo.

Magallanes encontró ese paso, cruzó el Pacífico hacia las islas de las Especias, las Molucas. Pero en vez de regresar con el objetivo cumplido, se metió en un conflicto indígena que no era el suyo, perdiendo la vida (21 abril 1521).

Poco después Elcano fue nombrado líder de esa expedición marinera o lo que quedaba de ella. Y tomó una decisión que lo haría inmortal. Fue la más difícil. Regresar a España por el océano Índico camino del Atlántico, en vez de volver por el Pacífico que es por donde habían llegado a esas islas. Sabía que lo buscaban marinos portugueses para detenerlos porque creían que las islas “conquistadas” por Magallanes y Elcano eran soberanía portuguesa. Por el Tratado de Tordesillas de 1494 no era así, pero imagine cómo discutirlo si te persiguen a cañonazos. Mejor hacerlo ya en casa entre quienes están acostumbrados a negociar.

Otra sabia decisión de Elcano fue no tocar tierra hasta Cabo Verde después de pasar por un tormentoso Cabo de Buena Esperanza. No se imaginaban que les iba a costar tanto superarlo porque es “el más grande y peligroso de la tierra” en palabras del cronista Pigafetta que lo sufrió a bordo de la nao Victoria.

No le aburriré aquí con datos, tan sólo decirle que Elcano lo consiguió en un claro ejemplo de liderazgo, de constancia, de creérselo a sí mismo y de contagiar a la tripulación con su ímpetu, convencido que era posible alcanzar su meta esquivando a los portugueses que le perseguían para apresarlo. Como escribió al Rey Carlos I cuando llegó a Sevilla, “resolvimos de común acuerdo morir antes que caer en manos de los portugueses y así, con grandísimo trabajo de la bomba, bajo la sentina, día y noche no hacíamos otra cosa que echar fuera el agua, estábamos tan exhaustos como ningún hombre lo ha estado antes”.

Elcano llegó con su nao Victoria a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 y a Sevilla dos días después con tan sólo 19 tripulantes y con la bodega del barco llena de especias, muy cotizadas por aquél entonces. Y con esta victoria consiguió, sin ninguna duda, que los españoles fueran los primeros en dar la vuelta al mundo recorriendo los mares y los océanos.

Después de las felicitaciones en tierra firme, de las condecoraciones reales, de los reconocimientos, de estar con su familia, volvió a la mar. Otra vez rumbo a las Molucas. Hizo testamento, quería dejar por escrito sus últimas voluntades. Por si acaso. Y así como el oraba a Dios en las oscuras noches de tormenta, imaginaba que igual lo hacían unas monjas de clausura en un pequeño monasterio donde guardaban un tesoro, uno de los paños donde Jesús dejó grabada su cara al limpiarle la sangre poco antes de ser crucificado. Imagino que ya sabe que me refiero al Monasterio de la Santa Faz en Alicante. Pues sí, Elcano legó a esas monjas de clausura 24 ducados de su patrimonio.

Elcano no volvió de ese último viaje. Partió para su eterna travesía allende los mares. Entonces, ¿quién donó a esas monjas de clausura lo que Elcano dejó escrito en su testamento? Parecía que había caído en saco roto. Pasaron los siglos, nada menos, hasta que otro marino hizo justicia. Entregó ese donativo a las monjas de clausura citadas. Más vale tarde que nunca. Ya verá.

Fue el 20 de abril de 1944. Una alta representación de la Armada, autoridades civiles y todo el que quiso del pueblo alicantino, cumplieron el legado de Elcano. Partiendo desde las calles de Alicante marcharon al caserío de la Santa Faz en peregrinación. Entre ellos, el Almirante Basterreche, Capitán General del Departamento Marítimo de Cartagena, así como el Capitán de Fragata José Garat, como Comandante Naval de Alicante. Entregaron a las monjas Clarisas del Monasterio de Santa Faz lo que Elcano dejó escrito, concretamente que “se entregue bajo recibo, en el Convento de la Santa Verónica en Alicante, veinticuatro ducados de promesa”, que correspondían a 15.000 pesetas. También se hizo entrega de un exvoto de la nao Victoria que actualmente está colgado de uno de los lados de la nave principal de la iglesia del Monasterio junto con unos azulejos donde se cuenta todo esto. El ABC dejó cuenta de este acontecimiento entre sus hojas del periódico del día siguiente.

Para conmemorar el 500 aniversario de la vuelta al mundo por Elcano, el Ayuntamiento de Alicante y la Delegación alicantina de la Real Liga Naval Española solicitaron al Comandante Naval de Alicante que el buque escuela Juan Sebastián de Elcano de la Armada española hiciese escala en Alicante en su viaje de instrucción de Guardiamarinas de este año ya que su periplo se ha iniciado por el Mediterráneo siendo Barcelona el último puerto español donde ha hecho escala antes de pasar por la costa alicantina. Al parecer no va a poder ser. Navegará frente a Alicante, en alta mar, por la noche en la madrugada del 21 al 22 de marzo, con rumbo a Cartagena. Pero la petición mencionada no cae en saco roto. La Armada sabe del interés de las altas responsabilidades políticas de la ciudad para que el Juan Sebastián de Elcano fondee en la bahía o arribe al puerto de Alicante y si no puede ser en esta ocasión lo hará en otra ya que hay muchas efemérides que se pueden celebrar relacionadas con Elcano. Que así sea.

LA ENÉSIMA.

Ángel Sánchez
Opinión: LA ENÉSIMA.

Los encontronazos en un gobierno de coalición son lógicos. Los partidos que componen un gobierno multipartito no tienen por qué compartir la totalidad de argumentos, aunque si lo sustancial que es lo que supuestamente les llevo a coaligarse. Y digo supuestamente porque en el caso de nuestro municipio los argumentos, o son desconocidos o simplemente no han existido más allá de un mero reparto del poder y los beneficios que esto conlleva.
El enésimo encontronazo tiene diferentes lecturas. Por un lado, la nocturnidad aparente de la medida adoptada unilateralmente (aparente y supuestamente) por el Alcalde de sacar de la mesa de contratación la representación política. Por otro, la pasada negativa (cuando estaban en la oposición) de los mismos políticos que hoy ocupan el poder de aprobar una moción que proponía lo que hoy se ha hecho, de aquellas maneras. Este «detalle» podría interpretarse como un movimiento táctico (el enésimo) del partido mayoritario (el PP) contra sus incómodos socios (Ciudadanos). Al menos esa parece ser la lectura que hacen estos últimos.
La durabilidad del actual gobierno se sustenta, no en las políticas compartidas, sino en el riesgo de una posible moción de censura. El anterior gobierno de coalición se benefició de la correlación irreconciliable de fuerzas, pero en la actualidad la aritmética es más flexible, por lo que el PP agotará sus tácticas hasta que no haya posibilidad real de un cambio de gobierno. ¿Y Ciudadanos?.
La búsqueda desesperada de un espacio propio ante el deterioro del principal factor que le llevo a ser una fuerza política determinante, es más que evidente. Esto, el relato de ser víctima junto a la difícil decisión de renunciar a los privilegios de formar parte del gobierno le condicionan en extremo. Lo que haga o no, creo que estará supeditado a esos tres factores, aunque mucho me temo que el mandado municipal no verá a los concejales y concejala de Ciudadanos en el gobierno.
Sobre el fondo de la cuestión (la salida de los políticos de la mesa de contratación) simplemente decir que no comparto la opción tecnocrática en las decisiones políticas. Creo que el control de los representantes democráticos es necesario, pues de lo contrario las decisiones, con sus sesgos inevitables, se situarán al margen de la política, algo que en una democracia, no es comprensible. En nombre de la “transparencia” se deja en manos de agentes cuya legitimidad no proviene de la voluntad popular, pudiendo producirse una situación en la que los actores políticos hacen dejación de su responsabilidad a la hora de definir no el cómo, sino por qué y para quién. Pero esto es cuestión de otra reflexión que, sin duda, publicaré en algún momento.

PRESUNTAMENTE DESLEAL

Ángel Sánchez
Opinión: PRESUNTAMENTE DESLEAL

La crítica, cuando va dirigida a los que supuestamente son los “nuestros” se convierte, como mínimo, en un ejercicio incómodo. No es extraño que cualquier cuestionamiento o exigencia ética hacia esos “nuestros” (no sólo los que puedan compartir militancia sino los que se autoubican en posiciones políticas próximas o cercanas en muchos aspectos) se convierta en una sarta de descalificaciones hacia la persona que expresa públicamente su disconformidad o su malestar con la actuación de los dirigentes. Pero son solo eso: dirigentes. No encarnan ni representan la infalibilidad en sí mismos, ni ellos personalmente encarnan los principios y valores de la izquierda. Pero siempre es incómodo, pues hacer pública una crítica acarrea la ruptura de esa correlación supuesta e incluso exigida.

La cuestión de la corrupción administrativa, el cohecho administrativo o como se quiera llamar a una actuación irregular justificada, por la “urgencia” o la “necesidad”, no parece ser importante para una sociedad demasiado acostumbrada a pensar mal y acertar respecto a la actuación ética de algunos representantes públicos. Además, esa poca importancia, viene acompañada (y alimentada) con argumentos cuyo único objetivo es desenfocar la atención. El ejemplo lo tenemos en los que el PP ha utilizado para “excusar” la imputación de su Alcalde en El Campello por “troceo” de contratos. Poner la mano, por nadie, aunque, en general, estoy convencido de la honorabilidad personal de los dirigentes políticos (quizá sea un síntoma más de mi “buenismo” o ingenuidad pero, ¡qué le vamos a hacer! Ahora bien, los representantes públicos no tienen patente de corso, ni siquiera para actuar por urgencia, pues esto podría llevarnos a cometer injusticias, amén del deterioro de la confianza de la ciudadanía en el funcionamiento de las instituciones.

La administración tiene unas normas y procedimientos absolutamente tasados. ¿Son lentos y farragosos?. Es posible, pero todo depende de la organización y el compromiso de los gestores en que los asuntos públicos resuelvan de forma correcta los problemas. La eficacia en resolver o afrontar esos problemas también está sujeta a la eficiencia en el uso de los recursos públicos. Y ahí, las normas son inflexibles: el procedimiento es el que es. Y lo es porque la administración debe actuar con absoluta indiscrecionalidad, ajustando su  actuación a lo que el resto de los mortales también tiene que hacer: respeto a la ley.

Que el PP quiera “disculpar” a uno de sus Alcaldes contraviene, presuntamente, no sólo la ley, sino que deja en papel mojado cualquiera de los compromisos éticos que ha aprobado internamente. La imagen es que esos compromisos éticos solo sirven como bálsamo y no como medida de ejemplaridad. Pero la cuestión adquiere (en mi opinión) una mayor gravedad cuando los grupos políticos que supuestamente son la alternativa, no sólo callan, sino que con ese silencio contradicen la responsabilidad, no sólo con los “altos” principios que deben inspirar su actuación, sino con ese supuesto proyecto alternativo que quieren representar.

Compromís (entonces Bloc) exigía vehementemente la dimisión del ex Alcalde Juan Ramón Varó en 2013 al ser procesado (y posteriormente condenado) por un presunto delito de prevaricación administrativa. Pero años después, y por esos avatares que tiene la política un Alcalde de ésta formación política ostentó la máxima representación municipal durante cuatro años sin variar un ápice la dinámica heredada. O lo que es lo mismo: lo que tenía que cambiar, no cambió sino que continuó. Y ahora ese ex Alcalde de Compromís no dice ni hace nada, en mi opinión, esperando que la tormenta amaine o que la ciudadanía entienda que la “necesidad” en la que se basó su actuación no tenía alternativa y se hizo por el bien de la ciudadanía. Y personalmente podría entender esa “necesidad” pero, ¿no había alternativas, no se pudo iniciar un procedimiento administrativo para revertir lo que los técnicos municipales de intervención, contratación y la misma secretaría municipal señalaban como fuera de la ley?

Los “compañeros de viaje” del mandato del ex Alcalde de Compromís (2015-2019), ¿tampoco tienen nada que decir?. Es cierto que la justicia no les ha apuntado pero es imposible olvidar que sobre los concejales del PSOE recaía la responsabilidad de áreas como Hacienda y Contratación, departamentos involucrados en los hechos que, aparentemente, la justicia está decidida a juzgar.

Creo que es una cuestión (la legalidad) que nos afecta a todos. Y todos tenemos razones y motivos en muchas ocasiones para saltárnosla, pero habitualmente no lo hacemos, y cuando lo hacemos, casi siempre tiene consecuencias. Las normas están para cumplirlas y, si no estamos de acuerdo con ellas, intentar cambiarlas, pero no para saltárnoslas. Los contrapesos que la administración tiene están para evitar que la “necesidad”, el capricho o la comodidad guíen la actuación municipal. ¿El poder político está al margen de ésta obligación?. Creo que seguiremos hablando de éste tema y, como no, tirando de hemeroteca, pues no sólo de propaganda vive la política.

Y volviendo a la incomodidad: no será la primera vez (ni la última) que los “míos” o los cercanos me tachan de haber traicionado no sé qué cosas. Pero como ya he dicho, mi lealtad no se centra en personas, sino en principios, y por desgracia, los “míos” confunden en demasiadas ocasiones la sumisión con la lealtad.

¿GESTOS O POLÍTICAS?

Ángel Sánchez
Opinión: ¿GESTOS O POLÍTICAS?

En la ultima sesión plenaria se aprobó ( como muchos y muchas habrán podido comprobar, gracias a la publicidad que se le ha dado) crear una partida para hacer “realidad” el parque “El Poblet. Se encomienda la creación de la partida a los inciertos presupuestos municipales para 2022. Pero, el apoyo de todas las formaciones políticas con representación, no supone que esa propuesta vea la luz.

La propuesta, a diferencia ( por ejemplo) de la presentada por Compromís y aprobada por mayoría sobre la defensa de los cítricos valenciano, requerirá una tramitación política y administrativa. La de los cítricos, en todo caso, un correo electrónico transcribiendo el acuerdo, dirigido a las instituciones pertinentes. Entre una y otra, está la voluntad de quien o quienes tienen que concretar las propuestas plenarias que presenta la oposición en realidades, o lo que es lo mismo: en políticas.

Solo por recordar otra propuesta que sigue viviendo el “sueño de los justos”: la transformación de las instalaciones actualmente destinadas a almacén municipal y aulas multiusos para actividades deportivas (uso incomprensible, teniendo en cuenta la disponibilidad que existe de unas instalaciones más dignas y adecuadas, por ejemplo, en el recinto de la piscina municipal) en un  Casal de Asociaciones. La propuesta fue aprobada en sesión plenaria, pero como ha dicho el Sr. Alcalde en múltiples ocasiones, la potestad de su desarrollo le corresponde a el como máximo responsable político y administrativo municipal.

 Insisto en la dicotomía política y administrativa, porque es la clave para entender que lo que aprueba el pleno en forma de moción, está siempre supeditada al interés y la voluntad política de quien ocupa el sillón de la Alcaldía. Su transformación en una propuesta viable requiere de ese interés en forma de informes de las diferentes áreas municipales ( intervención, secretaría, contratación, etc) y una propuesta suficientemente tramitada, de nuevo al Pleno Municipal. Por lo tanto, la publicidad en torno a la aprobación de la iniciativa presentada por el Concejal de Podem es y será papel mojado hasta que el gobierno no acuerde su desarrollo. Eso si: sirve para dar prestigio, tanto al proponente como a los que apoyaron la propuesta de cara a la ciudadanía, principalmente la de la zona en cuestión, algo que quizá tenga un rendimiento electoral para alguien, pero no en materia de políticas que la ciudadanía pueda disfrutar.

Pese a la inexistencia de un Reglamento de organización y funcionamiento que regule la presentación de mociones al Pleno, la legislación vigente es la que manda. Y mientras el Reglamento no sea una realidad, la ley que establece el funcionamiento de los Plenos ordinarios es el Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales. Y las mociones que presentan los grupos políticos entran en el orden del día de las sesiones ordinarias más por una tradición instituida que por una obligación administrativa, por lo que ésto podría variar en cualquier momento en función de las competencias a las que antes me refería de la Alcaldía en ejercicio de la presidencia del Pleno. Y me parece una buena tradición porque favorece la visibilidad de los grupos de la oposición más allá de la fiscalización de la acción de gobierno. Favorece que los grupos políticos puedan plantear a debate cuestiones relacionadas, o con cuestiones de interés local o con asuntos en los que la agrupación política tenga un interés especial. No obstante, creo que la tradición instituida debería tener, más pronto que tarde, un reflejo en un texto que regulase el funcionamiento de los órganos municipales y otros asuntos como, por ejemplo, las retribuciones establecidas para miembros del gobierno y oposición, personal de apoyo, etc, que habitualmente se deja para debatir en cada inicio de mandato.

Creo que ya venía siendo el momento de concretar algunas cuestiones que en estos momentos se dejan, o al albur de la interpretación del Sr. Alcalde o al mandato de la tradición instituida.

Siempre es “emocionante”, fundamentalmente para el grupo proponente, incluir en su currículum los “logros”, pero si estos solo son discurso y no se concretan en políticas, el resultado sigue siendo el mismo: sólo una cierta visibilidad, y además temporal.

¡QUE VENGA 2021 CON SU PRESUPUESTO!

Ángel Sánchez
Opinión: ¡QUE VENGA 2021 CON SU PRESUPUESTO!

 Ya estamos a mediados de octubre; pronto pasarán la añoranza y recuerdos de unas fiestas de imposible celebración y habrá que pensar en que el “Annus horribilis” está a punto de terminar, dejando paso a otro, que con todas las limitaciones, debería ser , en lo posible, el del inicio de la reconstrucción.

 Y al hilo de una noticia aparecida en medios y redes, y como no podría ser de otro modo, me alegra que las mujeres que realizaron el curso de monitoras de comedor entren en una bolsa de trabajo, pero ésto no puede hacernos perder la perspectiva de los datos: a 31 de agosto, la cifra de paro registrado en mujeres en nuestro municipio es del 57,7% (fuente: argos.gva.es). La cifra es preocupante, no sólo en nuestro municipio, pues si miramos la comparativa en la Comarca, la Provincia y en la Comunidad Valenciana la media es del 57%. Las acciones coyunturales deberían formar parte de un plan temporalmente más extenso pues, como dijo Antoni Castells, ex Conseller de Economía de la Generalitat de Catalunya con el President Montilla, “tener un plan ayuda, pues de lo contrario, se será rehén de lo cotidiano”.

 La crisis sanitaria está siendo devastadora para el tejido productivo, y como no, se ceba en los sectores más débiles. De ahí que el bienvenido plan de ayuda a empresas y comercios ( dotado de unos 750.000 euros) espero que ayude a paliar, en lo posible, la delicadísima situación de nuestro principal motor económico: los servicios y la hostelería ( el desempleo registrado en servicios a 31 de agosto es del 74,5  pese a que la contratación registrada a la misma fecha es del 82,1).

 Los datos, propios y ajenos, deberían servir para establecer los cimientos de las políticas públicas que el próximo presupuesto municipal recoja. Insisto: la coyunturalidad de los ayudas debe ser el primer paso para políticas estructurales en áreas tan sensibles como Bienestar Social, empleo, promoción económica, etc. Y pese a las restricciones de la La Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (de necesaria revisión en el marco de la reforma de la administración anunciada por el Gobierno del Estado) es el momento de que los Ayuntamientos hagan un esfuerzo en políticas y programas dirigidos, no sólo a los sectores que está sufriendo con más saña la crisis económica, sino de forma prospectiva hacia nuevos nichos económicos y de empleo. No voy a ser yo quien les diga a nuestros representantes qué tienen o no que hacer, pero confío en que el tacticismo propagandístico sea sustituido cuanto antes por la política con mayúsculas, con la participación de todos los grupos políticos con representación municipal, pues esto le dará a los acuerdos, además de continuidad, un plus de legitimidad.

Creo que el momento es lo suficientemente grave como para aparcar las mociones simbólicas, que siendo importantes como marco referencial de principios y valores, deberían someterse o al menos compaginarse con las prioridades que exige la situación. Y arremangarse para llegar a acuerdos en lo sustancial; en lo que la ciudadanía exige aunque no lo grite en masa.

 Personalmente echo en falta alternativas dirigidas a paliar las consecuencias de la crisis. Y esas consecuencias no son sólo el hecho de que el sector del comercio y el turismo estén sufriendo en primera línea las causas de la crisis sanitaria, sino que son fruto de un tejido productivo unidireccional, por lo que es necesario poner a trabajar la inteligencia política y social para buscar alternativas que a medio y largo plazo incidan positivamente en ese cambio o diversificación de ese tejido.

El hecho es que la sociedad española y la local está en un impás, y ésta no puede ser solucionado únicamente con parches, sino con recambios duraderos. Recuperar la confianza de la ciudadanía en la política local es un reto que pasa por el compromiso de todos con soluciones que serán, o para todos, o simples actos dirigidos a rellenar el curriculum político con el que presentarse ante la ciudadanía dentro, ¿de cuánto, de tres años?.

Esperemos y confiemos en que el Presupuesto del ejercicio 2011 sea políticamente comprometido: todos y todas nos jugamos mucho.

LAS FRONTERAS EUROPEAS

Ángel Sánchez
Opinión: LAS FRONTERAS EUROPEAS.

El acuerdo de Schenguen (Luxemburgo 1985) que se pone en vigor en 1995 supuso un paso hacia una ciudadanía Europea común. Pero parece evidente que la supresión de fronteras territoriales no supuso la supresión de fronteras culturales.

La construcción Europea ha sido asimétrica, tanto en lo económico como en lo social. Han existido dos tendencias en la política Europea, prácticamente desde el primer momento: la lógica del mercado, que penaliza a los Estados que no persiguen o cumplen la ortodoxia económica dictada, principalmente desde Berlín, y la lógica social, de profundización de los beneficios sociales de la Sociedad del Bienestar, por otro lado construida en Europa central de forma más sólida que en los países del sur y con diferentes características ( es necesario tener en cuenta que algunos de los países del sur mantuvieron regímenes totalitarios hasta la década de los 70: España, Portugal o Grecia).

La lógica social ha sido, principalmente, una reivindicación de la izquierda o de una parte de la izquierda, pues la gran mayoría de partidos socialdemócratas, firmemente europeistas, cedieron el protagonismo político a la derecha neoliberal, no sólo aceptando, sino asumiendo la lógica unilateral del mercado frente a la necesaria combinación socio económia.

Pero la frontera económica (que intentó paliarse en parte a través de Fondos de cohesión) no fue ni parece ser la única: existe una frontera cultural que divide Europa en dos partes. Ya en la crisis económica de 2008 ,el termino PIGS fue un desafortunado acrónimo peyorativo en inglés con el que medios financieros anglosajones se referían al grupo de países de la Unión Europea conformado por Portugal, Italia, Grecia y España. Pero significaba más que un desafortunado término: daba significado a la existencia de dos Europas.

En 1905, Max Weber, en su obra “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” planteaba que, la fortaleza de la economía en su Prusia natal, se fundamentaba en la ética del trabajo protestante al promulgar éste el trabajo duro como “deber de fe”, marcando las diferencias con los países católicos, fundamentalmente del sur de Europa. Pero ésta teoría sociológica creó una frontera cultural que, en mi opinión, ha condicionado la construcción de la Unión Europea en su vertiente social.

En la actual situación de crisis sanitaria, creo que se pone de relieve que la construcción de ese deseado y deseable Estado Federal de Europa ha sido beneficioso para el mercado, pero quizá no tanto para la sociedad civil. La cesión de soberanía económica no ha venido acompañada por políticas que igualasen a la ciudadanía Europea en derechos sociales, y en éstos momentos la ausencia de órganos de decisión unitarios, propicia incluso que cada país de la Unión se “busque la vida” como considere y adopte las medidas que crea oportunas en un ejercicio de soberanía que, respecto a un problema global, parecen, no sólo incomprensibles sino incluso ridículas y anacrónicas en una Europa unida en el escenario de un sistema globalizado no sólo en lo económico.

Si a lo largo de ésta crisis, no se toman más medidas que las de carácter económico, la construcción europea habrá caído definitivamente en una utopía únicamente concretada en lo financiero, y las fronteras culturales se convertirían en un impedimento para la profundización de esos Estados Unidos de Europa anhelados, desde por Víctor Hugo a León Trostky. Y la ciudadanía europea, al menos la española, seguirá teniendo el sentimiento de pertenecer sólo a un club cuyo eje es únicamente el mercado pero no las personas.

LA INFORMACIÓN EMPODERA

Ángel Sánchez
Opinión: LA INFORMACIÓN EMPODERA.

La “palabreja” (empoderar) se escucha con asiduidad, pero no creo que sea entendida en toda su dimensión. Vayamos pues a la RAE: 1.- hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido. 2.- Dar a alguien autoridad, influencia o conocimiento para hacer algo. Una vez entendida la palabra, definamos su aplicación a través de la información.

La comunicación política, en momentos como los que estamos viviendo, es fundamental. Pero, ¡ojo!: no deberíamos confundir comunicación con la acepción electoralista de “propaganda”.

La gente recurre a diferentes medios para informarse y, en nuestra sociedad plural y diversa, el encuadre es algo inevitable y, si me permiten, hasta deseable, pues permite no sólo confrontar el enfoque con el que cada medio trata una noticia sino enriquecer un aspecto que considero muy relevante: la actitud crítica. Pero, para llegar a ésta actitud es necesario un esfuerzo y no limitarse a esa atención selectiva que persigue únicamente a la búsqueda de noticias que coincidan con nuestra opinión o nuestra visión de la vida. Y dicho ésto, hablemos de la comunicación y los medios locales.

Estoy seguro que las autoridades locales persiguen comunicar con eficiencia las noticias y, en el contexto actual, las indicaciones generadas por las autoridades sanitarias e instituciones públicas competentes. Pero sería interesante que la información y las iniciativas que la institución municipal implementan utilizase los diferentes instrumentos; desde los más modernos hasta los tradicionales. El objetivo es que esa información tenga un impacto positivo en la población a la que se dirige, por lo que la diversificación de medios es fundamental.

En los tiempos que vivimos, se podría pensar que las redes son el mejor instrumento. Y así lo es, pero con variables a tener en cuenta.

Según el Estudio anual de Redes Sociales de 2019, el 31 por ciento de los que usan redes sociales tiene entre 16 y 30 años, pero el 55% de la población entre 46 y 65 años no utiliza las redes sociales. La conclusión es que hay un amplio espectro social que se sigue informando a través de los medios tradicionales, principalmente la televisión generalista. Y si nos centramos en nuestro municipio, el uso de las redes sociales por parte de la institución municipal es más que aceptable al cubrir las plataformas más utilizadas. Por ejemplo, los vídeos emitidos por el Alcalde y los Portavoces a través de Youtube han tenido un impacto positivo en la concienciación de la sociedad, pero de la que tiene acceso a internet. ¿Qué información ha recibido esa población que no tiene como ecosistema informacional internet?.

Los medios tradicionales de información (esos que sirven a un amplio sector de la población para informarse) son limitados. La cobertura del canal de televisión comarcal es muy limitada y se publicitan únicamente las apariciones de los cargos públicos en caso de entrevista. Sería interesante que se financiasen programas informativos de carácter general y, por ejemplo, en la crisis que vivimos, comparecencias periódicas de los representantes municipales.

En el caso de la prensa en papel o la radio, decir que la primera era cubierta por el medio quincenal La Illeta, y el segundo por la única emisora local, Radio El Campello.

El medio en papel desapareció sorpresivamente hace un par de meses, siendo afortunadamente sustituido por uno nuevo: Som El Campello. Los Ayuntamientos de la Comarca y en el caso que nos ocupa, el de El Campello, tendrían que valorar como interesante, comprometerse financieramente para no correr el riesgo de perder nuevamente el único medio en papel que sirve para llevar información y opinión a la totalidad de la población, y principalmente a esa parte que no accede a las redes sociales.

Respecto a la emisora Radio El Campello, creo que ha sido infrautilizada por la institución municipal casi desde su nacimiento, máxime si tenemos en cuenta que, incluso más que la información impresa, la radio sigue siendo un medio de información al que recurre (recurrimos) de forma importante la población de todas las edades aunque, insisto, la de mayor edad, más.

Creo que podría ser una estrategia interesante que la institución municipal y los actores políticos y sociales de nuestro municipio valorasen, más que la posibilidad, la necesidad de que la gente tenga una información plural y diversa, porque la información, pese a bulos y “fakenews”, sigue siendo poder ciudadano y por ésto, una factor más de legitimación y confianza de la administración en la población.

PALABREJAS ACERTADAS

Ángel Sánchez
Opinión: PALABREJAS ACERTADAS

Hay palabras que, pese a su complejidad aparente, reflejan con claridad una realidad. Una de éstas es la de “sesgo de retrospección”, también conocido como el fenómeno de “lo sabia desde el primer momento”.

Este tipo de sesgos ( como actitud parcial) tiene el poder de construir determinados imaginarios sobre hechos ya sucedidos, modificando creencias ,”a posteriori” ,cuando ya se conoce una realidad o un resultado. Podría resumirse en “eso ya lo sabía yo”.

Como podemos observar a través de la red de medios de información y comunicación, ese sesgo retrospectivo está implícito en el discurso de aquellos dirigentes políticos que utilizan esa “certeza” para criticar e incluso para crear un relato contrapuesto incluso a la realidad. ¿El objetivo?. Sacar rédito político. Pero las consecuencias para una sociedad fraccionada e irremediablemente y extremadamente polarizada son nefastas, no para el futuro, sino para la estabilidad presente, no sólo de nuestro sistema político, sino incluso de la estabilidad emocional de las personas que sufren las consecuencias de un problema de tanta gravedad como es una pandemia global.

Uno el concepto de sesgo retrospectivo al de polarización política y social de forma intencionada, porque como decía, la utilización intencionada de esa estrategia, incide en la confrontación política y en la radicalización de la sociedad.

Como decía, la ciencia política ha estudiado éste fenómeno de polarización, siendo el politólogo italiano G.Sartori quien más ha profundizado en éste. Y siguiendo sus planteamientos, es interesante ver como la aparición de partidos extremistas ha llevado a la política y a la sociedad a una dinámica centrífuga donde, no ya el acuerdo, sino el simple diálogo razonable y razonado es cada día más complicado dada la radicalización ideológica ( sí, ideológica) instalada en la sociedad.

En el marco de esta radicalización social, el discurso se centra en la deslegitimación del gobierno utilizando, en el marco de ésta crisis sanitaria, ese sesgo retrospectivo como argumento político. Y las personas que se sienten atraídas por ese discurso que plantea de forma tácita que nuestro sistema no es democrático, que está usurpado por unas élites excluyentes y que los que nos gobiernan lo hacen desde la ilegitimidad, repiten y reproducen supuestos argumentos que, multiplicado por el efecto altavoz de las redes sociales, se difunde y expande sin control, algo que amenaza ( como decía) no solo nuestro presente como comunidad, sino nuestro futuro como sociedad.

Los de un extremo señalan a los del otro, abundando en la confrontación centrífuga e irreconciliable. Pero, cuando unos han decidido reconducir en parte su estrategia y evolucionar hacia un papel institucional; de utilidad para nuestro sistema político, los del otro extremo siguen desatados. Me refiero a Podemos, como partido que ha evolucionado y modulado su actuación y en gran parte su discurso debido a las responsabilidades de gobierno y a Vox, partido que sigue “desatado” en su discurso apocalíptico, acompañado por el papel que están jugando determinados medios de comunicación al servicio de la involución en nombre de la libertad de expresión.

Tengo que recordar que el papel de Podemos sigue un camino similar al del PCE en la transición. Nadie puede recriminar al Partido Comunista su talante de acuerdo y su voluntad de consenso: las renuncias que se hicieron lo convirtieron en un partido beneficioso para la convivencia constitucional. Pero parece que la extrema derecha populista, anclada en un discurso radical no parece que tenga ninguna voluntad de ceder ni un ápice, algo que concuerda con su carácter antisistema. Pero lo más preocupante es que algunos y algunas dirigentes (no todos, es cierto, porque ahí está por ejemplo el Alcalde de Madrid ) de esa derecha que ha gobernado y gobierna ( comunidades y Ayuntamientos), se alíen con esos discursos en vez de excluirlos, haciéndoles cómplices de los extremistas de los populistas de derecha.

La conclusión es compleja, pues cualquier reflexión se enfrenta a la “despiadada” crítica e incluso a la acusación directa ( antipatriota, sociocomunista…). Veremos como sale la sociedad española de la actual situación y hasta qué punto somos capaces de reconstruir lazos de convivencia.

RIESGOS Y COHERENCIAS

Ángel Sánchez
Opinión: RIESGOS Y COHERENCIAS

Se puede caer en la comodidad de considerar que nuestro sistema democrático está lo suficientemente consolidado, que los procesos están plenamente legitimados y, por lo tanto, el rendimiento de los procedimientos y reglas es el adecuado. Pero en momentos de crisis, como el que estamos viviendo, surgen voces que cuestionan esas aparentes certezas.

Hace unos días, el politólogo Pablo Simón publicaba un oportuno artículo en el diario El País en el que planteaba estas cuestiones: las aparentes certezas de una sociedad que, declarándose “demócrata”, presta oídos a los vehementes argumentos que piden mayor severidad y autoridad en la toma de decisiones. El ejemplo de China es utilizado como prueba de eficacia y eficiencia, pero el contexto político y social del régimen chino es, como parece evidente, sustancialmente diferente al nuestro.

La democracia no está a salvo de riesgos, y uno evidente es ese cuestionamiento de la legitimidad que, fruto de la polarización política ha calado igualmente en la sociedad, utilizando cualquier argumento para “dañar”, sin más objetivo que socavar la confianza en nuestro sistema político.

El análisis racional y responsable de las situaciones extremas es sustituido por ejercicios que pueden calificarse de populismo político. Se busca poner en evidencia, no al adversario , sino al enemigo, desde una actitud que pudiendo parecer sólo crítica, es frentista en un contexto de crisis social y económica como el que vivimos, intentando aprovecharlo para sacar rédito político.

El tacticismo electoralista se superpone a la deseable (como decía, en esas situaciones extremas) lealtad democrática. No hacia un gobierno, sino hacia el propio sistema que se dice defender. Y ésto no es un síntoma ni un signo de debilidad, ni de concesión, y ni mucho menos de “bajada” de nada ante el gobierno. Simplemente es un ejercicio de responsabilidad que no conlleva renuncia alguna ni a ideas ni a planteamientos políticos: sólo responsabilidad.

Todo esto, como decía, no significa que en esas situaciones deba imponerse un “trágala”, pues habrán momento y oportunidad de analizar, evaluar y exigir las responsabilidades que, como es el caso, los criterios técnicos aconsejen. La democracia se fundamenta también en ésto: rendición de cuentas. Y el gobierno, pero también la oposición, deberá rendirlas ante una sociedad que merece y necesita más respuestas y seguridades y menos retórica partidista interesada en quebrar la cohesión.

China no es el referente de procedimientos democráticos, por lo que la eficacia y eficiencia de las medidas de contención que el régimen chino ha adoptado, difícilmente tendrían encaje en una sociedad de libertades y derechos civiles como la nuestra, donde la pluralidad social y política debe buscar y lograr un complejo equilibrio. La unidad de acción no beneficia al gobierno actual, sino a nuestra democracia, cuya legitimidad, pese a ser cuestionada de forma vergonzosa por algunos de los que dicen defenderla, es plena. Lo contrario es, no un ejercicio de discrepancia, sino alimento para los y las que defienden ese perverso argumento de “mano dura”. El populismo es una seria amenaza, venga de la derecha o la izquierda, pues llama a cuestionar los cimientos de nuestro sistema político. Y éste populismo, expresado de forma pública como si se tratase de un argumento válido, no puede ser absorbido sin más, sin tamizar su contenido. Pero oportunidades tendremos de analizar, con la distancia necesaria y en una situación más propicia, qué se ha dicho y porqué.

En lo que como pueblo nos toca, creo que el ejemplo que se ha dado de coherencia,( sólo roto en ocasiones puntuales por ciertas salidas de tono en la línea de esa actitud que antes señalaba como efecto de la polarización transmitida a través de las redes sociales, por ejemplo), creo que ha sido la deseable y exigible como imagen de cohesión local. Evidentemente se podría criticar que esta o aquella medida a llegado a destiempo pero, ni es el momento, ni cabe, pues lejos de acusar de improvisación, lo que se ha hecho, al igual que en el Estado, ha sido actuar desde la incertidumbre, por lo que los aciertos o errores no pueden servir como arma arrojadiza.

APLAUDIR Y APRENDER

Ángel Sánchez
Opinión: APLAUDIR Y APRENDER

La crisis financiera sufrida a partir de 2008 produjo una fuerte sacudida en la que muchos de los que antes decían aborrecer la intervención estatal, ahora la exigían. En la actual crisis sanitaria, aquellos cuyo objetivo fue mercantilizar la salud salen a los balcones a homenajear ( dicho sea de paso, merecidamente)a los hombres y mujeres de la sanidad pública. ¿Paradojas o contradicciones?.

Parece que ya no recordamos que en el contexto de la crisis económica y financiera, el Estado era interpelado por los mismos que proponían su demolición controlada. Pero es humano que en momentos en los que nos sentimos aterrorizados por lo que no controlamos, nos sintamos más cerca de aquellos que nos dan seguridad.

Recordar que, para salvar el sistema económico el Estado tuvo que “sacar” de la sociedad miles de millones que no van a recuperarse. Recordar que en los primeros golpes de la crisis financiera, los intentos keinesianos fueron sustituidos rápidamente por más desregulación y, por consiguiente, más precariedad. Es necesario recordar que quienes más lo sufrieron y ahora lo sufren, son los más débiles, víctimas propiciatorias que crisis tras crisis, se ceban en las mismas capas de la sociedad.

Nuestra sociedad se vuelve comunidad cuando se aterroriza, pero retorna a ser un mero agregado de intereses cuando aparentemente escampa. Pero el mal tiempo siempre es cíclico, como los problemas de un mundo globalizado.

Me sumo al aplauso a los profesionales de la sanidad pública, pero personalmente exijo altura de miras a nuestros representantes: blindemos a través de nuestras leyes un sistema sostenible que no esté sujeto a mercantilización, una vez dejemos de sentirnos amenazados. Pero la actual crisis no debe cegarnos: los problemas de nuestro débil sistema de derechos sociales volverá a ponerse en evidencia cuando, ya sea financieramente o por el problema sanitario que sufrimos ahora, vuelva a amenazar nuestro sistema de vida. Por ésto, creo que debemos extraer enseñanzas, más allá de los sentimientos que ahora podamos tener a flor de piel, más allá de ese simbolismo pasajero de alabanza a aquellos que siempre fueron héroes y heroínas. Los mayores, los y las dependientes no son ahora más sociedad, al igual que los cuerpos de seguridad del Estado o el personal sanitario no son ahora más héroes que lo fueron ayer.

Creo que es necesario que los débiles pilares del Estado de Bienestar ( fundamentalmente familiarista al ser éstas las que sostienen la solidaridad intergeneracional en momentos de crisis) formen parte de un gran acuerdo político blindando a través de las leyes nuestra sanidad pública, nuestra educación, la solidaridad con los y las dependientes, la igualdad de los cuerpos de seguridad del Estado, las pensiones como instrumento, no individual, sino de solidaridad intergeneracional. Creo que es el momento de no olvidar, de recordar y poner en valor lo que hoy aplaudimos.

La estructura del Estado está sostenida por miles de trabajadores y trabajadoras públicos, la mayoría de las veces y en situaciones de normalidad, siempre mirados de reojo, con desconfianza e incluso con soberbia (¿quien no ha oído aquello de “tu sueldo lo pago yo”?). Pero es necesario recordar que entre esos miles de funcionarios y funcionarias están los maestros y maestras, los policías, los guardias civiles, los bomberos, los y las profesionales de la sanidad. No hay que olvidarlo nunca, pues es el sustento de lo que llamamos sociedad y que hoy aplaudimos.

Si salimos de ésta situación ( que lo haremos) con reproches y sin propuestas que nos aseguren a la ciudadanía una mínima estabilidad; si salimos de ésta situación dejando que los más débiles sigan sufriendo los ciclos de todo tipo de un mundo globalizado, no habremos aprendido nada y repetiremos, una y otra vez las mismas situaciones de riesgo e injusticia.

Y para ello, es necesario un sistema tributario fuerte, donde los desmanes del pasado, el despilfarro de políticos irresponsables ( aunque su irresponsabilidad haya sido avalada en muchos casos por los votos) no siga minando en la gente la confianza en nuestra democracia. Donde el despilfarro, los pufos, sean a cargo de quien los comete y no de los fondos de todos y todas. Entonces, creo que la gente volverá a confiar en nuestro sistema, con diferentes puntos de vista, con diferentes intereses, pero con acuerdo en lo que es importante: España como sociedad y no solo como metáfora.

MÁS ALLÁ DEL 8 DE MARZO

Ángel Sánchez
Opinión: MÁS ALLÁ DEL 8 DE MARZO

La cuestión, en mi opinión es, ¿qué es lo que importa, sólo lo simbólico o lo que afecta a la vida cotidiana de las mujeres?.

Y ésta pregunta podría extrapolarse a otras muchas cuestiones donde la política parece que prefiere quedarse en la superficie, en la construcción de un relato cuyos argumentos no entran realmente en lo sustancial. Pero, ¿tras el 8 de marzo, tras las declaraciones, manifiestos, reivindicaciones, qué es lo que hay?.
Como escribía no hace mucho, el contexto es lo que condiciona la política, y en la política municipal, no sólo eso, sino el marco competencial. De cara a la galería propia, quedan muy bien las declaraciones pomposas pero ¿que queda de sustancial tras las luces de las declaraciones?.
Si se está de acuerdo en que se necesitan políticas concretas para un sector determinado de la sociedad, se está igualmente en que ese sector padece un problema pero, ¿ cual es el problema?.
Las identidades han venido a sustituir conceptos que hace unos años eran los sujetos sobre los que giraba la política. Para la izquierda, el concepto de clase era el eje sobre el giraba su propia existencia. Para la derecha, la defensa del «estatu quo» de las clases dominantes centraban su estrategia. Pero en la sociedad actual, esos conceptos han dejado de ser estructurales transformándose en transversales. La identidad es un concepto que forma parte de la nueva escala de valores que las ciencias sociales definieron como postmodernos. Y éstos valores deben tener un lugar relevante en la agenda de los partidos, fundamentalmente de los de izquierdas si quiere reconstruir una coalición similar a la que, junto a las clases medias y trabajadoras dieron a los partidos de izquierdas la oportunidad de cambiar la realidad de la sociedad capitalista, «humanizando» aspectos de las relaciones socioeconómicas que sustentó el estado de bienestar en el que, a pesar de su debilidad, vivimos.
El feminismo, no es una moda, sino que ha formado parte de la política, podríamos decir que desde siempre. Ya en 1673 François Poullain de la Barre publicó «De l’egalite des sexes». La hipótesis de la que partía, era que la subordinación de la mujer tenía un origen social. El concepto de género surge cuando se pone sobre la mesa el valor social de las diferencias entre hombre y mujer a través de roles asignados socialmente. Frente al determinismo biológico que vuelve a ser prioridad en las estrategias de una derecha anclada en la defensa de una tradición machista y patriarcal, la izquierda tiene la responsabilidad de dotar de sentido conceptos como patriarcado, o empoderamiento, pero a través no sólo de declaraciones o manifiestos, sino reubicándose: la cultura, la realidad local y las competencias de las que se dispone. Las declaraciones y manifiestos están muy bien para reforzar la polarización estanca en la que la sociedad se ha instalado pero la pregunta es muy simple: ¿ sirve únicamente lo simbólico para cambiar la realidad de desigualdad y, por lo tanto de sometimiento de las mujeres de El Campello? .
Las realidades sociales que se quieren cambiar deben partir de un cambio cultural que, evidentemente deben tener como objetivo incidir de forma positiva no sólo en la percepción del problema sino en su mejora. Igualmente, y para lograr ese nuevo pacto al que antes me refería, es necesario que se integre en una estrategia verdaderamente multidimensional, donde los aspectos sociales, económicos, laborales y, por supuesto, culturales, tengan un reflejo en las políticas implementadas. Y, algo que a mi me parece importante: que los actos o eventos deben partir de un plan y no de la mera improvisación que, lejos de ser acciones que inciden realmente en el problema, lo sobrevuelan , básicamente en forma de ocio.
El populismo de extrema derecha se alimenta de la polarización. Y ahí hay que incidir, de forma pedagógica y participativa, pues de lo contrario, el vacío que la sociedad actual crea en sentimientos como el de pertenencia, seguirá consolidando opciones políticas que, sirviéndose de la demagogia en torno a emociones, enfrentan a personas que comparten las mismas situaciones estructurales y problemas socioeconómicos. La confrontación es dialéctica: pues ante las tesis reaccionarias, la reacción es vehemencia discursiva, cuando lo que realmente beneficia los objetivos de igualdad es la integración de opiniones y la profundización de la democracia.
No es sólo una cuestión de táctica, la sociedad, y las mujeres como una parte mayoritariamente subordinada al patriarcado necesitan algo mas que eslóganes: necesita políticas.

EL PODER DE LO PRÓXIMO

Ángel Sánchez
Opinión: EL PODER DE LO PRÓXIMO

En su libro (del mismo título que la de éste texto de opinión), el profesor Joan Subirats platea la necesidad de ver las administraciones municipales como un escenario “en el que la proximidad emerge como poder capaz de articular soluciones adecuadas a los problemas concretos y reales de la ciudadanía”. Pero, si una persona de otro planea aterrizase en El Campello y asistiese a un pleno municipal, quizá la impresión que se formaría sería todo lo contrario: se desperdicia la oportunidad de abordar los problemas concretos y reales de la ciudadanía en beneficio de la repetición del debate estatal en cuestiones como la identidad, el género, los derechos sociales, civiles y políticos. Evidentemente, no estoy, a priori, en contra de que en el seno del órgano representativo por excelencia se planteen debates sobre éstos temas, pero lo que sí pediría es que la dimensión local condicionase ese debate en el contexto político y legal para el que elegimos a nuestros representantes locales.

Está claro que todas las generalizaciones acarrean injusticias, y es cierto que hay propuestas de grupos políticos que sí inciden en realidades de nuestro municipio: Calle San Ramón, transporte urbano, protección del medio ambiente y del patrimonio cultural e histórico, etc. Pero éstas cuestiones se diluyen en el debate generalista que traslada a lo local el debate político y mediático, pero sin que se concrete en cuanto al contexto concreto de nuestro pueblo.

Lo local es un aspecto de la política poco o muy poco abordado en el análisis político más allá de lo jurídico o de críticas concretas a acciones concretas. Pero se pierde la perspectiva cuando el debate se generaliza, más allá del marco competencial e incluso legal de la administración pública para el que fueron elegidos y elegidas los representantes políticos. Más política local rompería ese argumento que considera la considera como mera gestión, donde las propuestas de los diferentes partidos tienen pocas diferencias. Abordar los grandes temas que la política estatal trata, en mi opinión, forma parte de una especie de relato donde los argumentos se plantean en función de la imagen que quiere darse como parte de una organización o una ideología. Pero de igual manera, abordando políticas concretas, criticando políticas concretas o enmendando las propuestas del gobierno se puede introducir el debate político e ideológico que ahora parece circunscribirse a esos “grandes temas”, que insisto, siendo importante, creo que forma más parte de la acción partidaria que de la institucional, al menos en el tono, con el tiempo y esfuerzo que ahora se hace.

La democracia local se basa en tres elementos o tres niveles: el Pleno, el Alcalde y la Junta de gobierno. La calidad de nuestra democracia pasa por analizar cada nivel en el contexto local, y en la actualidad, en el Pleno municipal muy pocos y no siempre han asumido la premisa de lo local como el compromiso prioritario de su acción política. La estructura territorial, con sus niveles de autogobierno, determina los roles de cada nivel de representación, por lo que la constante transferencia de roles, si perjudica a algún nivel, es al local.

La existencia de posiciones polarizadas y radicales quedarán claramente en entredicho si las cuestiones sobre las que se discute son de interés municipal, pues la virtud de lo local es que las posiciones ideológicas debe tener un encaje en el modelo de municipio que cada cual propone y defiende desde lo posible y viable: en los derechos sociales, en las infraestructuras, en cómo se gestionan los servicios, en cuantas zonas verdes se crean y cómo se mantienen, en el número de becas o programas extraescolares y a quién van dirigidos, en la accesibilidad de nuestro entorno urbano, en el compromiso con el empleo local, con los jóvenes, con nuestros mayores, con las familias en situación de riesgo, etc. La agenda es amplia y diversa, pero, por lo que se ve, no siempre coincide con la que los partidos manejan.

Y termino. Más localismo significa más política y menos polarización, algo que con toda seguridad beneficiaría la recuperación de la necesaria conexión de la política con la sociedad a la que quiere representar. ¿Los y las políticos locales representan cómo es nuestro municipio, representan como quieren que fuera nuestro pueblo?.

Las elecciones tienen un componente que en ocasiones se obvia: el mandato representativo. La expresión de las preferencias políticas tiene diferentes dimensiones: la personalización de los y las candidatos, la identificación ideológica, la afinidad partidaria. Pero todas estas dimensiones se encuentran en un marco concreto: la democracia local. Lograr una mejor democracia, en mi opinión pasa por reforzar las políticas concretas, dotandolas de una dimensión municipal y, por lo tanto de proximidad, el mejor argumento contra la demagogia y el populismo.