El PP estudia una tercera vía para presidir la Diputación de Alicante

Cobra fuerza la opción de promover un candidato neutral para superar la dicotomía entre Pastor y Císcar.

defensor-aguaLa candidatura del PPCV para presidir la Diputación de Alicante a partir de 2015 sigue siendo una incógnita, y cada día que pasa está más abierta. La lógica indicaba que el presidente de la institución provincial alicantina fuera, en caso de que los números salieran –algo más que probable si se mantiene la intención de voto de las últimas encuestas–, el jefe provincial del PP, José Císcar. Sin embargo, su actual presidenta, Luisa Pastor, es vista con buenos ojos tanto por Génova como por el presidente regional, Alberto Fabra.

A la dicotomía entre la titular de la institución y el presidente provincial del PP alicantino, sin embargo, podrían sumarse aún nuevos actores, lo que ampliaría el abanico. Según ha podido saber ABC de fuentes populares, ha empezado a cobrar fuerza en las últimas semanas la opción de promover una «tercera vía» que resuelva el pulso entre los partidarios de uno y otra de una forma salomónica.

El nombre preferido por los partidarios de dicha «tercera vía» es el del actual diputado de Turismo en la institución provincial, el torrevejense Joaquín Albaladejo. En su favor, el también portavoz del PP en la localidad salinera cuenta con su juventud, su perfil mediático y su carácter disciplinado. Albaladejo es, además, una persona de la máxima confianza tanto de Luisa Pastor –que lo tiene por una de las piezas clave en su equipo en la Diputación– como del propio José Císcar, quien lo ha promocionado en los últimos meses en el plano orgánico.

No acabar el mandato
Optar por la «tercera vía» conjuraría el riesgo de ruptura en el partido en una provincia en la que el PP ha logrado, poco a poco, suturar las fracturas que dejaron los ocho años de presidencia provincial de Joaquín Ripoll, hoy totalmente apartado de la política activa. Una ruptura que, en cualquier caso, se produciría entre la dirección provincial y la regional a cuenta de la elección del candidato –potestad del órgano autonómico–, dado que la sintonía y la lealtad entre Pastor y Císcar es total.

La actual presidenta de la Diputación aún no tiene decidido su futuro, aunque su intención es repetir en la institución solo si el PP se lo pide expresamente. Aún en tal caso, todo indica que no terminaría la legislatura, según las fuentes consultadas. Lo que sí parece sentado es que concurrirá una vez más a la Alcaldía de San Vicente del Raspeig, aunque en caso de victoria también podría ceder el bastón de mando sin agotar el mandato.

El presidente del PPCV, Alberto Fabra, prefiere la continuidad de Pastor frente a la opción de Císcar, tal como desveló ABC el pasado 16 de diciembre. No obstante, el hoy vicepresidente del Consell tiene intención de postularse para el cargo, aunque queda por decidir el municipio por el que convertirse en concejal –paso previo indispensable para llegar a la Corporación provincial–.

A través de Ondara
En este sentido, la renuncia del alcalde de Ondara, Ximo Ferrando, a repetir en las próximas elecciones abre una posibilidad interesante para Císcar, una vez descartado su municipio, Teulada-Moraira (también en la Marina Alta).

En cuanto a Albaladejo, en caso de que fraguase la citada «tercera vía», tiene muchos números de volver a entrar en la Diputación en el cupo de la Vega Baja, donde el PP obtuvo tres diputados provinciales en 2011 –resultado que volvería a repetirse en las próximas elecciones si se mantienen las encuestas conocidas hasta la fecha–. El torrevejense cuenta con el respaldo de su alcalde, Eduardo Dolón, uno de los dirigentes locales del PP con más peso dentro del partido en la provincia, y que preside el comité electoral provincial.

La elección del presidente de la Diputación, no obstante, se realiza en segunda vuelta –primero se eligen los diputados provinciales y luego éstos votan al presidente–, por lo que incluso un acuerdo más o menos cerrado de antemano podría romperse en el último momento.

Génova veta para ser candidatos en Alicante a todos los ediles desde 1995

Las candidaturas municipales en Valencia y Castellón, con Rita Barberá y Alfonso Bataller, están ya decididas; Fabra constituirá el comité electoral el martes, aunque asume que debe esperar

sede-pp-genovaLa dirección nacional del PP está decidida a aprovechar la elaboración de las candidaturas municipales para dar portazo definitivamente a la etapa de los exalcaldes de Alicante Luis Díaz Alperi y Sonia Castedo. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ya ha trasladado a los populares valencianos que Génova no aceptará como alcaldable a ningún candidato que haya sido concejal en el Consistorio alicantino en los últimos veinte años, desde que Alperi llegó a la Alcaldía en 1995.

El pasado mes de noviembre, el PP buscaba a su futuro candidato lejos del Ayuntamiento alicantino desde antes incluso de que Sonia Castedo dimitiese como alcaldesa. Sin embargo, la buena acogida que mereció en la ciudad la llegada a la Alcaldía de Miguel Valor disparó las especulaciones sobre la posibilidad de que éste encabezase la candidatura el próximo mes de mayo, para dimitir unos meses después en favor de su «número dos» –puesto para el que se cotizaba al alza el director general de la Cámara de Comercio, Carlos Mazón–.

No obstante, esta misma semana Génova ha ido un paso más allá, y ha vetado directamente a cualquiera que haya sido concejal por el PP desde 1995 para liderar la candidatura –distinto es que algún concejal actual o exconcejal pueda repetir en la lista–. Un criterio que descabalga a Miguel Valor, pero también a la consellera Asunción Sánchez Zaplana y al edil Carlos Castillo, cuyos nombres han estado en algún momento de los últimos meses sobre el tapete.

Sin dudas en torno a Fabra
Las dudas en torno a la candidatura alicantina, de hecho, contribuyen a retrasar el trámite de designar a los candidatos en Valencia y Castellón –dado que la intención del partido es nombrarlos de una tacada–, pero también al propio Alberto Fabra como candidato autonómico. A estas alturas existen pocas dudas sobre la candidatura del presidente de la Generalitat a retener el cargo, y las de Rita Barberá en Valencia y Alfonso Bataller en Castellón están más que garantizadas. El trámite queda pendiente de que se tome una decisión definitiva en Alicante.

No obstante, el presidente regional ha convocado al comité ejecutivo del PPCV para el próximo martes, con el objetivo de constituir ya el comité electoral autonómico, que debe remitir la propuesta de su candidatura, así como las de los alcaldables de las capitales de provincia, al órgano nacional. El objetivo es que el comité electoral regional esté activado cuando reciba «luz verde» de Génova para proponer a Fabra, Barberá, Bataller y el elegido en Alicante, y de esta forma acortar los plazos –bastante dilatados ya–.

El «no» de Montesinos
Según las fuentes consultadas por ABC, Génova empezó a trabajar en el candidato a la Alcaldía de Alicante meses antes de que Castedo dimitiese, dado que había quedado sentado que no iba a repetir. Así, la opción preferida por la dirección nacional del partido era la diputada nacional Macarena Montesinos. No obstante, la hija del histórico fundador de Alianza Popular en la Comunidad –que hace dos legislaturas fue propuesta sin éxito por la dirección provincial como relevo de Alperi– dio un paso atrás.

El PP maneja ahora varias opciones, entre las que destacan el director de la Cámara de Comercio, Carlos Mazón –bien visto en Madrid y Valencia–, y el subdelegado del Gobierno en Alicante, Alberto Martínez, que se postuló el pasado jueves y tiene el respaldo de amplios sectores del PP provincial. Según las fuentes consultadas, no obstante, estos no son los únicos aspirantes con opciones de convertirse en candidato. De hecho, el primero tiene en su contra los recelos que aún despierta en algunos sectores del partido, y el segundo su perfil poco político.