VOTAR EN POSITIVO O VOTAR A LA CONTRA

Ángel Sánchez
Opinión sobre: VOTAR EN POSITIVO O VOTAR A LA CONTRA

La aparición de un partido de extrema derecha populista en el escenario político español (que hasta hace unos años parecía inmune, pese a lo que estaba ocurriendo en Europa), va a condicionar el resultado de las elecciones del 10N, según se desprende de los datos demoscópicos publicados hasta ahora. El voto a “la contra” es, en mi opinión, expresión de la desafección de una sociedad enrabietada contra los partidos políticos tradicionales, a los que ya no considera como útiles por entender que representan más a sus intereses que a los de la ciudadanía. Y ese voto a la contra, con una carga emocional que ignora los riesgos que para nuestro sistema tienen los partidos extremistas, puede producir una ruptura en el avance de políticas de derechos y libertades que, pese a dadas por consolidadas, no lo parecen tanto.

Nuestro sistema electoral, bipartidista por definición y pluralista por la acción de la ciudadanía, corre el riesgo de inestabilidad recurrente. Y ésta no es únicamente fruto de la dispersión y la volatilidad electoral, sino de la imposibilidad de cumplir con uno de los objetivos que las elecciones tienen: formar gobierno, a causa de las actitudes de los dirigentes políticos.

El concepto de sistema representativo apunta a un modelo de democracia con capacidad explicativa sobre variables como el sistema electoral, el sistema de partidos o el tipo de gobierno. Y esas variables parecen, a la vista de los resultados previstos, contradictorias entre sí. El sistema electoral sigue manteniendo paradojas como la circunscripción (que afecta al concepto de representación) o la investidura de Presidente (que afecta a ese efecto relevante de las elecciones: formar gobierno). Nuestro sistema, de diseño mayoritario pero con características proporcionales ( representación de las minorías territoriales) se ha tambaleado ya en dos ocasiones. Tras las elecciones de 2015 y las de 2019 se produjo una repetición electoral al ser imposible acuerdos que propiciasen la formación de gobierno. No obstante, es importante señalar que en las segundas elecciones (2016) un partido político propició la formación de gobierno a pesar de que la decisión supuso una de las mayores crisis sufridas en 140 años de historia ( en el PSOE se abstuvieron un gran número de diputados y diputadas: los suficientes para investir al candidato del partido más votado). Ahora, la repetición electoral, dada la legislatura fallida surgida de las últimas elecciones generales posiblemente requiera de un nuevo acto de responsabilidad pero, ¿están dispuestos los actores implicados a un nuevo acto de responsabilidad con las instituciones democráticas del estado, o primará el interés partidista?.

Los datos demoscópicos apuntan nuevamente a un parlamento fracturado pero,en mi opinión, lo mas preocupante: a un parlamento donde los partidos extremistas pueden condicionar la formación de gobierno. Podemos condicionó su apoyo a la investidura a contar con ministros o ministras en el gobierno. Dejó de lado la capacidad de influencia, temerosos de que el torniquete practicado al PSOE no fuese lo suficientemente fuerte y el partido socialdemócrata buscase acuerdos transversales más allá del frentismo del partido morado. Por su parte, la derecha ha optado por contar como socio a un partido de extrema derecha representante de valores reaccionarios y claramente contrarios al marco de convivencia democrática construida tras más de cuarenta años de democracia,normalizando un hecho que en Europa no ha sucedido. En mi opinión, el PSOE, pese a las contradicciones manifestadas a lo largo del proceso de negociación, optó por la decisión que más se ajustaba a los intereses de una sociedad plural: un gobierno en minoría. Un gobierno sujeto a dialogo y negociación, en el que la vía de acuerdo con el independentismo más beligerante se desestimaba, por lo que un escenario de moderación y consenso parecía el más adecuado . Un escenario rechazado por la derecha que, junto a esa extrema derecha, socia ya en gobiernos autonómicos y municipales, podría convertirse en el eje de un gobierno que, a la vista de las actitudes autoritarias y claramente reaccionarias, propiciarían un retroceso social y democrático.

Creo que, al margen de las más que evidentes contradicciones que el candidato del PSOE ha expresado, el Partido Socialista es la opción que más y mejor se ajusta a los intereses del ciudadano medio, de esa mayoría que ha sido la más afectada por la crisis y que, si nada lo remedia, puede incluso optar por dar su voto de cabreo a aquellos que quieren retorcer nuestro estado social y de derecho sin valorar que ese voto no es contra el PSOE, sino contra sí mismos.

AHORA, GOBIERNO.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: AHORA, GOBIERNO.

La democracia se fundamenta en dos principios que pueden entrar en conflicto, máxime si nos ubicamos en un escenario tan fraccionado como el que han arrojado las urnas en las últimas elecciones. Estos principios son, el de representación y el de formar gobiernos estables y coherentes.

El principio de representación se ha manifestado en las urnas, propiciando un arco político municipal amplio: ocho grupos han conseguido representación. Ahora, concretar el principio sobre la formación de gobierno, parece que va a ser algo más complejo.

La pasada legislatura, con un pleno municipal igualmente fraccionado, se daban las condiciones para un gobierno coherente entre formaciones políticas de un espectro ideológico en parte compartido. Y esos anclajes ideológicos, además de propiciar una alternativa mayoritaria de investidura, impidieron que, tras la ruptura de la mayoría, se propiciase una alternativa igualmente coherente. La estabilidad, si con ello nos referimos a la permanencia, al “estar”, ha sido en la pasada legislatura, alta. Pero si hablamos de la eficacia, o la eficiencia en concretar políticas, posiblemente la legislatura no superaría un mínimo análisis crítico sobre hechos (que no sobre relatos). Pero en la presente legislatura, esos mismos anclajes ideológicos, reforzados por una representación fracturada, se han debilitado. La perdida de dos concejales del bloque de investidura de 2015 ( uno EUPV y uno Podemos), y la desaparición del concejal que Demócrates obtuvo, junto con la entrada de Vox y Red, plantean una perspectiva diferente.

En los últimos días se han publicado diferentes noticias respecto a la investidura que se producirá el próximo día 15 de junio. Las hipotéticas (porque, como se reconoce en la misma noticia, uno de los socios necesarios, “ni confirma ni desmiente”)conversaciones entre Ciudadanos y el Grupo Socialista han venido acompañadas de las declaraciones, tanto de Esquerra Unida como de Compromís sobre su apoyo a la investidura de un Alcalde socialista. Entre los cuatro sumarían los votos suficientes para la investidura, aunque el gobierno futuro, en caso de acuerdo, volvería a ser en minoría con toda probabilidad (Esquerra Unida o Podemos difícilmente entrarían en un gobierno de coalición con Ciudadanos). Otra noticia aparecida el 5 de junio, apunta a las “líneas rojas” que la dirección de Ciudadanos ha establecido con carácter genérico para negociar gobiernos. Pero si se lee bien a Villegas, éstas líneas se suavizan en lo local, por lo que el respiro que pudieran tener los más votados (como es el caso de nuestro pueblo), se pospone hasta ver como se desarrolla el dialogo abierto entre las formaciones políticas locales, a excepción del PP, que parece que esperará a que los que quieran se dirijan a ellos en una (en mi opinión) incomprensible actitud.

Las posibilidades están abiertas. Ahora es el turno de los representantes electos de, como decía, su altura de miras y su actitud para conformar un gobierno capaz, no solo de gestionar el día a día, sino de abordar los grandes retos que a corto y medio plazo tiene El Campello. Y en ésta coyuntura, será indiferente la etiqueta del gobierno pues parece que, haya o no una coalición mínima, todo dependerá de apoyos de terceros o cuartos actores para concretarlos en políticas públicas de interés colectivo.

Las preferencias en cuanto a acuerdos y coaliciones serán interpretadas por los representantes de la ciudadanía. Si aciertan o no, se verá, no en cuanto a los socios elegidos, sino, insisto, en las políticas acordadas. Aunque personalmente estoy seguro de que, sea de la forma que sea, el nivel de descontento de partida en uno u otro bloque va a ser alto, con lo que la legitimidad del proceso va a depender también del nivel de transparencia y participación que los actores involucrados sean capaces de desarrollar.

La legitimidad de los diferentes actores, como decía, vienen en origen de la decisión de las urnas, y será una cuestión a tener en cuenta. Creo que no se debería cometer el mismo error en el que se cayó con el pasado “equipo de gobierno”, constituyendo un gobierno supeditado al cargo, donde la legitimidad fue, o delegada incondicionalmente o absorbida. Del equilibrio en los acuerdos, de su proporcionalidad y de la capacidad de reconocer los argumentos de las partes, va a depender la estabilidad de un gobierno que, pese a, seguramente ser minoritario, puede y debe liderar un avance tras cuatro años de estancamiento político e institucional.

RESULTADOS, A GROSSO MODO.

Ángel Sánchez
Opinión sobre: RESULTADOS, A GROSSO MODO

Las elecciones, han pasado. Pero leyendo a los candidatos y candidatas valorar los resultados
obtenidos, podría pensar que todavía estamos en campaña, así, como si de un “dejavu” se tratase. No
obstante, y dado mi interés personal de poner negro sobre blanco mi opinión, allá va un análisis de los
resultados,” a grosso modo”.

Las elecciones no las ha ganado el PP, aunque se empeñe en ese discurso recurrente de que “tiene
que gobernar el más votado” (recurren a el cuando pese a perder la mayoría, ve posibilidades de recuperar
poder institucional a través de lo que antes, cuando las cosas le iban bien, denominaba “pacto de
perdedores”). Nuestro sistema electoral no funciona así, aunque se empeñen.

Lo que sí ha hecho el PP es demostrar su solidez local: frente al 24,5% del voto de las Europeas, o el
19 de autonómicas y Generales de hace poco más de un mes, en las elecciones municipales ha obtenido un
estable 28,9 % del voto (casi un punto más que en 2015), repitiendo el número de concejales y concejalas
pero sin lograr la capacidad para alcanzar en solitario la Alcaldía. Se podría decir que sufre un “estancamiento
estable”.

El PSPV-PSOE ha mejorado respecto a 2015 (2 puntos porcentuales y un concejal más), pero se ha
dejado por el camino hasta 11 puntos respecto, por ejemplo, a los comicios celebrados al unisono
( Europeas). La crisis del socialismo local ha impedido que el “viento de cola” de la marca, que en Generales
y Autonómicas les llevó a ser los más votados ( con un 25,4 y un 21,1 respectivamente) influyese todo lo que
habrían deseado los y las componentes de la candidatura. No obstante, el resultado obtenido legitima una
candidatura cuestionada por una agrupación dividida: no hay ningún dato objetivo que señale que una
composición diferente de la candidatura hubiera obtenido un resultado sustancialmente mejor.

Evidentemente, desde el terreno de la opinión, de la legitima subjetividad, cualquier argumento puede ser
válido, pero como es normal, siempre especulativo. Ahora el frente se traslada a lo orgánico, cuando así lo
considere la dirección provincial (elección de una nueva dirección política local).

Ciudadanos es el perdedor-ganador de entre los más votados. ¿Porqué?. No ha podido aprovechar la
“brisa de cola” (viento sería un exceso) que les llevó hasta el 20% en Autonómicas y Generales, repitiendo
casi matemáticamente el resultado de 2015 (12,2 en 2015 y 12,8 en 2019). Con ello consolida su posición
como tercera fuerza electoral además de jugar en el actual escenario de máximo fraccionamiento el de llave
para una investidura mayoritaria.

EUPV y Podemos se dejan uno de los dos Concejales obtenidos en 2015. La coalición de izquierdas
ha sufrido un cierto “jet lag” a causa de la abstención y el voto útil. El partido “morado”, se ha dejado más de
dos puntos, quizá a una doble causa: las contradicciones y controversias locales y las provocadas por su líder
nacional. En el caso de ambos partidos, la suma ( en las Autonómicas fueron en coalición y los resultados no
fueron nada positivos) no era posible y, por lo tanto, no se puedo comprobar si el resultado habría sido mejor.
Y, por otro lado, esa conjunción era una distopía para ambas formaciones dados los choques que ambas
formaciones han mantenido a lo largo de la legislatura que finaliza (Podemos ha acusado a EUPV de algo así
como de una “campaña de difamación, olvidando la controvertida actuación de su ex Concejala de
Urbanismo y la OPA que el Alcalde saliente y candidato de Compromis les lanzó, promoviendo la ruptura del
grupo y la salida de una de sus Concejalas electas).

La entrada de Vox y de Red tiene diferentes lecturas. Vox entra con el voto “prestado” del PP, que no
ha sido capaz de aprovechar que Vox haya perdido dos tercios del voto logrado en las Generales y
Autonómicas. Realmente no se sabe cual será su actitud, aunque parece claro que la de apoyar al candidato
popular es una alternativa más que plausible. La candidatura de Red, apoyada por organizaciones de la
sociedad civil estuvo cerca de obtener una representante en 2015, consiguiéndolo en 2019 con una campaña
marcada por la denuncia y un candidato que tendrá un arduo trabajo no solo institucional sino de cara a sus
representados directos. Ambos, a su manera, podrían ser determinantes para cualquier acuerdo mayoritario
de investidura, aunque con papeles y, seguro, actitudes institucionales diferenciadas.

Para finalizar, simplemente recordar que el Alcalde es proclamado con la mayoría absoluta o en su
caso, si no existiese un acuerdo, el más votado en las elecciones del pasado 26 de mayo. Así que, en un
escenario fracturado/fraccionado/plural o diverso ( como se quiera) la negociación será algo más que una
voluntad expresada de forma retórica, deberá ser una practica cotidiana en una legislatura que, pareciéndose
a la que hemos dejado atrás, es claramente diferente: la estabilidad fruto de la incompatibilidad ideológica
que la pasada legislatura garantizó la Alcaldía, ya no existe.

Seguiremos observado y, por supuesto, opinando.

Elecciones municipales 2019 en El Campello II

Segundo programa dedicado a las próximas elecciones municipales en El Campello con nuestro amigo y compañero Ángel Sánchez

El 26 de mayo estamos convocados todos y todas los vecinos y vecinas a la urnas para elegir a nuestros representantes municipales.

En las municipales votaremos a los y las representantes que deberán gestionar la cotidianidad, abordar los problemas que afectan día a día a la ciudadanía local, mejorar la calidad de vida, etc

En este segundo programa analizaremos algunas cosas muy interesantes.

ESCUCHA EL PROGRAMA…

LA SINERGIA ELECTORAL

Ángel Sánchez
Opinión sobre: LA SINERGIA ELECTORAL.

El 26 de mayo estamos convocados todos y todas los vecinos y vecinas a la urnas para elegir a nuestros representantes municipales.

Pero previamente, hemos ido a votar a nuestros representantes en el Congreso y en el Senado y, conjuntamente a votar en las municipales, elegiremos a los diputados y diputadas que deberán representar al Estado Español en el parlamento Europeo. Una sucesión de convocatorias electorales cada una de ellas regidas por unas normas electorales que, pese a compartidas en parte, difieren en aspectos como la circunscripción, algo relevante en el contexto del debate sobre la representación y su calidad, cuestión que podríamos abordar en otro texto de opinión.

La coincidencia de los períodos electorales ha suscitado, en mi opinión, problemas añadidos a esa especie de escala donde se priorizan niveles institucionales. Las elecciones Generales son comicios de primer orden y así se ha demostrado con la alta participación. En cambio, los comicios autonómicos podríamos decir que son, importantes, pero no tanto. Los datos así lo señalan: en 2015 la participación en nuestro municipio en las elecciones autonómicas fue del 64,04% frente al 73,83 de las Generales que se celebraron ese mismo año. En 2019 la diferencia no fue tanta, pero sí favorable a las Generales: un 73,47 en las autonómicas y un 74,36 en las Generales.

Y frente a éstas elecciones de primer orden, y en una especie de “segunda vuelta”, apenas con un mes de separación celebraremos las municipales y las Europeas, que por primera vez coinciden, suscitándose algunas preguntas: ¿la baja participación histórica de las elecciones Europeas incidirá en la de las municipales?, ¿la movilización del electorado de las Generales se mantendrá?, ¿en qué niveles?, ¿se producirá una sinergia en cuanto al apoyo recibido por las candidaturas al Congreso en las municipales?.

Estas preguntas podrían ser el inicio de un estudio más profundo sobre los factores que afectan a la decisión del voto local y su relación con los que lo hacen en otro tipo de convocatorias, pero no soy, ni tan ambicioso ni tan presuntuoso como para abordarlo, aunque sí es cierto que, pese a que existe diversos estudios y trabajos académicos sobre el voto y sus motivaciones en el ámbito Estatal, en el contexto local se podría decir que existe un vacío analítico, quizá debido a esa escala que tácitamente se da a las convocatorias electorales (de primer o segundo orden). No obstante, creo que puede ser interesante adentrarse, aunque sea en cierto grado de forma especulativa, en un análisis genérico de voto prospectivo local teniendo como referente retrospectivo y posiblemente condicionante los resultados de las Generales y Autonómicas del mes de abril.

La primera cuestión es el nivel de la participación. La coincidencia con unas elecciones que históricamente no han movilizado al electorado podría incidir en una cierta apatía, aunque la proximidad de unos comicios con una alta participación podrían compensar esos datos históricos y beneficiarse de la movilización electoral de la ciudadanía. De la misma manera podrían beneficiarse (en cuanto a la participación) las elecciones municipales pero, ¿y en lo que respecta a los resultados?. En mi opinión, la sinergia de las elecciones Generales querrá ser aprovechada por algunos partidos y revertida por otros ( como decía en una especie de “segunda vuelta” de refrendo o rectificación) aunque la superposición de procesos puede restar relevancia a lo local frente a la opción partidaria, dejando en un plano secundario lo verdaderamente sustancial en unas elecciones locales: los programas y los y las candidatos y candidatas.

En las elecciones generales votaremos a listas que en una circunscripción única, representarán al Estado Español en el parlamento Europeo; en las municipales votaremos a los y las representantes que deberán gestionar la cotidianidad, abordar los problemas que afectan día a día a la ciudadanía local, mejorar la calidad de vida, etc. Las políticas europeas nos afectarán en gran medida pero las municipales incidirán en nuestro día a día, por lo que si se superpone esa sinergia la democracia local sufriría, en mi opinión, un cierto grado de irrelevancia, de ahí la importancia de que los partidos electorales locales se esfuercen por exponer sus propuestas y a sus candidatos y candidatas ante la ciudadanía. Evidentemente, es inevitable que en las zonas más periféricas el interés por las candidaturas sea bajo, pero no tendría que ser así en cuanto a las propuestas políticas pues en ese barrio o zona con toda seguridad se sufren problemas o se tienen necesidades que deben buscarse en las propuestas electorales y no en los relatos partidarios generales.

Elecciones municipales 2019 en El Campello

El próximo 26 de mayo se celebrarán las elecciones municipales.

En pocos días las diferentes candidaturas se pondrán ante la ciudadanía para pedir su apoyo en las urnas. Evidentemente, a quien votar y porque es una decisión personal. Lo que en estos programas vamos a intentar es dar un sentido más racional o al menos una perspectiva más concreta sobre la que decidir en base a las ofertas electorales.

En Radio El Campello intentaremos realizar una serie de Programas con el Sr. Ángel Sánchez dar un poco de luz sobre la actualidad política en nuestro municipio y aqui podran escuchar el PRIMER programa…

El PSOE se queda sin lista y sin alcaldable en El Campello a un mes para las elecciones

Pere Lluís Gomis y su número dos y diputada, María Jiménez, lideran la renuncia de 13 miembros de la candidatura tras la imposición de la lista en Madrid – Vaello es el mejor posicionado como nuevo candidato

Pere Lluís Gomis no será el candidato a la alcaldía de El Campello por parte del Partido Socialista. Así lo ha anunciado esta mañana, en la Casa de Cultura de la localidad, junto a varios miembros del partido, que han decidido acercarse a la convocatoria de prensa para mostrar su apoyo a Gomis el día de su retirada.

Las discrepancias internas así como el rechazo a la lista definitiva impuesta desde Ferraz por incluir gente del entorno del Secretario Local, Vicente Vaello, han terminado con la retirada del socialista a falta de poco más de un mes para las elecciones por «falta de confianza».

En esta decisión le acompañan 13 personas, entre las que se encuentra su número dos, María Jiménez, quién también ha confirmado su renuncia a su puesto privilegiado en la lista electoral. Ambos han sostenido que confiaron en un proyecto basado en la «renovación integral» para estas elecciones y que esa transformación no se ha reflejado ni cumplido en la lista electoral. Ahora, será el Comité Federal de Listas el que tendrá que proponer la nueva lista que concurra en los próximos comicios locales del 26 de mayo.

Pere Lluís Gomis, de 45 años, afiliado desde hace más de 20 años, ya fue Secretario Local en la pasada década y actualmente forma parte del equipo de gobierno tras ser en 2015 el número 3 en la lista del PSOE. Trabaja de ferroviario en FGV y es concejal de Fiestas y Cultura. Gomis concurrió junto a Vicent Vaello en las primarias para ser alcaldable, la cual ganó por una diferencia mínima.

Rueda de Prensa sobre la renuncia de Pere Lluís Gomis:

Fuí elegido como candidato a la Alcadía por la mayoría de los compañeros y compañeras en el proceso de primarias en Octubre de 2018 y a partir de ese momento, recibí un mandato: intentar recuperar el espacio social perdido y colocar al PSPV-PSOE de El Campello en el lugar que política e históricamente le corresponde, y aumentar nuestra representación municipal en el Ayuntamiento. Con este fin, me puse en contacto con vecinos y vecinas, entidades, y
asociaciones asentadas en el municipio para recabar ideas y propuestas programáticas y confeccionar una candidatura nueva, joven y con experiencia, que fuera capaz de remontar los malos resultados que elección tras elección hemos ido cosechando. Un amplio y nutrido grupo de personas, que combina juventud, preparación e imagen, con el cual recabar el máximo respaldo social a nuestro proyecto socialista para El Campello. Y estar en condiciones de recuperar la ilusión de los votantes que por distintos motivos habían elegido anteriormente otros proyectos de izquierda.

Personalmente sigo creyendo en que el proyecto de regeneración que perseguimos para nuestro país es trasladable a El Campello, siendo las bases: la renovación y la recuperación de nuestra identidad, la cual ha incidido en la vida
de nuestros vecinos durante más de dos décadas, no resignándonos a seguir instalados en la mera supervivencia institucional y poder llegar a ser, con diferencia, la primera fuerza política de la izquierda en El Campello.

A pesar de un proceso local de listas abiertas, lleno de lagunas y desinformación, con un incremento inesperado del censo; correspondía cumplir con las directrices orgánicas para la conformación de la candidatura dando así el soporte orgánico y la fuerza requeridos por el último Congreso Federal. Por lo que una vez conocidos los resultados, como candidato elaboré una propuesta de candidatura que consideraba necesaria para El Campello, una candidatura integradora, capaz de afrontar con garantía y solvencia las próximas elecciones municipales.

Al no tener el respaldo de parte de la Ejecutiva Local, ésta se trasladó a los órganos superiores.
Una vez conocida la resolución consideramos que la lista propuesta no reúne los compromisos y requisitos del nuevo proyecto que me comprometí a liderar y que siempre hemos defendido: confianza, renovación, preparación, conocimiento del territorio e imagen.
Un proyecto que nació desde la ilusión, la cercanía y la humildad, con el objetivo de servir al pueblo como herramienta útil y renovada en ideas y personas se ha visto truncado.
Los que me conocen saben que mi dedicación a la política nació de la vocación de servir al pueblo donde nací.
Sé que dejo huérfanos a muchos campelleros y campelleras que confían en mí como candidato a Alcalde, pero la dignidad, la honradez, la ética y, el compromiso con aquellos compañeros y compañeras que depositaron su confianza en mí, se merecen mi máximo respeto más allá de cualquier interés personal. Por lo que les comunico mi renuncia a la Alcaldía de El Campello por el Partido Socialista Obrero Español.
El pueblo de El Campello siempre me tendrá a su lado.

Y también el escrito de renuncia de la diputada María Jiménez:

Pere Lluís fue elegido en primarias, desde el primer momento en el que se postulo para liderar el futuro de nuestro partido, fue mi elección, mi candidato, es la persona en la que confiamos y que veíamos capaz de cambiar la deriva que había tomado nuestro partido. Este candidato recién elegido acaba de presentar su dimisión para encabezar y liderar nuestro partido, como no puede ser de otra manera, comparto las razones de su renuncia por lo tanto y por responsabilidad política, yo también he decidido renunciar a formar parte de esta lista que se ha resuelto desde el comité federal.

En esta lista,yo era su número 2, y si nos hubieran movido intereses personales, seguiríamos pero no es así, a nosotros nos mueve un proyecto político serio y responsable, con garantías de éxito ya que contábamos con las personas para sacarlo adelante.

En mi opinión, el grupo municipal resultante de las elecciones, debería ser un grupo cohesionado, fuerte, y eso lo habría conseguido Pere, nuestro candidato, por lo que sin mas preámbulo, convencida de que las cosas se deberían haber hecho mejor, presento mi dimisión irrevocable.

EFECTOS INDIRECTOS

Ángel Sánchez
Opinión sobre: EFECTOS INDIRECTOS

La convocatoria de las elecciones autonómicas junto a las generales y, por lo tanto, la coincidencia de las locales con los comicios Europeos plantean, al menos en mi, algunas incógnitas.

La participación electoral ha mantenido una línea de continuidad que podría romperse: las elecciones autonómicas y locales, al haber coincidido siempre, han tenido, usando la terminología anglosajona, un efecto “bandwagon”, o lo que es lo mismo: la creencia en el votante de la previsión de los resultados. Si echamos un vistazo a los datos, quizá podamos ver con mayor claridad las correlaciones que podrían influir, tanto en la participación como en los resultados.

En las elecciones Europeas de 2014 la participación en nuestro municipio fue del 44,85%,en las Autonómicas 2015 la participación fue del 64,04%,en las locales 2015 la participación fue del 62,46% y en las elecciones generales 2016 la participación fue del 71,44%. Como se puede observar la “motivación” del voto en las Generales de 2016 fue casi diez puntos más que en las locales, pero en cambio las europeas fue 20 puntos inferior. Si nos atenemos a las coincidencias históricas, podemos observar que en las autonómicas que coincidieron en 2015 con las locales, la participación fue solo dos puntos superior. ¿Esto podría apuntar alguna tendencia?.

En cuanto a los partidos, es necesario señalar que la diferencia entre 2011 y 2015 es la aparición en escena de nuevas ofertas electorales: Ciudadanos y Podemos principalmente (en nuestro municipio Ciudadanos recoge el 16,04% de los votos en las elecciones europeas y el 13,66 en las locales, y Podemos, el 15,27 en las autonómicas y el 8,2 a la marca local de Podemos frente al 15,27 que se registra en nuestro municipio en las autonómicas).

La motivación podría ser una variable a tener en cuenta en la coincidencia de elecciones. La de autonómicas y locales en 2011 fue de 2 puntos a favor de las autonómicas ( 2011: 63,11 en las autonómicas frente al 61,9 de las locales. 2015: 64,04 de las autonómicas frente al 62,46 de las locales) aunque ésta diferencia es poco significativa si nos fijamos en las elecciones europeas ( que no había coincidido nunca con las locales). En 2009 participó el 48,57% y en 2014 (ya con la aparición de los dos partidos nuevos) del 44,85%. Vemos que la diferencia es, en el caso de las últimas celebradas, de 8 puntos menos que en las locales de las locales celebradas un año después.

¿Que tendencia tendrá la participación en la primera coincidencia de Europeas y Locales?. Podría darse un efecto arrastre con una posible disminución de la participación, aunque esto depende de otra variable, en éste caso, independiente a las locales: el resultado de Autonómicas y Generales. El resultado que obtengan los diferentes partidos y las posibilidades de formación de gobierno podrían tener un efecto directo.

En cuanto a los resultados de los partidos las incógnitas igualmente pueden ir asociadas a la participación y, como decía, ésta, asociada a la situación que se produzca en función del que los partidos hayan obtenido en Generales y Autonómicas.

Podríamos tomar como referencia los resultados que los dos partidos con mayor apoyo electoral en nuestro municipio obtuvieron en 2015 (PP y PSPV-PSOE). Ambos partidos obtuvieron en las Autonómicas dos puntos más que en las locales. Pero si los comparamos con los de las elecciones Europeas de un año antes podemos ver que la diferencia es, en el caso del PP de un punto menos en las locales ( Europeas 2014: 29,27, Locales 2015: 28,4), y en el PSPV-PSOE, casi cinco puntos menos ( Europeas 2014: 19,52, Locales 2015: 14,92). ¿Esto que podría significar?. Una hipótesis es que el resultado, con una participación más baja, beneficiaría cuantitativamente al PP al tener un electorado más fiel , y no así al PSPV-PSOE y otros partidos (Ciudadanos 3 puntos menos en las locales que en las autonómicas, Compromís, cuatro menos y Podemos casi 8 puntos menos)

Tanto la participación como la situación que propicien los resultados en cuanto a la formación de gobiernos y la consiguiente asignación de responsabilidades (tanto en caso positivo como en el negativo) influirán sin duda tanto en la asistencia a las urnas como al apoyo directo a cada candidatura. Los partidos locales tienen ante si un reto: movilizar a su electorado en un escenario local influenciado negativamente por la falta de motivación que las elecciones Europeas tiene en los y las votantes.

Pere Lluís Gomis: Me presento a las primarias del Partido Socialista como candidato a la Alcaldía.

El próximo domingo 28 de octubre los militantes socialistas debemos tomar una decisión
trascendental sobre el candidato del Partido Socialista a la alcaldía de El Campello y, con ello,
sobre la dirección que queremos tomar a la hora de afrontar las próximas elecciones
municipales.

El proceso de primarias del PSPV-PSOE supone una doble decisión de gran
importancia: cual será el candidato a la Alcaldía y con qué propuestas nos presentamos ante los
vecinas y vecinos.

Me presento a las primarias del Partido Socialista como candidato a la Alcaldía, no como un
objetivo ni un proyecto individual, sino como una tarea conjunta de todas y todos: militantes,
simpatizantes, vecinas y vecinos que creen en el progreso de nuestro pueblo. Y eso hace que sea
para mi un orgullo, pero también una gran responsabilidad.

Seguro que todavía podéis recordar que tras las elecciones de 2015, hicimos un ejercicio de
responsabilidad y generosidad: gracias a nuestro apoyo fue posible desalojar a la derecha del
gobierno municipal. No podíamos permitir que siguiera gobernando el partido más corrupto de
la democracia valenciana y española, ni aquí ni en la Generalitat. Pese a ser la segunda fuerza
política en número de votos, cedimos la Alcaldía, pues nuestro objetivo no era ocupar un cargo
sin más, sino propiciar un cambio de gobierno que seguimos considerando que era necesario
para El Campello.

La decisión fue valiente y difícil, pero estas decisiones nos hacen grandes a los socialistas. La
valentía es una de las cinco virtudes de las antiguas ciudades griegas. Es una virtud cívica, es
una virtud de la comunidad. Se es valiente buscando el beneficio y el bienestar del pueblo. Y
esta virtud quiero que sea una guía para mí que no olvidaré.

Las mujeres y hombres que militamos, que simpatizamos o que en alguna ocasión han confiado
su voto al Partido Socialista tenemos un objetivo común: que la derecha no vuelva a ganar las
elecciones. Y éste objetivo, nos obliga, desde la humildad, a trabajar para liderar un nuevo
proyecto progresista en El Campello.

Somos herederos de las políticas que modernizaron nuestro municipio: infraestructuras,
servicios y políticas llevan nuestras siglas. Por esto, soy de la humilde opinión que, con trabajo,
esfuerzo, y firmeza en nuestras convicciones, podemos, con el esfuerzo de todas y todos, seguir
siendo el motor para abrir caminos con el fin de mejorar las condiciones de bienestar y de vida
de las ciudadanas y ciudadanos de El Campello.

He pedido el apoyo de las y los militantes para iniciar una nueva etapa. Solo puedo ofrecer,
principios, esfuerzo y humildad. Mi experiencia, tanto en las labores de oposición como de
gobierno me dan una amplia perspectiva, y sobre los errores que hayamos podido cometer
debemos reflexionar de forma colectiva para poder afrontar un futuro común, con la actitud
positiva de un pueblo que cree en su futuro.

Quiero animar a todas y todos a celebrar esta jornada de democracia interna, en la que además
de elegir un candidato a la Alcaldía, abrimos las puertas de nuestro partido a la participación, a
las propuestas, para poder realizar, desde el gobierno, las políticas de progreso que las y los
ciudadanos identifican con el Partido Socialista.

Espero contar con el apoyo de la militancia, pero sea cual sea la decisión, siempre estaré
agradecido por la confianza recibida por mi partido y la gente que siempre ha confiado en
nosotros, las y los socialistas

Pere Lluís Gomis Pérez

Campaña a la vista.

Angel Sánchez
Opinión sobre: Campaña a la vista.

Los calores del verano parece que provocan que olvidemos que, a la vuelta de unos pocos meses, la legislatura afrontará su recta final y caminaremos hacia una nueva convocatoria electoral. En éste contexto, creo que puede ser interesante intentar introducir un elemento analítico de cara a establecer un marco mínimo desde el cual debatir sobre cómo será la campaña y los porqués de los argumentos que en ella tendrá que valorar la ciudadanía para decidir su voto.

Evidentemente, lo ideal sería contar con herramientas de análisis que nos permitiesen anticipar algunas hipótesis, pero si por algo parece caracterizarse “nuestro” sistema de partidos local es por desdeñar el uso de instrumentos de análisis de la opinión pública. De ahí que únicamente podamos teorizar sobre alguno de los factores que sin duda tendrán relevancia, prácticamente desde ya.

La ciudadanía en nuestro municipio, al igual que en otros de nuestro entorno, ¿porqué vota lo que vota o incluso porqué no vota?. Los efectos de las elecciones periódicas son diversos, y todos ellos relevantes aunque no sean demasiado evidentes. Cuando hablamos de democracia, de forma tácita se hace en un plano prescriptivo: lo que nos gustaría o lo que debería ser. La democracia representativa tiene unos efectos determinados ampliamente estudiados y contrastados. Generando participación, expresa en votos las preferencias políticas, se selecciona, en función de esas preferencias a los cargos que nos representarán reflejando el pluralismo político, genera una legitimidad de origen y establece unas mayorías para la formación de gobierno, entre otras funciones. Evidentemente esta relación es, si se quiere minimalista, porque la democracia es algo más, y así se ha puesto de manifiesto en las últimas convocatorias electorales con la emergencia de exigencias de mayor y mejor democracia, algo que personalmente no tengo claro que los partidos locales tengan claro: quizá esperan a que la “marea” crítica con el sistema (fundamentalmente el de los partidos políticos, tanto tradicionales como “nuevos”) se vaya disolviendo, algo que, además de improbable tampoco sería deseable. Pero sigamos con las reflexiones sobre la campaña venidera.

Las elecciones sirven también para valorar y juzgar al gobierno y a la oposición: que se ha hecho y que no, cual ha sido el nivel de cumplimiento, no solo del programa, sino de esos principios que se supone que son guía de la acción política, etc. Pero, la ciudadanía, ¿que juzga?, ¿políticas y propuestas o resultados?. En muchas ocasiones no todas las políticas pueden ser elemento de juicio, pues la interdependencia institucional condiciona el marco competencial y presupuestario. De ahí que el argumento de “la influencia externa, o la culpa externa” será, con toda seguridad, un argumento de campaña, pues de hecho la lo está siendo. Pero a éste factor externo también se encomiendan los partidos políticos locales como argumento electoral positivo, y sobre esa idea voy a continuar mi reflexión.

La actividad en materia de comunicación política puede enmarcarse en mi opinión en una mera estrategia propagandística limitada, pues los medios de información de referencia local ( prensa gratuita y radio privada local) han sido utilizados, además de forma desigual, de forma mínima. Que decir de la estrategia en internet, donde la propaganda ha anulado las posibilidades de interacción institucional que ofrecen las nuevas tecnologías. Mi conclusión es que los partidos locales con referencia estatal o autonómica se encomiendan a otra faceta de ese factor Externo: el tirón de las tendencias definidas por la marca en el ámbito estatal. Eso significa que si la marca está al alza, si se han producido eventos que hayan situado en la primera plana o en las primeras líneas de las redes a la marca, se espera la influencia positiva directa en la decisión del elector local.

Evidentemente, en un contexto político y social en el que las referencias personales han decaído como elemento decisivo y la influencia mediática juega un importante papel en la decisión coyuntural y los estados de opinión, encomendarse a ese factor externo es un recurso. Pero considero que es empobrecer la política local que los representantes políticos renuncien a crear e incluso ampliar el apoyo social, no al margen, pero si desde la complementariedad a los avatares políticos generales.

No estamos lejos del momento en el que debamos valorar y asignar responsabilidades, tanto en positivo como en negativo. Y pese a que es un ejercicio difícil dado el escenario local, creo que merece la pena un ejercicio de racionalidad donde el costo y los beneficios del voto, no solo en su aspecto económico, sino también respecto a la capacidad de influencia en la política, nos coloque en situación de empezar a reflexionar sobre quien merece nuestro apoyo y quien nuestra reprobación.

QUÉ VAMOS A ELEGIR?

Angel Sánchez
Opinión sobre primarias PSOE

El proceso de primarias que está en marcha prácticamente desde los acontecimientos del 1 de octubre se ha polarizado de tal manera que, en mi opinión, se están confundiendo tiempos y procesos.

Es evidente que la confrontación ha relegado al debate: no hay espacio para la deliberación. Los argumentos de los polos se basan en emociones más que en razones. No quiero decir que las razones que se esgrimen no partan de un argumento legítimo, sino que esos argumentos legítimos están cargados de emociones contenidas a las que los acontecimientos del Comité Federal del uno de octubre dio razón de ser.

En el seno del PSOE han subsistido diferentes perspectivas, diferentes enfoques. La transición que el partido realizó en la década de los setenta era necesaria y así se demostró con los resultados electorales del 82 ( de un 30% a un 48%). Pero las carencias se han puesto de manifiesto en la actual crisis con una virulencia que parte la combinación de factores endógenos y exógenos: los endógenos, la estructura de élites sobre las que se ha construido la organización donde la militancia ha jugado un papel gregario. Los exógenos son fruto de los propios cambios y transformaciones de una sociedad más exigente con la democracia; como algo más que un procedimiento de selección de representantes. La emergencia de las comunicaciones y la tecnología ha permitido a la ciudadanía recuperar el terreno de la discusión, la autoorganización y la exigencia de responsabilidades, algo que no supo leer el partido con la suficiente diligencia y compromiso.

Lo que aconteció el uno de octubre, con una estrategia definida por las estructuras tradicionales del partido, provocó un rechazo social y de la afiliación que cristalizó en la figura del ex Secretario General que, pese a los claroscuros de su gestión política e institucional, ha enarbolado una bandera emotiva que ha aglutinado a muchos y muchas. Enfrente, como decía, la posición más tradicional de una candidata apoyada por dirigentes y militantes. Unos, por ver la continuidad de una estructura que «les» ha funcionado. Los otros, por considerar que el papel hegemónico institucional y político debe y puede recuperarse. Parece evidente que ambas posiciones parten de un sentimiento, de un cúmulo de necesidades emotivas: el papel político y hegemónico no es posible recuperarlo en una sociedad que ha cambiado respecto a la que se toma como referencia

Y en esta situación, ¿Que vamos a elegir?. El escenario diseñado por las opciones en principio mayoritarias es bipolar: dos programas. ¿Dos programas?. En mi opinión se parte de una falacia: no se elije un programa, sino una persona, un talante, una voluntad. El tiempo del programa tocará en el Congreso, donde la militancia, de forma democrática, decidirá a través del debate del documento político (ponencia política) cual es el proyecto, cuales las prioridades y cuales las líneas a seguir, no solo hacia la sociedad, sino hacia la propia organización: qué tipo de organización, qué tipo de participación, qué equilibrios en los órganos de dirección, etc.

Los candidatos y la candidata deberán, en todo caso, plantear sus líneas programáticas como enmiendas al documento político que será debatido en las agrupaciones y el congreso para concretar ese supuesto proyecto y exponerlo a la militancia, sea cual sea su adscripción en éstas primarias.

Creo que lo que elegimos es un mediador; una persona que consiga concitar la confianza suficiente como para integrar las diferentes sensibilidades a nivel orgánico, coordinando la expresión pública de las propuestas políticas a través de los grupos institucionales y las casas del pueblo en una apuesta clara por la deliberación, lo que significa que los argumentos son válidos vengan de donde vengan.

Si elegimos una dirección que represente a un sector, en un ejercicio de simplificación de la democracia (si la sociedad española ha cambiado, se ha convertido en más plural, diversa y compleja, ¿porqué el partido debe ser diferente si somos o queremos ser la expresión mayoritaria de esa sociedad que queremos cambiar y mejorar?) lo que conseguiremos es la ruptura definitiva de nuestro centenario partido.

No pasa nada porque el PSOE desaparezca: tantas instituciones sociales, políticas, culturales han cambiado o simplemente han desaparecido sustituidos por otras. La pregunta que debemos hacernos es: ¿es necesario el PSOE para la sociedad?. Si la respuesta es si, debemos elegir al mejor mediador, y éste en mi opinión no es otro que Patxi López, cuyo planteamiento ha sido desde el primer momento unir a un partido fracturado.

Pero, si no superamos la dinámica frentista basada en «y tu qué» o el «y tu más», no será posible un escenario de acuerdo e inevitablemente iremos a un enfrentamiento más allá de quien gane el proceso de primarias…

La campaña toca a su fin.

OPINIÓN
ÁNGEL SÁNCHEZ

La campaña toca a su fin. Habrá sido útil si los objetivos se han concretado en las urnas en función de los objetivos que cada organización o candidatura tenía. Lo que sí es cierto es que no pasará a la historia aunque los resultados electorales posiblemente si. Y serán históricos, para unos en sentido positivo y para otro no tanto, aunque el balance de los resultados, sean los que sean, se podrá concretar si el objetivo de formar gobierno se consigue. Para ello, con toda probabilidad se precisará, al igual que tras el 20D, de un acuerdo entre varios e incluso diferentes actores políticos, algo que no fue posible peroo que se presenta como una urgencia a partir del día 27.

Mi intención no es analizar la campaña, ni analizar los argumentos que se han utilizado, ni si los augurios demoscópicos se han concretado. Mi intención es reflexionar sobre posibilidades que pueden darse el mismo 26 de junio una vez conocido el recuento de voluntades expresadas por la ciudadanía en las urnas.

Parece ser ( así lo indican las encuestas) que el PP será el partido más votado. Pero pese al discurso manipulador de la derecha sobre la “coherencia” o el sentido común de que sea la formación más votada la que gobierne, nuestro sistema político atribuye esta responsabilidad a quien más apoyos parlamentarios consiga reunir, algo que no parece que el actual gobierno pueda lograr a la vista, como decía, de los datos sobre intención de voto: la derecha y el centro derecha no llegarán a sumar los suficientes diputados para formar gobierno en solitario. Igualmente parece que la “gran”coalición tampoco será posible, pese al deseo de muchos ( la derecha y el centro derecha por un lado, y la izquierda alternativa como “solución” a su ambición por ocupar el espacio político socialdemócrata de forma definitiva). Seguramente, el escenario será muy parecido al que se dió tras el 20D. ¿Entonces, pasarán los meses y tendremos unas nuevas elecciones?. En mi opinión no. Y no porque sea un deseo personal, sino porque prácticamente todas las formaciones politicas llamadas a desempeñar un papel protagonista en la próxima legislatura así lo han afirmado y, sobre todo, porque creo que la sociedad, ni soportaría ni consentiría una situación como la pasada.

Pero, volviendo a “lo posible” ( que no lo deseable, al menos para mi, pero desde la certeza y la conciencia de que lo deseable deberá modularse en función de los equilibrios que las urnas decidan), ¿qué escenarios podemos encontrarnos?.

Un primer escenario ( descartado al PP y la gran coalición, en principio), podría ser el que configuran los datos de las encuestas pre electorales. Que Unidos Podemos obtenga más diputados que el PSOE. En éste caso, la decisión del PSOE estará condicionada por el debate interno que se produciría con toda seguridad. El candidato y Secretario General, tal y como lo ha manifestado, daría un paso atrás, anticipando el debate sobre la sucesión y provocando un relevo en la cabeza del grupo parlamentario. La dimisión del Secretario General propiciaría la designación de una comisión gestora y una portavocía provisional en el parlamento. Dependiendo de, si la gestora consulta a las bases o toma el camino más conservador, se podrá ver o el apoyo a la investidura de Pablo Manuel Iglesias o quizá la de Mariano Rajoy en caso de abstención ( y acuerdo de éste con Ciudadanos).

En mi opinión ( insisto, dentro de las alternativas posibles), una decisión que permitiría, en el hipotético caso de que Unidos-Podemos obtenga más diputados que el PSOE, que la socialdemocracia emprendiera el camino de la reconstrucción del proyecto, sería apoyar la investidura y dejar gobernar a Unidos-Podemos con sus aliados, quedándose los representantes socialistas en la oposición. En caso de que el PP y Ciudadanos lleguen a un acuerdo y el PSOE se abstuviese, la reconstrucción será prácticamente imposible.

En el caso contrario ( que el PSOE obtuviese mayor representación), creo que Unidos-Podemos haría exactamente lo que yo planteaba como alternativa para el PSOE: dejar gobernar a los socialistas con el acuerdo con Ciudadanos. Esto situaría a Podemos en un lugar privilegiado: el liderazgo parlamentario de la izquierda pues el desgaste de un gobierno minoritario es algo más que sabido y comprobado. Esta opción es la que, en mi opinión, debería haber adoptado Podemos, pero el ansia del “sorpasso” le impidió analizar el escenario a medio plazo. Esto, y el cálculo de que la suma del millón de votos de IU y la fagocitación de ésta organización por Podemos, le situaría en una posición privilegiada para adelantar, por fin a la socialdemocracia, objetivo que desde que Anguita hablase hace años del “sorpasso” persigue la izquierda alternativa.

De lo que si estoy convencido es que, ya sea la opción del PSOE o de Unidos-Podeos, será una legislatura corta e inestable, llena de tensiones y debates que serán una prolongación del actual debate electoral y político por ocupar espacios desplazando a otros. El tacticismo y la estrategia seguirán primando. La cuestión está en si los partidos y, principalmente su militancia, serán capaces de estar a la altura y congeniar la táctica con el interés general, algo tan mencionado como olvidado.