Pascual Rosser

El Mirador del Príncipe

Opinión. Pascual Rosser Limiñana

El Mirador del Príncipe

Opinión. Pascual Rosser Limiñana

El Mirador del Príncipe está en un lugar privilegiado. Bañado por el Mediterráneo, que le hace frente. Después de la escuela de vela del Real Club de Regatas de Alicante. Y de la pequeña cala de la Sangueta, donde muchos hacen sus “altares” con piedras de los cantos rodados y otros se aventuran a darse un baño. Con la Serra Grossa y la Cantera a sus espaldas, cerca del Mirador del Malpás y de la playa de la Albufereta.

Desde su atalaya se ve el amplio mar. En esta mañana soleada de sábado vemos a deportistas de kayak, óptimis, sup, veleros, navegar por sus tranquilas aguas. Parecen un lago, pero sólo lo parecen. Estas se rizan, se encrestan y remueven cuando sopla levante o lebeche.

Desde su balconada de hierro se ven las boyas del canal destinado a los nadadores que se entrenan para sus competiciones en travesías de aguas abiertas, y para cualquiera que quiera recorrer este tramo desde la escuela de vela citada hasta la playa de la Albufera o a la inversa, según sea su gusto.

De pie o sentado, desde el Mirador se ven los Cabos de la Huerta y el de Santa Pola. En medio, la bahía de Alicante y el amplio horizonte donde el mar se confunde con el cielo azul, con esta luz inmaculada de Alicante.

Este Mirador forma parte de la Vía Verde de la Cantera. Con la finalización de las obras de la doble vía subterránea por la Serra Grossa que conecta los apeaderos de la Sangueta con el de la Isleta, se libera este tramo del TRAM que iba por la costa. Donde antes había vías, ahora hay en amplio lienzo de tierra por donde caminar muy cerca del Mediterráneo uniendo la playa del Postiguet con la de la Albufereta.

Esta Vía Verde de la Cantera está proyectada para abarcar desde la antigua estación del Trenet de la Marina, y ahora del TRAM, hasta la calle Sol Naciente, junto a la Torre Vistamar (popularmente conocido como “el barco”), cerca del apeadero de la Isleta. Unos 1.400 metros de paseo sobre tierra dura en un entorno paisajístico extraordinario creando un corredor ciclo-peatonal accesible, seguro y público. Durante su trazado atraviesa cuatro túneles, dos de ellos muy cortos, y los otros dos más importantes con 85 y 320 metros cada uno. El más largo con respiradores y aperturas para facilitar la entrada de aire del exterior y de luz que ilumine el interior del túnel.

Esta Vía Verde es una actuación de la Consellería de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad de la Generalitat Valenciana con la que quiere recuperar para la ciudadanía un espacio público en la fachada marítima alicantina.