El Campello

MOMENTO DE CAMBIO

Vicent Vaello Giner Portaveu Grup Socialista Municipal

MOMENTO DE CAMBIO

Vicent Vaello Giner
Portaveu Grup Socialista Municipal
Secretari General PSPV-PSOE El Campello

Nuestro grupo jamás ha contribuido al ruido mediático. Nunca hemos participado en titulares de dimes y diretes. Nuestro trabajo se centra realizando políticas de progreso, primero en la calle y después en los despachos donde ejercemos nuestra responsabilidad política de luchar por el bien del pueblo. Por eso en esta ocasión, vemos necesario dirigirnos a los vecinos de El Campello.
El PSOE es un partido con vocación de gobierno, porque entendemos que los votantes depositan su confianza en nosotros para gobernar y llevar a cabo políticas constructivas encaminadas a facilitar el progreso de este pueblo.

A los progresistas no nos votan para ser muletas del PP y mucho menos para sostener a VOX en los gobiernos.
Nuestros votantes saben que se hace todo lo posible por alcanzar acuerdos en beneficio de la gobernabilidad y siempre hemos sido leales con el sentir de todos ellos. Trabajando desde la oposición, hemos propuesto y apoyado todas las propuestas que han sido en beneficio del pueblo, sin importar las siglas políticas protagonistas de esas ideas, y hemos desaprobado otras muchas que entendíamos no reunían las condiciones de ser apoyadas por coherencia con nuestras ideas ni con lo que ellas representan y mucho menos con las formas y maneras utilizadas.

Se ha trabajado con ahínco en la unidad y fraternidad de la izquierda en este pueblo y nos hemos encontrado con representantes de otros partidos con un sentido de responsabilidad similar al nuestro, con diferentes puntos de vista sobre cómo abordar los problemas de los vecinos, pero manteniendo en todo momento la mirada desde y hacia el buen progreso. Se han aunado esfuerzos por el bien común que no es otro que el bien de El Campello y es gracias a esa altura de miras que se ha conseguido hacer frente en varias ocasiones a los desvaríos de la derecha.

La misma altura de miras que en legislaturas anteriores nos ha llevado a apoyar aquellos gobiernos que pudieran representar las ideas pertinentes para enfocar el progresismo necesario para el municipio de El Campello.

En mayor o menor medida, cada uno con sus concejales, hemos trabajado desde la oposición por defender nuestras siglas y con ello las políticas por las que nos votaron. Cuando la gente deposita su voto en las urnas lo hace con la convicción de que está votando para ser representado por personas que defenderán sus intereses desde el primero hasta el último minuto de legislatura. Confían en que esas personas que se ponen al frente de esos proyectos trabajarán por lograr sus objetivos políticos, o al menos aquellos que más se aproximen, sin horarios ni fechas reducidas, esperan que sus políticos nunca tiren la toalla ante adversidades ni abandonen sus responsabilidades con una encogida de hombros.
¿En qué momento puede un representante político decidir dejar de ejercer como tal y romper el compromiso con sus votantes?

¿cuándo está legitimado este político a dejar de luchar por su pueblo?
¿a mitad de legislatura?
¿a un año vista?
¿a diez meses vista?
¿En qué momento puede tirar la toalla, cuando se canse?
¿o cuando se acobarde?
¿o cuando le apetezca cambiar la intención de voto de sus representados y convertirlos en el único apoyo del PP y Vox?

Un político es el representante y la voz de sus votantes y es su deber anteponer los intereses de todos ellos y envainarse egos personales cuando estos contravienen la palabra dada. Los cargos van y vienen, hoy estás y mañana no, pero tu palabra y tus acciones siempre quedan.

El cargo es honorable si la persona responsable lo es; y es deplorable si la persona carece de honestidad.
Como familias de El Campello, nuestro compromiso es con el pueblo ante todo y es, a través de unas siglas políticas, como podemos mejorar la vida de nuestros vecinos. Unas siglas que representan unas líneas de actuación por las que somos reconocidos y jamás debemos traicionar la confianza depositada en ellas y mucho menos convertirnos en cómplices de nuestros adversarios políticos cuando éstos están destruyendo aquello por lo que creemos y lo conseguido por nuestros antecesores.

En El Campello tenemos el peor gobierno de derechas de la democracia. Un gobierno del que todos hemos coincidido que es caótico, con una paralización total y absoluta y está agotado.

Todos los campelleros y campelleras están siendo testigos impotentes de la nefasta gestión que se está realizando, todos estamos sufriendo la paralización de nuestro ayuntamiento y los partidos de la oposición somos los primeros que hemos aparcado diferencias y nos hemos sentado a trabajar todos juntos para acabar con esta losa que oprime a nuestro pueblo. Un único objetivo hemos tenido encima de la mesa: desalojar a los representantes de PP y Vox de nuestro gobierno y emprender un nuevo rumbo que nos saque de esta debacle.

Hemos conformado un nuevo equipo donde todos participan con responsabilidades orgánicas y cada partido contribuye con sus mejores perfiles para ocupar las concejalías o grupos de trabajo. Ninguno de nosotros ha puesto líneas rojas para romper esta unidad, ninguno ha hecho valer su opción política para ir a la contra, más bien al contrario, cada uno se compromete a trabajar por sus líneas políticas desde un grupo cohesionado, porque son más las cosas que nos unen que las que nos separan.
Somos conscientes del poco tiempo que tenemos y de que pronto entraremos en campaña, y llegado el momento todos defenderemos nuestras siglas, pero hoy lo que toca es la unión fraternal de todos para acabar con este desastre de gobierno.

Diez meses.

Casi un año en el que se puede hacer mucho, se debe hacer mucho.

No tiraremos la toalla, no nos encogeremos de hombros, esta oposición está más activa que nunca, queremos y debemos tomar las riendas del compromiso de la dirección en nuestro ayuntamiento y salvar lo que queda de legislatura porque no hay tiempo que perder, el pueblo lo está pidiendo a gritos.
Es momento de cambio.