Campaña a la vista.

Angel Sánchez
Opinión sobre: Campaña a la vista.

Los calores del verano parece que provocan que olvidemos que, a la vuelta de unos pocos meses, la legislatura afrontará su recta final y caminaremos hacia una nueva convocatoria electoral. En éste contexto, creo que puede ser interesante intentar introducir un elemento analítico de cara a establecer un marco mínimo desde el cual debatir sobre cómo será la campaña y los porqués de los argumentos que en ella tendrá que valorar la ciudadanía para decidir su voto.

Evidentemente, lo ideal sería contar con herramientas de análisis que nos permitiesen anticipar algunas hipótesis, pero si por algo parece caracterizarse “nuestro” sistema de partidos local es por desdeñar el uso de instrumentos de análisis de la opinión pública. De ahí que únicamente podamos teorizar sobre alguno de los factores que sin duda tendrán relevancia, prácticamente desde ya.

La ciudadanía en nuestro municipio, al igual que en otros de nuestro entorno, ¿porqué vota lo que vota o incluso porqué no vota?. Los efectos de las elecciones periódicas son diversos, y todos ellos relevantes aunque no sean demasiado evidentes. Cuando hablamos de democracia, de forma tácita se hace en un plano prescriptivo: lo que nos gustaría o lo que debería ser. La democracia representativa tiene unos efectos determinados ampliamente estudiados y contrastados. Generando participación, expresa en votos las preferencias políticas, se selecciona, en función de esas preferencias a los cargos que nos representarán reflejando el pluralismo político, genera una legitimidad de origen y establece unas mayorías para la formación de gobierno, entre otras funciones. Evidentemente esta relación es, si se quiere minimalista, porque la democracia es algo más, y así se ha puesto de manifiesto en las últimas convocatorias electorales con la emergencia de exigencias de mayor y mejor democracia, algo que personalmente no tengo claro que los partidos locales tengan claro: quizá esperan a que la “marea” crítica con el sistema (fundamentalmente el de los partidos políticos, tanto tradicionales como “nuevos”) se vaya disolviendo, algo que, además de improbable tampoco sería deseable. Pero sigamos con las reflexiones sobre la campaña venidera.

Las elecciones sirven también para valorar y juzgar al gobierno y a la oposición: que se ha hecho y que no, cual ha sido el nivel de cumplimiento, no solo del programa, sino de esos principios que se supone que son guía de la acción política, etc. Pero, la ciudadanía, ¿que juzga?, ¿políticas y propuestas o resultados?. En muchas ocasiones no todas las políticas pueden ser elemento de juicio, pues la interdependencia institucional condiciona el marco competencial y presupuestario. De ahí que el argumento de “la influencia externa, o la culpa externa” será, con toda seguridad, un argumento de campaña, pues de hecho la lo está siendo. Pero a éste factor externo también se encomiendan los partidos políticos locales como argumento electoral positivo, y sobre esa idea voy a continuar mi reflexión.

La actividad en materia de comunicación política puede enmarcarse en mi opinión en una mera estrategia propagandística limitada, pues los medios de información de referencia local ( prensa gratuita y radio privada local) han sido utilizados, además de forma desigual, de forma mínima. Que decir de la estrategia en internet, donde la propaganda ha anulado las posibilidades de interacción institucional que ofrecen las nuevas tecnologías. Mi conclusión es que los partidos locales con referencia estatal o autonómica se encomiendan a otra faceta de ese factor Externo: el tirón de las tendencias definidas por la marca en el ámbito estatal. Eso significa que si la marca está al alza, si se han producido eventos que hayan situado en la primera plana o en las primeras líneas de las redes a la marca, se espera la influencia positiva directa en la decisión del elector local.

Evidentemente, en un contexto político y social en el que las referencias personales han decaído como elemento decisivo y la influencia mediática juega un importante papel en la decisión coyuntural y los estados de opinión, encomendarse a ese factor externo es un recurso. Pero considero que es empobrecer la política local que los representantes políticos renuncien a crear e incluso ampliar el apoyo social, no al margen, pero si desde la complementariedad a los avatares políticos generales.

No estamos lejos del momento en el que debamos valorar y asignar responsabilidades, tanto en positivo como en negativo. Y pese a que es un ejercicio difícil dado el escenario local, creo que merece la pena un ejercicio de racionalidad donde el costo y los beneficios del voto, no solo en su aspecto económico, sino también respecto a la capacidad de influencia en la política, nos coloque en situación de empezar a reflexionar sobre quien merece nuestro apoyo y quien nuestra reprobación.

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About: Juan Guill

Fundador y administrador de Radio El Campello.

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