Cae una red en El Campello que estafó cinco millones a través del teléfono

Los cabecillas son dos hermanos de el municipio alicantino de El Campello.
Hay once detenidos, entre ellos, los cabecillas, dos abogados y dos asesores fiscales.

unlimited_300x247Los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil pronto se dieron cuenta de que no estaban ante una estafa telefónica al uso. Lo que tenían delante era mucho más. Alicante fue el punto de partida, concretamente El Campello.

En este municipio dos hermanos habían creado la sociedad que, según la investigación, ha estafado a más de un millón de personas en España y se ha embolsado cinco con esta práctica fraudulenta que ejecutaban desde el año 2005. Un juzgado alicantino ha comandado la macroinvestigación desde que se inició en el año 2012 y ha rastreado un notable número de cuentas corrientes.

Hay once detenidos, entre ellos, los dos cabecillas de la trama. Los agentes también han arrestado a dos abogados en valencia y a dos asesores fiscales. Alicante ha sido el epicentro de la operación policial, dado que la sede de la empresa estaba en el centro de la ciudad, concretamente en la calle Maisonnave, tal como apuntaron fuentes de la investigación. En la Comunidad Valenciana se han ejecutado un total de ocho entradas y registros entre la capital alicantina, Valencia y Elche donde se han intervenido vehículos de alta gama, joyas de gran valor, dinero.

Asimismo, los investigadores se han incautado del material informático utilizado en el centro de operaciones donde almacenaban los datos con toda la información de usuarios estafados y de las campañas fraudulentas que utilizaban. La red realizaba fraudes en servicios de SMS Premium de forma masiva.

Para ello, enviaba mensajes SMS a un gran volumen de números de teléfono con un texto que captaba la atención de diversos colectivos, como por ejemplo, el de ciudadanos en situación de desempleo a los que remitían el siguiente mensaje: «Ponte en contacto conmigo para la segunda entrevista de trabajo», u otras diversas frases de engaño dirigidas a otros grupos.

Cada vez que un usuario respondía a estos mensajes, se les cobraba un importe cercano a 1,50 euros por mensaje, sin que existiera ni entrevista laboral ni persona conocida alguna interesada en ese falso contacto. Por otro lado, la organización obtenía gran cantidad de tráfico de SMS de cientos de miles de usuarios que confundidos y engañados respondían a los mensajes creyendo que estaban tratando con alguien conocido, o pensando que podrían optar a una oportunidad en el mundo laboral.

Al frente de dichas empresas se hallaban numerosos testaferros que percibían dinero solamente por constar como administradores, sin ejercer realmente labor alguna, sirviendo de «pantalla» a los verdaderos directores del grupo criminal. Igualmente la red contaba con un centro de operaciones desde el cual se enviaban y recibían los SMS, y en el que trabajaban varias personas encargadas de responder a cada mensaje enviado por las víctimas.

La función de estos trabajadores consistía en captar la atención de las víctimas para que continuaran respondiendo por SMS. Para ello, no dudaban en derivar la conversación a terrenos distintos a la entrevista original, como por ejemplo a supuestos intereses sexuales, empleando para este fin o a personajes ficticios ideados para tal finalidad.

Estos trabajadores, todos españoles, se correspondían con personas en situación de precariedad económica y laboral explotados por la organización, estando permanentemente controlados con cámaras de seguridad y obligados a responder a los mensajes de las víctimas, utilizando gran cantidad de engaños ideados por los responsables de la red criminal, en pos de seguir obteniendo nuevos beneficios económicos.

Además, el grupo criminal ideaba constantemente nuevas formas para mejorar su estafa, habiéndose detectado que planificaban el desarrollo de mensajes a través de la aplicación Whatsapp que enlazaban a suscripciones de SMS Premium.

Algunas de las víctimas llegaban a detectar las estafa cuando comprobaban en los buscadores de Internet el número de teléfono desde donde recibían los SMS pudiendo corroborar que eran victimas de estas campañas fraudulentas.

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About: Juan Guill

Fundador y administrador de Radio El Campello.

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