Cs’ El Campello: “Debemos contarle a la gente que somos uno de los pueblos con mayor historia del Mediterráneo”

Jesús Garrido, concejal Cs El Campello apuesta por un “Monográfico sobre El Campello, Historia y Arqueología”, a través del MARQ de Alicante.

El Campello, jueves 31 de mayo de 2018. El edil de Ciudadanos (Cs) de El Campello afirma que “España, por su situación estratégica a lo largo de los siglos, ha estado en contacto con innumerables civilizaciones”, por lo que podemos afirmar que el Mediterráneo español ha sido y es un crisol de culturas, algo que nos enriquece como pueblo.
En una iniciativa para relanzar la historia viva que El Campello realmente constituye, el edil de Ciudadanos comenta que “somos uno de los municipios más antiguos de esta parte del Mediterráneo, con lo que queda constancia de todas las culturas que han pasado por aquí, desde pueblos de la Edad de Cobre, íberos, púnicos, griegos, romanos, etc.” y tras un periodo en el que poca constancia tenemos de posibles asentamientos llegamos a la Edad Moderna, con algunos vestigios de torres de vigía o torres defensivas y alguna villa, como es la conocida Villa Marco.

Es, sin duda, “una historia que bien puede ser contada en el MARQ de Alicante y que relanzará la reputación interés sobre nuestro municipio”.

Esta iniciativa, que ya ha sido iniciada en otras poblaciones como, Villajoyosa, Calpe o Santa Pola, es, a juicio de Garrido, “una oportunidad de gran beneficio puede para el pueblo, de cara a dar a conocer las bondades de nuestro municipio tanto a nivel cultural como turístico”.

El objetivo de acercar a un público más general y sobre todo a los vecinos de El Campello parte de su historia y patrimonio, podría incluir actos como la organización de excursiones y visitas, y sobre todo enfocarse en los centros de enseñanza, para, en palabras del edil, “acercarles así al conocimiento histórico de la población, haciendo talleres relacionados con las artes ancestrales típicas de su localidad, entre las que sin duda destacaría sobre todas las demás, el noble arte la pesca.”

¿Acuerdos imposibles?

Angel Sánchez
Opinión sobre: ¿Acuerdos imposibles?

Aunque quizá la pregunta pertinente sería: ¿porqué no se ha sido capaz de aprobar ni un presupuesto municipal a lo largo de la legislatura?. Creo que sería interesante que, partiendo del actual contexto, fuéramos capaces de dar respuesta a esa pregunta que, pese a parecer meramente instrumental o incluso tendenciosa, encierra una duda que creo que compartimos más de uno y de una.

El gobierno municipal cambia en 2015. Tras más de veinte años de gobierno de la derecha ( en solitario o con acuerdos con otra fuerza política), en mayo de 2015 la ciudadanía decide repartir sus preferencia, eligiendo representantes municipales entre siete de las nueve candidaturas presentadas. Y, a diferencia de otras ocasiones donde el “juego” se dilucidaba con una coalición mínima ( de dos), en ésta ocasión son necesarios, como mínimo tres actores en un escenario más complejo ( en la legislatura de 2011 obtuvieron representación las seis formaciones que presentaron candidatura: PP (7), PSPV-PSOE(6), Esquerra Unida(1), Compromis(2), Decido(1) e Iniciativa(1), en la de 2015: PP(7), PSPV-PSOE(3), Ciudadanos(3), Compromis(3), Esquerra Unida(2), Partido del Campello (2), Democrates (1). Desde los partidos con representación la interpretación de los resultados, y así lo declaran todos, incluido el actual Alcalde en su discurso de investidura, es : dialogo y acuerdo. Pero, ¿quién ha estado dispuesto a dialogar con quien y de qué?

La premisa del “mandato” propicia un acuerdo sustentado en once votos provenientes de cinco candidaturas. Pero la lectura de ese “mandato” es relativo, por dos cuestiones: el documento de mínimos pasa a ser irrelevante y uno de los socios es expulsado de la coalición. Esto propicia un gobierno en minoría que llega hasta la actualidad. Pero, ¿qué debe hacer un gobierno en minoría si pretende sacar adelante al menos alguna propuesta política?. Pues eso: dialogar, negociar, acordar. Pero parece ser que ninguna de esas tres palabras han sido argumento para el actual gobierno como responsable de liderar las políticas y, consiguientemente, el resultado es que por tercer año los presupuestos sobre los que se trabajará, con el proyecto político que se gestionará el municipio es el del PP de 2014

¿Era posible el acuerdo?. En mi opinión, si, pero era necesario un esfuerzo, no solo negociador, sino de reconocimiento de legitimidad: cualquier grupo tiene legitimidad para intentar incluir propuestas. Por consiguiente, un método que podría haber sido utilizado era el puramente cuantitativo: cada grupo presenta propuestas en un proceso abierto, se debaten abierta y con difusión pública, se priorizan y, finalmente se establece un mecanismo para su inclusión o no en el presupuesto: en función del porcentaje de representación de cada cual. ¿Posible?, si, pero irreal. Evidentemente, sí se debería haber abierto un procedimiento oficial, con fechas y plazos para presentar, tanto el borrador de presupuesto como las enmiendas, así como una fecha para su debate plenario. En éste contexto, el esfuerzo negociador, si el gobierno se consideraba realmente “de cambio”, podría haber sido doble: por un lado convencer y aceptar propuestas de otros grupos y por otro, a través de un proceso de explicación pública cuyo objetivo fuera sumar complicidades sociales que asegurasen, además de una posición legítima legalmente, una legitimidad con ratificación social.

La política democrática tiene una característica que la engrandece: la temporalidad. Esto es: que cada cuatro años, la ciudadanía tiene la obligación y el derecho de juzgar a los gobernantes y, si así lo considera, cambiarlos. Y ésta característica debería haber estado presente, propiciando acuerdo de alcance, como mínimo, de medio plazo.

Ahora, en la coyuntura en la que nos encontramos, lo que seguramente vamos a escuchar son excusas convertidas en argumentos: quisimos, pero no nos dejaron. Y ante éstos “argumentos”, deberíamos preguntarnos, ¿qué quisieron?. Esa y no la excusa del “no nos dejaron” debería ser la pregunta que nos diese alguna respuesta sobre las causas del fracaso de la legislatura.

Pero, también podemos encontrarnos con una acción a la desesperada ( cuyo objetivo coincidiría con la excusa-argumento: no nos dejaron) y que el gobierno llevase una propuesta a Pleno a sabiendas de que no tendría los apoyos suficientes. Este acto, lejos de representar un acto de valentía política, a mi personalmente me parecería la enésima irresponsabilidad de un gobierno que, teniendo la responsabilidad del “cambio” prefirió preservar su zona de confort ( gracias, como antes decía, a las distancias irreconciliables entre las posibles alternativas) a presentar verdaderas propuestas valientes, no solo en la institución, sino a la sociedad a la que, más pronto que tarde, volverá a pedir su voto pero, ¿esta vez con qué argumento?.

Lo que decía ser el cambio.

Eduardo Ruiz
Opinión: Lo que decía ser el cambio.

Observo que últimamente nuestros representantes locales están acelerando en darse visibilidad pública en medios, unos por renovación de candidato, otras justificando en tribunas de diarios la actividad de su Consorcio, otros ante la anunciada fusión de siglas para 2019 y otro haciendo reflexiones, sobre la marcha, del futuro de los partidos y políticos como consecuencia de su actividad nacional o autonómica. Pleno de El Campello, siempre mirando afuera y olvidando lo de dentro, el cambio de Mayo-2015 y que ahora demanda comprensión con tal de no acabar la legislatura con los presupuestos prorrogados 2.014 del partido al que arrebataron la alcaldía. Han pasado cuatro años, es momento de hacer historia pero déjenme que les cuente una de vaqueros y así lo entenderán mejor.

Dicen que iba un vaquero cabalgando por el desierto y de pronto oyó una voz grave y celestial que le dijo , el vaquero obediente viajó a esa ciudad y cuando bajó del caballo volvió a oír la voz < entra en el salón>, ya dentro la voz le indica , el vaquero, seducido pie aquella voz lo apuesta todo al 5, la ruleta da vueltas y al fin se para en el número 15, y entonces la voz le susurra al vaquero < que lastima, hemos perdido>.

Algo así le habrá pasado a más de uno y una en este municipio que le susurraron el cambio a políticas más participativas y otra forma de hacer política práctica para el pueblo y esa misma voz hoy les dice < que lastima, hemos perdido>.